martes, 29 de septiembre de 2015

Número 97



        INDICE


¿Qué es la publicidad?

 Algunos juicios críticos sobre la publicidad.

 Publicidad y propaganda política. De Goebels a Rajoy y Artur Mas.

 Publicidad y medios informativos.

 Publicidad y literatura.

                                                                El verdadero objeto de la razón no es más
                                                                que el entendimiento y su adecuada aplicación
                                                                al objeto.                      
                                                                                                               Kant

¿QUÉ ES LA PUBLICIDAD?

Un grupo de autores, bajo el seudónimo colectivo de Marcuse, publicó en Francia un libro que vio posteriormente la edición en España, titulado De la miseria humana en el mundo publicitario.  Casi doce años después, la publicidad política, tan agresiva como la comercial, continúa contribuyendo a destruir la libertad de pensamiento y reducir a gran parte de los ciudadanos a la esclavitud mental. Numerosos intelectuales, con tal de medrar, no dudan en rendirse a ella. La vida cotidiana, que comprende el tiempo del ocio, la comida, los espectáculos públicos, los libros, hasta el placer sexual, el concepto e instrumentalización de la mujer, la imposición de los triunfadores de cualquier índole, artística, deportiva, criminal, corrupta, de la moda o de las formas de vida de las clases altas, ceremonias religiosas o profanas, las fiestas y hasta las vacaciones, aparece sojuzgada y marcada por el impacto y guía de la publicidad, devoradora de cualquier actividad humana. Una publicidad seductora y agresiva, impositiva y dogmática, enajenante e inmoral.


Seguimos algunas citas y reflexiones de la obra citada que muestran el camino acentuado y cada vez más nocivo de ésta, tan elaborado y seudo artístico al tiempo que cancerígeno, modo de conformar la uniforme esclavitud de lo que los políticos llaman, como si fuera usufructo propio, pueblo, gente, ciudadanos, a los que buscan agostar en sus pensamientos y opiniones libres, precisamente para encadenarlos a sus fines de opresión y explotación.


Porque la publicidad es el mayor timo exhibido en todas las formas de nuestra vida: desde los productos farmacéuticos, productos que antes de consolidarse científicamente se lanzan al mercado con costosas campañas en los medios de comunicación y que para impulsarlos no dudan en utilizar a médicos y especialistas bien pagados, a los alimentarios, desde el uso del cuerpo humano y sus adornos fetichistas a los medios de comunicación o el arte y la cultura. Un timo contaminante que busca la unidimensionalidad humana y la esclerosis del pensamiento y la imaginación. Los ciudadanos para ellos no existen, sólo buscan consumidores.


ALGUNOS JUICIOS CRÍTICOS SOBRE LA PUBLICIDAD.
                                   
Aldous Huxley, 1958.. En una campaña de venta, la belleza femenina puede relacionarse arbitrariamente con cualquier cosa, desde un buldócer hasta un diurético.
Georges Chetochine. 2002. ¡El cliente es el enemigo! Para fidelizarlo hay que desarmarlo, hacerlo prisionero, llevar la iniciativa. E incluso: es ·un enfermo, un infantil... ¡Hay que encadenarlo al síndrome de Alcatraz!.
Grupo Marcuse.2004 La publicidad es la anticultura por excelencia, ya que liquida las culturas populares así como la alta cultura intelectual. Es un lavado de cerebro que tala la diversidad cultural mundial.
Beaudoin de Bodinar. 1996. Véase también en el hemisferio austral como se disuelve en unos enormes bajos fondos una humanidad desnutrida, oscura, violenta, que no dejaría rastro. Si se requiere saber que son los anuncios televisivos, en realidad, basta con imaginarlos en uno de esos cuchitriles con las ratas y la dermatosis.
Sam Cathelet. La publicidad hipnotiza nuestra infancia, maneja nuestra juventud, embrutece nuestra edad madura.


Supermercados: las actuales catedrales. Culto de las masas: para ver, comprar, rendir pleitesía y adoración a los productos que se exhiben, creencia para ser felices en la vida con su adoración y posesión. En el mundo unidimensional, sin grandes sueños ni esperanzas, guiados por las voces de la publicidad salidas de los miles de púpitos -departamentos y tiendas- de las iglesias-almacenes del siglo actual. Es la nueva religión que atrae más fieles, fascinados por sus "milagros" -¡oh, los días de rebajas!- que ninguna de las que todavía perviven.


Sin consumismo el capitalismo no puede sobrevivir. Der ahí que la publicidad busque convertirlo en "la moral de nuestro tiempo" (Baudrillard). Y el trabajador, sea manual o intelectual no es sino el necesario extremo de la cadena de producción que ha de alimentar con sus beneficios a quienes le pagan para desarrollar su propia prosperidad. Consumo: droga blanda, enfermedad incurable, bulimia de cuanto se le ofrece a sus ojos, nariz y oído. Rechazar al que no tiene acceso al consumo y envidiar y admirar y seguir al que vive en un consumo de superior calidad: (suplemento en papel couchet de los periódicos, del País a d los que agrupan a decenas de periódicos de provincias).


PUBLICIDAD Y PROPAGANDA POLÍTICA. DE GOEBELS  A RAJOY Y ARTUR MAS.


a) Captar la atención de las masas
b) Ninguna diversidad ha de modificas el contenido de los discursos, que deben repetirse constantemente y en cualquier ambiente y circunstancia, incluso ante las preguntas comprometidas.
c) Apelar siempre al sentimiento, instinto, no a la razón. Y con palabras de un bajo nivel cultural, acorde a la masa de ciudadanos a los que se pretende llegar. lenguaje lo más populista que se pueda.
d) Constante utilización de símbolos: banderas, músicas, himnos, exhibición de personajes triunfadores o exhibidos en medios televisivos.
e) Ocultar hechos desagradables e insistir, para imponer a base de reiteraciones, cifras y dogmas, credibilidad a las mentiras y triunfalismos que se proponen.
Con textos de Elías Canetti (´Hitler según Speer, 1971) aproximamos la "publicidad" política de ellos a la de Mas o Rajoy:


Hitler era un maestro de la acusación, que durante sus años de ascensión fue el instrumento que realmente empleó para convertir en masa a los seres humanos... Resulta difícil separar delirio y realidad en Hitler... su delirio exige el poder político absoluto en el Estado. No bien lo haya conseguido, podrá echar seriamente mano de la realidad... Y utilizar el poder para ir imponiendo paso a paso el contenido de su delirio al medio que le rodera y a sus instrumentos.


LA BELLEZA, INOCENCIA Y ATRACTIVO DE LOS ANUNCIOS.


Anuncios que utilizan a niños y niñas sonrientes, bien alimentados, felices; mujeres hermosas, sensuales, de rostros incitantes, atractivos cuerpos; hombres jóvenes, elegantes, "artistas de cine" en su apariencia; paisajes idílicos en las montañas suizas, islas griegas, playas españolas, ciudades románticas de la vieja Europa, asiáticas de las soñadas para viajes vacacionales, artesanos que parecen sacados de cuadros medievales o renacentistas para insinuar que continúan produciendo alimentos puros, no contaminados, todo natural, como creado en un país de las maravillas para que los consumidores se sientan vivir en una Arcadia inmaculada. Y los anuncios que publicitan zapatillas, trajes, productos del español Ortega o de las infinitas Zaras y demás franquicias que dominan los mercados del mundo, provocarán las condescendientes sonrisas y alguna obra de caridad cristiana de los grandes fabricantes que viven en grandiosos y modernas fortalezas diseñadas por grandes arquitectos, de lujo tan oculto como provocador, bien protegidos por innumerables sicarios. Ellos dominan las mejores avenidas de las más desarrolladas ciudades del mundo donde venden sus productos, que tal vez tengan cada uno de ellos un coste inferior a un euro y venden por veinte o cincuenta veces su valor real. No, los intelectuales bien mantenidos que fabrican la publicidad nunca visitarán los infiernos en que se fabrican ni conocerán a sus víctimas, niños o adultos explotados  por estos modernos negreros: crearán imágenes edulcoradas y hermosas, porque la publicidad ha de transmitir felicidad, eterna y sana juventud -incluso en los rostros de los ancianos que en algunas aparecen se vislumbra la sana alegría que transmiten-.
Consumo: único lugar en el que ejercen los compradores la libertad. Con un doble engaño: el de la propia elección inducida por los mensajes y el que, sin previa información y conocimiento de lo que se compra, se acepta como "verdadero". La libertad así considerada culmina la suplantación del ser por el tener-


PUBLICIDAD Y MEDIOS INFORMATIVOS.


El que los periódicos y las televisiones hayan pasado de depender de lectores y suscriptores u oyentes y pago de los propios ciudadanos, que les daban una cierta independencia, a los ingresos publicitarios que financian sus ediciones y programas, suponen, una vez más, en nuestros días, la supremacía del poder financiero sobre el político. existen contados medios en el mundo que no acepten la publicidad, incluso la critiquen, no son los más influyentes. Y esta sería la manera de ser libres y verosímiles: en la información, en el análisis económico, en la crítica política o religiosa, en la denuncia de los políticos, de la corrupción, de los ejércitos, de la justicia, o en la búsqueda de una auténtica cultura creativa.
A mediados de los años 50, el fundador de Le Monde declaraba -y era todavía una publicidad no avasalladora-: "M parece peligroso que la vida del periódico esté asegurada por la publicidad en una proporción demasiado amplia, pues ello le deja a merced de un chantaje".
Resultado hoy: censura y autocensura feroz. Miedo de los redactores y presiones constantes sobre ellos por los órganos directivos. Productos informativos, de opinión o visuales elaborados de acuerdo a los intereses publicitarios.



PUBLICIDAD Y LITERATURA


La publicidad tiene como objetivo fundamental servir a las empresas cuyo fin es acumular capital con los métodos sutiles y engañosos posibles: no importa la corrupción y el fraude, tampoco la calidad: solo sacar beneficios.
La publicidad es el mayor peligro para la literatura y la deformación y anquilosis del pensamiento, la belleza y la libertad. No es necesario insistir en ello: basta pasearse por las grandes superficies que acumulan montañas de libros, por las playas en que toneladas de carne desnuda acercan un libro a los ojos, o repasar la principal información "literaria" de los suplementos y noticias culturales relacionadas con el tema y dirigidas a los lectores: las listas de libros más vendidos... Ah, aquellos tiempos de las viejas librerías, el humanismo y cultura de la mayor parte de los libreros, el ámbito natural en que todos los libros, se vendieran más o menos, vivían...
La mayor parte de los libros que multiplican sus ventas igualan a sus lectores en el culto a la vulgaridad y la degradación de la creación literaria. Nos vienen a la memoria palabras de A.W.Schlegel: "¡Cómo se parecen los hombres vulgares! ¡Todos parecen hechos con el mismo molde!". Porque ya vivimos tiempos que identifican clases medias, aristócratas y hasta proletarios, para "democratizar" aquella expresión de Schopenhauer: "La ignorancia degrada al hombre cuando se une a la riqueza... El rico, si es ignorante, vive a sus anchas y se parece al animal".
Digámoslo más suavemente: el rico, el pobre, en la lectura, cada vez se igualan más en un conocimiento que extingue y uniforma el pensamiento en idénticas afinidades de la cultura del ocio, y ahí va muriendo la diferencia y la libertad crítica.












lunes, 21 de septiembre de 2015

Número 96



         SUMARIO


         Tiempo de elecciones. Varoufakis.


         Elecciones. Partidos políticos. Intelectuales. Norberto Bobbio.
         Sobre "pueblo" y "pesimismo".




           Tiempo de elecciones. Varoufakis.


          En Grecia. En Cataluña. En España. En tres meses, son las más cercanas a nosotros, aunque algunos no creamos en la esencia de la actual democracia. Pero es la actualidad. Las palabras, imágenes, escenarios virtuales, profesionales de los actos de masas, vendiendo no ideas, sino espectáculo. El Gobierno y las leyes. El Clero y Dios. Los Bancos y el auténtico poder. Con palabras sencillas, Varoufakis, el que denunció el terrorismo impuesto a los griegos por los verdaderos dirigentes políticos europeos y mundiales, publicó un libro de economía no dogmática ni académica, dedicado a su hija. El libro se llama Economía sin corbata. Contesta, con rigor, a dos "verdades" más incorruptas que el brazo de Santa Teresa, el paño de la Verónica, la peregrinación del camino de Santiago o de la Meca, dirigidas a quienes aceptan la esclavitud provocada por las doctrinas religiosas. Escribe el ex-ministro de Finanzas griego, y aplicamos sus palabras a los actores que van a masacrarnos con sus reiterativas y estúlticas palabras, y luces y músicas tan cursis como folklóricas en el tiempo electoral:

             ¿Cómo consiguieron los gobernantes mantener su poder y seguir distribuyendo el superávit como les convenía sin enfurecer a la mayoría de la población? A través del desarrollo de una ideología legitimadora que convence a la mayoría de que los gobernantes eran gobernantes por Derecho. De que así debían estar las cosas. Además el clero gestionaba la ideología dominante que legalizaba al Señor, establecía su autoridad, convencía a las víctimas de la explotación de que no había explotación, de que el sufrimiento les llevaría al paraíso"

             Cuando se informa en España del crecimiento de las fortunas millonarias, del aumento de los beneficios ya de por si cuantiosos que cobran los ejecutivos económicos, de la corrupción de los políticos, y al tiempo los "nuevos" regidores que ni se atreven a llamarse de izquierdas se "bajan" sus sueldos "como ejemplo" o deciden viajar en clase turística como respuesta  a la explotación terrorista impuesta sobre la mayoría de los ciudadanos, las carcajadas que deben soltar banqueros, oligarcas, arzobispos o políticos de la nunca extinguida caverna, deben escucharse en las Islas Seychelles, que de seguro ellos conocen.
                Porque, eso sí, no se critiquen, toquen o rescaten, los esquilmados durante siglos por la Santa Iglesia, la nobleza y la oligarquía, y menos se propongan limitaciones, a los sueldos de las grandes fortunas, ni se les impongan unos impuestos leoninos o al menos similares a los que existen en Escandinavia: no se puede asustarles, porque ellos sí, y no Rajoy, Cospedal, Guindos, Montoro y demás personas a su servicio, son el poder.
               Una vez más Karl Kraus: "Por un lenguaje radical, necesario, si no queremos aceptar la moral del esclavo".
                Al menos, ya que nos explotan, que no se rían.

                Elecciones. Partidos políticos. Intelectuales. Norberto Bobbio. Sobre pueblo y pesimismo.

                  Nos preguntamos, ante la facilidad con la que los medios de comunicación y los dirigentes políticos hablan de los intelectuales, muchas veces por su mera profesión, título académico, imagen pública, ofrecida incluso por ellos mismos, quiénes son intelectuales realmente. ¿No debiéramos subrayar que tal vez solamente los que piensan y dudan, trabajen donde trabajen, tengan o no títulos universitarios y ocupen la posición social que ocupen, merecen ser denominados así?
                  El pueblo, o "la gente" como dicen otros, engañado y manipulado en todas las definiciones y conceptos que usa el poder o quienes a él aspiran, se ha acostumbrado a respetarlos, aceptar sus palabras y razonamientos (?) y no criticar la posición social que ocupan, los beneficios que obtienen, aunque a veces -pese a los premios y galardones que esgrimen- muchos de ellos sean estúpidos o auténticos depredadores de la cultura y el pensamiento.
                
                 También los partidos políticos se precian de contar con intelectuales, casi siempre dogmáticos o serviles, y más interesados en proyectar una imagen eclesial respecto a la organización y la manera de presentarla e imponerla, que de abrirse a discutir todas las cuestiones que puedan intentar mejorar los niveles sociales, de vida, de los ciudadanos más explotados, expandir la cultura y los razonamientos y diálogos entre ellos, y luchar más que por la victoria del "grupo" en las elecciones, por transformar, sin fecha fija, y con los medios y planteamientos necesarios, la propia sociedad.
                   En cuanto a la manera de encarar el presente histórica que vivimos, dentro del carnaval parlamentario que no cesa, es lógico que se sea pesimista a la hora de pensar en la posibilidad de cambiar los caminos de la historia, que sólo conoce -y estúdiense en profundidad los últimos cien años- explotaciones, genocidios, destrucción de pueblos y culturas, nacionalismos más o menos fascistas o al menos -véase Cataluña hoy- alienantes y encubridores de quienes los propugnan- imperialismos económicos y culturales que buscan imponer en todo el orbe la unidimensionalidad en el pensamiento y en la cultura del ocio.
                 Crímenes y retrocesos de la civilización y una técnica y ciencia empleadas en muchas ocasiones al servicio del mal y el crimen y el expolio organizado, contra la libertad y diferencia de los seres humanos, de los pueblos, y el agostamiento de la propia Naturaleza, la casa en que habitan.
                  Por eso, quienes dialogan con los intelectuales, en los que se dicen nuevos partidos, debieran abrirse a sus posibles ideas críticas y no utilizarlos, como es tradicional hagan, como meros "floreros".
                  Recogemos palabras de Norberto Bobbio -sus ideas no saldrán nunca en las farsas electorales- que datan nada menos que de 1954:
 
                   El deber de los hombres de cultura es hoy más que nunca sembrar dudas, no ya recoger certezas. Que los intelectuales formen o crean formar una clase por si misma, distinta de las clases sociales y económicas y se atribuyan por tanto una función singular y extraordinaria, es signo de mal funcionamiento del organismo social...
                    más allá del deber de entrar en la lucha, el hombre de cultura tiene derecho a no aceptar los términos de la lucha tal como están planteados, a discutirlos, a someterlos a la crítica de la razón... por encima del deber de la colaboración está el derecho de la investigación...
                    algo habríamos ganado si los hombres de cultura defendieran la autonomía de la cultura en el seno del propio partido o del propio grupo político, en el ámbito de la ideología política que libremente han abrazado y a favor del cual están dispuestos a entregar su obra de hombres de cultura...
                    Soy un ilustrado pesimista... Me parece además que la postura pesimista se adecúa más al hombre ilustrado que la postura optimista... Sólo sé que la historia es un drama, pero no sé, porque no puedo saberlo, que es un drama con final feliz... No querría que esta declaración de pesimismo se entendiera como un gesto de renuncia. Es un acto de sana austeridad tras tantas orgías de optimismo, un prudente rechazo a participar en el banquete de los retóricos siempre festivos... Y además, el pesimismo no refrena la laboriosidad, sino que la encamina y dirige mejor a su objetivo... Solo el buen pesimista está  en condiciones de actuar con la mente despejada, con la voluntad decidida, con sentimientos de humildad y plena entrega a su deber."

                        Parece mentira que estas palabras se escribieran hace más de 60 años. ¿Dónde han caminado en este tiempo la mayor parte de los intelectuales, atraídos solamente por el mercado, la exhibición pública, el dinero y el encumbramiento social? No faltaron algunos Bobbios en el desarrollo de este tiempo histórico, pero son minoría, y a gran parte de ellos los medios públicos los estrangularon, y la civilización y la cultura los niegan, olvidan, e incluso abominan de ellos.
                         Para los que se dicen voz de la gente, cuenta más la exhibición pública, el triunfo en la imagen que buscan ofrecer, que los discursos profundos y necesarios para crear no el atajo hacia el poder, sino el cambio de la degeneración social, cultural y humana, de la sociedad actual.         

                       

lunes, 14 de septiembre de 2015

Número 95


ÉXODOS Y FOTOGRAFÍA DE UN NIÑO MUERTO


Un niño de apenas tres años muerto sobre la playa desierta. Su cadáver arrojado por las aguas en la foto, muda, como el mundo que la contempla. Sin rostro, palabras, historia, se convierte en noticia de primera página en la prensa o en las televisiones de todos los países. Un segundo de gloria que no podrá disfrutar, y que oculta a los miles de niños devorados en mares por tiburones, en desiertos por las hienas, abatidos en bombardeos o ráfagas de ametralladoras, destrozados por depredadores sexuales, vendidos por traficantes en los territorios "civilizados". Tiburones, hienas, humanos, culpables o beneficiados de estas muertes, no aparecen en las fotos. pero la imagen del cuerpo abandonado en las arenas de la playa, ha sido difundida por todos los medios de comunicación del mundo, un día que ya nadie recuerda y sirvió para mostrar la escenificación de los hipócritas, las frases rituales de los corruptos políticos, los esfuerzos por aunar caridades coyunturales que acallen los gritos y revueltas que debieran arrojar a otros abismos a quienes durante décadas vienen siendo culpables de estas historias. Porque las lágrimas de cocodrilo nacen con inmediata fecha de prescripción.

Emigraciones económicas, políticas, no surgen de la nada: sus causas son conocidas: latrocinio de las grandes compañías  económicas sobre los territorios cuyas riquezas esquilman y en los que colocan a títeres que gobiernen a su servicio en medio de la crueldad y las explotaciones más inicuas, guerras ininterrumpidas y masacres sobre sus pueblos para apoderarse del petróleo, los minerales, el trabajo de pueblos condenados a la explotación o el exterminio. Ellos, los importantes, los millonarios, quienes impulsan las momentáneas obras de caridad ante el estupor causado por la imagen del cadáver del niño arrojado al amanecer a la desvaída playa -si hubiera sido depositado en la profundidad del mar, él y decenas como él, no se hubiera causado este revuelo- son los culpables de  las torturas de quienes logran salvarse en estos éxodos ininterrumpidos a los que su voracidad les empuja, de las muertes de quienes nunca tendrán nombre ni fotografía que hable de ellos, Tras la representación escenográfica del esperpento montado para ese segundo de catarsis colectiva, volverán a sus tareas, reuniones, negocios bursátiles, páginas de couché de los grandes semanarios, espectáculos recreados por las grandes televisiones que muestran el lujo y la felicidad que aureola estos miles de millonarios que ostentan su poder con sus grandes marcas comerciales, modas, joyas, vestidos y calzados fabricados por otros miles de niños explotados en países que llaman subdesarrollados, electrónica, automóviles, y mantenimiento de músicas, literaturas, artes, cine, viviendas lujosas, paraísos vacacionales y bancarios en los que exhiben su poder..
Los mismos niños que murieron ayer continúan muriendo hoy. Con menor ruido. Bajo las aguas de los mares. En camiones que los transportan y abandonan ante la llegada de la policía, víctimas del gas. Pero uno de ellos fue fotografiado, escenificado en su tragedia. La culpa parece reducirse a una palabra: "mafias". Gobiernos, capitalistas, banqueros, lanchas policiales, fuerzas que llaman del orden público, alambradas, componen esa "banalidad del mal" de la que hablaba H. Arendt: en el nazismo los "funcionarios" expulsaba a los quemados convertidos en humo hacia el cielo, ahora se los arroja a la fosa del mar, en ambos casos -Celan- "no se yace allí estrecho".

Fácil resulta reducir el holocausto a lugares como Auschwitz. Difícil pensar que no terminó allí: que se reanuda año a año en países de todo el mundo. Y mirar para otro lado. Palabras al fin. Y uno, frente a la caridad, todavía recuerda lo que era la insurrección, al menos en las palabras y los pensamientos.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Número 94

Verano 2015. La actualidad con textos filosóficos de fondo.


SUMARIO




UNA MODESTA PROPOSICIÓN PARA LAS IZQUIERDAS NO ORGÁNICAS.
CIVILIZACIÓN Y MASCARADA




Una modesta proposición para las izquierdas no orgánicas.

Unirse, ya que aceptan las reglas de la democracia, y votar conjuntamente con un único objetivo: liberar a la mayor parte de la población de la esclavitud y alienación de que es víctima. Terminar con el dominio de quienes -empleen las palabras que empleen- no dejan de ser siervos de los explotadores nacionales e internacionales: PP y su aliado Ciudadanos, y PSOE. Eliminar el control sobre la información y la cultura del ocio. Impedir que los rostros y las palabras que van de Rajoy y Guindos a Cospedal y Montoro, o el nuevo, Rivera, vuelvan a ser visibles y audibles para ningún ciudadano, ni tampoco posibles recambios como los de Sánchez, Susana Díaz y sus correligionarios, desde Felipe González a los sucesores de hoy.

Ocupar el poder significaría al menos liberar las conciencias, crear pautas para que se recupere la libertad de pensar y a partir de ahí buscar formas de emancipación del mundo que a través de la herencia -la iglesia católica, los poderes públicos, el poder de los bancos, las costumbres y tradiciones de toda índole- nos esclavizan. Con la desunión se apuntala el sistema explotador y esclavista, el que no sólo corporal sino también mental, se impone a los ciudadanos. Porque el FMI y demás secuaces, junto al imperio norteamericano, son los que dictan las reglas del juego y para cambiarlas se ha de comenzar por derribar, terminar con sus capataces negreros. Los partidos y sindicatos instalados entre ellos aceptan, funcionarialmente, su pequeño poder para no combatirlos. Claro que hablamos desde el sueño y la utopía, pero es que, al menos, no nos conformamos con la realidad.

Esta unión de las izquierdas ha de comenzar por el reconocimiento de su existencia, y no por palabras embaucadoras de quienes piensan que lo importante es atraer los votos de gentes, tengan la ideología que tengan aunque busquen  el tipo de sociedad represiva, autoritaria y dependiente de los explotadores como la vigente. No, no se trata de ocupar parcelas de mayor poder en un parlamento en el que la mayoría hace lo que le da la gana, sino de poner las bases para "transformar" lo antes posible la maldita sociedad en que vivimos y la seudodemocracia que la ampara.
Porque lleva razón Umberto Eco cuando escribe sobre el pueblo y la gente y la desunión de las izquierdas:

El "pueblo" como expresión de una única voluntad y de unos conocimientos iguales, una fuerza casi natural que encarna la moral y la historia, no existe. Existen ciudadanos que tienen ideas diferentes (...) Apelar al pueblo significa construir una ficción, teniendo en cuenta que el pueblo como tal no existe, el populista es aquel que se crea una imagen virtual de la voluntad popular.
(...)
Las izquierdas de todo el mundo se han dedicado siempre a luchar contra sus herejías internas, anteponiendo las exigencias de esta lucha fratricida a la batalla frontal contra el adversario.

Yo subrayaría por otra parte que en los últimos tiempos algunas de esas llamadas izquierdas buscan más que mantener sus diferencias mantener sus burocracias


Civilización y mascarada.


No es algo que no vieran y trataran en sus ensayos filósofos y pensadores auténticos. Hace ya más un siglo escribía Schopenhauer:


Nuestro mundo civilizado no es más que una gran mascarada. Encuéntranse allí caballeros, frailes, soldados, doctores, abogados, sacerdotes, filósofos y no sé que más aún. Pero no son lo que representan; son simples máscaras, bajo cuyos disfraces se ocultan la mayoría de las veces buscadores de dinero. Éste se pone la careta de la justicia y del derecho, con ayuda de un abogado, para ofender mejor a un semejante y al otro, con el mismo fin ha elegido el antifaz del bien público y del patriotismo; el de más allá el de la religión, de la fe inmaculada.


Desde la fotografía a los modernos medios de comunicación icónicos, la civilización se ha convertido cada vez más en virtual, adopta máscaras profundas para encubrir la realidad, los seres humanos se uniformizan intentando encontrar acomodaticios objetivos e intereses -el dinero del que habla Schopenhauer-, primarios y explotadores unos, sumisos, conformistas, semiesclavizados los otros, que son la mayoría.,
A partir de hoy, 1 de agosto, esta virtualidad engañosa, este montaje publicitario, retórico, falaz, y al servicio de las grandes multinacionales bancarias y oligárquicas, intentará adormecer a la población buscando manejarla y encadenarla para desposeerla de pensamientos propios y de libertad auténtica.
Democracia, actos electorales, resultado de las votaciones parlamentarias son la consecuencia de la publicidad política. Y se impondrá la ley de la mayoría. Sócrates llamaba a las opiniones de la mayoría Lamias, espanto de niños.
Y se cumplirá por desgracia su veredicto:
Has nacido esclavo, no participas de la razón.


.






lunes, 17 de agosto de 2015

número 93

Verano 2015. La actualidad con textos filosóficos de fondo.




SUMARIO.


Explotadores y explotados. De Rato a la nobleza.
Un lenguaje revolucionario y no represivo sobre la libertad.


EXPLOTADORES Y EXPLOTADOS. DE RATO A LA NOBLEZA


Vemos a Rodrigo Rato con una mujer en bikini, que debe ser joven, en un yate, y a continuación lanzándose a las aguas de otro paraíso -éste no fiscal-, sino de vacaciones para los de "arriba".
En otras aguas contemplamos la desesperación, sin palabras, de un puñado de hombres, mujeres y niños lanzados a  un turbio océano donde encontrarán su ancha e innominada tumba. No se arrojan por placer: son los de "arriba" quienes les empujan hacia la muerte.
Nos dicen que Rato se ha reunido con el Ministro del Interior. Hablaron de sus cosas. Rato imputado. El otro responsable de policías, fronteras, espacios de represión y también de libertad. Días después de tan secretas y confortables entrevistas, en Salou, otros policías, cortan el sueño de desgraciados que se dedican a vender a los turistas pequeños productos para sobrevivir. No están imputados de posibles delitos que tienen que ver con millones de euros: son senegaleses, negros, desahuciados, que buscan en Europa escapar al hambre y la muerte prematura, seres humanos en la última escala de los de "abajo" más que explotados, por otros de la casta de los de "arriba". Uno de ellos pierde el sueño y los sueños al morir estrellado contra el suelo de la calle al que cae desde el tercer piso que compartía con otros compañeros emigrados.

Escribió Adorno:

Los trabajadores, que son los que realmente alimentan a los demás, aparecen en la ilusión ideológica como alimentados por los dirigentes de la economía, que son realmente los alimentados. La situación del individuo se hace así precaria. En el liberalismo, el pobre pasaba por holgazán; hoy resulta automáticamente sospechoso. El que no recibe ninguna asistencia de fuera está destinado al campo de concentración, en todo caso al infierno del trabajo más indigno y de los suburbios... La política de Aristóteles reconoce sin ambages la fusión del valor interior en el "status" en la caracterización de la nobleza cuando dice que "la excelencia está unida a la riqueza heredada".

Y las leyes de la herencia han impuesto desde tiempo inmemorial su dominio. Y también sus normas de conducta, reglas y comportamientos sociales. De ahí la importancia, a la hora de hablar de cultura y sociedad, de normas como el uso de la corbata, el frac, el smoking, en las Academias, Grandes Premios, recepciones reales, desfiles de moda, actos de la alta sociedad, etc. y el insulto y la descalificación a los "descamisados" a quienes se prohíbe asistir a tan "nobles" instituciones y grandes actos, saraos y fiestas. Vargas Llosa se sentirá feliz de no ser una escoria de los que pueblan "la ciudad y los perros" y poder en cambio acompañar a tan noble, culto,  y bien vestido y cuidado cuerpo como el de Isabel Presyler a las tan reseñadas como pútridas (moralmente) reuniones y fiestas con toda clase de "noblezas". Y los de abajo, tras siglos de inoculación de semejantes reglas filosóficas, religiosas y políticas, tienen miedo no ya de arremeter sino simplemente de acercarse a tan ilustres representantes de la Ley y el Orden.
Y son los mismos respetables filósofos, académicos, jueces, aristócratas, banqueros, cardenales, quienes con sus leyes jurídicas y ordenamientos públicos y medios de comunicación dominados por su poder económico e ideología esclavista,  obligan a trabajadores de toda índole a someterse a sus intereses, moral y condiciones de trabajo, si no quieren ser arrojados desde el basurero en que les reducen a vivir a los propios contenedores de exterminio. Y gran parte de los escritores aceptan las condiciones impuestas por el mercado y la publicidad para entrar en la lista "de los más vendidos", y esta palabra, vendidos, recupera en toda información cultural su más puro significado. Inolvidable información de nuestra altura literaria, la del diálogo sostenido entre el académico Pérez Reverte y otra "escritora-cuerpo" producida por las televisiones..
Cinco siglos de nobleza y de hambrientos y descamisados llevan a las palabras y los gestos, todo ahora en technicolor -lástima der un Francis Bacon español que los inmortalice- de los Rajoy, Soraya, Rato, Guindos, Aznar, etc. de la actualidad: explotados: apretarse el cinturón, aceptar el sacrificio, por el bien der España.


Adorno:


Toda moral se ha adecuado siempre al modelo de la inmoralidad... el guardia disuelve siempre con su porra de goma a los huelguistas... el hijo del fabricante puede de vez en vez tomar un vaso de whisky con el escritor progresista.




Y cuando muere un gran banquero o un importante hombre de negocios, no digamos una duquesa, se les ensalza día y noche en todos los medios. Su inmensa fortuna -leyes de herencia o corrupciones, que más da, significan el progreso de la Nación: véase esa otra "caja negra" que encierran las bosas, valores y primas de riesgo. si se produce un accidente, es decir, quiebra por desaparición de dinero o valores accionariales; se insuflan los  millones "desaparecidos" en sus bancos o empresas a costa del erario público, porque si se estrellaran muchos "aviones humanos" al mismo tiempo dejarían de existir paraísos... fiscales y de los otros, para su uso particular. Y todos seríamos culpables de semejante accidente. Por cierto, ¿Dónde queda ya Varoufakis que habló ayer de terrorismo y golpe de estado en Grecia?.


Un lenguaje revolucionario y no represivo sobre la libertad.


Voltaire: Aplastad al infame.


Lenguaje que recupere la fuerza liberadora de la poesía que proclama la belleza, la calma, la voluptuosidad de Baudelaire. que olvide los catecismos religiosos o los ladridos y exabruptos de los políticos. Que hable de una sociedad no sujeta a leyes represivas y controles de toda índole, sino de liberaciones de cuerpos y espíritus, que termine con las cárceles y cadenas impuestas al placer, la diferencia, y devuelva a éstos a la explosión de poder que da la libertad, la búsqueda de la belleza y la sensualidad, que abomine del trabajo como necesidad y busque la conquista del tiempo libre como recuperación del factor humano frente al terror impuesto por el orden al servicio del capital. Reconciliación frente a posesión y dominio, estética frente a mercantilización de la cultura, sensualidad y conocimiento contra poder y triunfo.
Porque Kant  lleva razón cuando escribe: De la belleza como símbolo de la moral y de la libertad frente a los ladridos de un Ministro del Interior o la sinuosidad populachera y cínica de una mujer llamada Aguirre. Es decir, creación frente a represión, camino para una civilización nueva.
Con precisión lo expresa Schiller:


La función estética aboliría la compulsión y colocaría al hombre, tanto moral como físicamente, en la libertad.


Conquistar el placer no mediatizado y sujeto a la sociedad de consumo, sino a la liberación de todos los sentidos y de todas las zonas del cuerpo humano y no de unos genitales que se pretende reducir a función reproductora., de la imaginación y creación propia, y sobre todo, del tiempo libre, lejos de la eterna rueda del trabajo que consume cada vez más horas de vida y de la organización por las multinacionales de un ocio que busca ser otro elemento esclavizador y destructor de la personalidad humana.

viernes, 7 de agosto de 2015

Número 92

                   Verano 2015. La actualidad con textos filosóficos de fondo.


SUMARIO


NIETZSCHE, MARQUÉS DE SADE Y CAPITALISMO ACTUAL
                en la herencia de Jonathan Swift


SOBRE LECTURA Y LIBROS CON SCHOPENHAUER


ARTHUR MAS Y UMBERTO ECO.




 Nietzsche, Marqués de Sade y capitalismo actual


Ya imagino que banqueros y oligarcas no leen a Nietzsche, y menos todavía a Jonathan Swift; si acaso, mal leído desde luego, al Marqués de Sade. A ellos les basta con leer los números y cifras de los billetes de euros que manejan y saber cuanto han de destinar a acciones bursátiles, mujeres de moda y uso convencional, "donaciones" a políticos, autoridades religiosas y culturales -se incluyen periodistas y sus empresas e incluso escritores y artistas- y que cantidad deberán liberar para enviar a los paraísos fiscales creados para mantenerlos, de por vida, poderosos y seguros de sus ganancias.
Pero, pues a ellos  van destinadas sus palabras, parece que no necesitan explicarlas para aplicar muy certeramente en sus dominios enseñanzas extraídas de algunas de estas posibles lecturas de Nietsche que continúan aquella "modesta proposición" del gran satírico J.Swift. Dice el autor de Zaratustra:




Los débiles y los fracasados deben perecer; ésta es la primera proposición de nuestro amor a los hombres. Y hay que ayudarlos a perecer. ¿Qué es lo que es más perjudicial que cualquier vicio? La acción compasiva hacia todos los fracasados y los débiles: el cristianismo...  Los enfermizos son el gran peligro del hombre: no los malvados, no los "animales de presa". Los de antemano lisiados, vencidos, destrozados, son ellos, son los más débiles quienes más socavan la vida entre los hombres, quienes más peligrosamente envenenan y ponen en entredicho nuestra confianza en la vida, en el hombre, en nosotros mismos.


Por su parte, el Marqués de Sade escribe:




Lo que verdaderamente está en la naturaleza no son las represalias del débil contra el fuerte: éstas están en la moral, pero no en la física, puesto que para ejecutar estas represalias tiene que usar fuerzas que no ha recibido, tiene que adoptar un carácter que no se le ha concedido, que de alguna manera contraría a la naturaleza. Lo que sí está realmente en las leyes de esta madre sabia es la lesión del fuerte sobre el débil, puesto que para llegar a  este comportamiento no hace más que usar dones que ha recibido. No adopta, como el débil, un carácter diferente al suyo: sólo aprovecha dotes que ha recibido de la naturaleza. por consiguiente todo lo que deriva de ahí es natural: su opresión, sus violencias, sus crueldades, sus tiranías, sus injusticias, todas esas manifestaciones son, simples, puras como la mano que las grabó; y cuando usa de todos sus derechos para oprimir al débil, para despojarlo, no hace más que la cosa más natural del mundo.


En la naturaleza de la que habla debemos incluir la herencia recibida (léase Aristóteles), la toma del poder y sus consecuencias, el crimen y la corrupción, las religiones -alienación, sometimientos morales y humanos, el  sacrificio que los inoculan y dominan y debilitan, y las leyes -léase a Kafka-.
Claro que a uno le apetecería dar la vuelta imaginativamente a estas proposiciones y pensar: ¿qué sucedería si todos esos débiles, marginados, vencidos, enfermos sin atención, explotados, subescolarizados, alienados y envenenados por patrias, banderas, himnos, guerras, corrupciones, monarquías, iglesias y latrocinios de los poderosos, concibieran un día la idea de rebelarse, cambiar la violencia de que son víctimas por la que ellos pudieran ejercer, y así, los débiles se convirtieran en fuertes destruyendo el poder de quienes lo detentan desde que los catecismos religiosos, las espadas y cañones, las leyes que amparan los Estados y su orden, feudales, imperialistas, capitalistas, por la vía lenta de la explotación y los sacrificios o la rápida de las guerras y exterminios que incluyen torturas y hornos crematorios, o, simplemente por huir del hambre y la tiranía y buscar trabajo quedan a expensas de las aves depredadoras en los desiertos o pasan a  la ancha tumba de los mares y océanos?

Tendríamos que escribir otra modesta proposición de signo distinto




.Sobre lectura y libros con Schopenhauer.


.Verano. Libros para la playa o el descanso en cualquier lugar turístico. Los periódicos ofrecen listas de éxitos, o anuncios pagados por las editoriales, que no falten los más vendidos. Y alguien leerá a Schopenhauer, que escribe:




En la vida sucede lo mismo que en la literatura: en todas partes se encuentra a la plebe incorregible, que llena todo por legiones, ensuciándolo todo como las moscas en verano. De aquí el sinnúmero de libros malos, esta mala hierba de la literatura que quita la savia al trigo, ahogándolo. Absorben el tiempo, el dinero y la atención del público... no son solamente inútiles, sino positivamente perniciosos. Nueve décimas partes de toda nuestra literatura contemporánea no tiene otro fin que sacar de los bolsillos del público algunos billetes: para esto se han conjurado autores, editores y críticos... literatos, escritores y polígrafos... engañando al mundo elegante, haciéndole leer al tiempo siempre lo mismo, lo último, para tener un asunto de conversación en sus círculos; este afán de leer lo modernísimo de cabezas vulgares, que sólo escriben por el dinero... Nunca se puede leer a menudo lo bueno: los libros malos son el veneno intelectual, corrompen el espíritu.... Increíble es la necedad del público por las últimas producciones, que debieran ser despreciadas desde el primer día de su publicación, como lo serán dentro de pocos años y para siempre... En lugar de leer lo mejor de todos los tiempos, se lee lo más moderno, y los escritores quedan metidos en el pantano, siempre más denso de su propio estiércol, reducidos en el círculo estrecho de las ideas de moda.


Arthur Mas y Umberto Eco


Arthur Mas ha convocado ya sus elecciones plebiscitarias independentistas. Lleva gobernando cuatro años al servicio del gran capital y de las fuerzas reaccionarias que imponen, no sacrificios, como se dice, sino explotaciones inicuas a la población de Catalunya, encubriendo la corrupción de su partido y de los gobernantes de ayer y de hoy que lo monopolizan. Sólo existe para él y los suyos, un culpable: eso que se llama España y que los demás ni sabemos que es ni tampoco aceptamos, dado que igualmente nos consideramos víctimas de eso que ni él, ni los otros, denominamos capitalismo explotador, imperialista y al que se debe combatir por todos los medios, se llame español, catalán, alemán, europeo o norteamericano.. No importa: todo es por mantenerse en el poder y conseguir lo que el llama independencia -que no lo es ni por lo más remoto dado que seguiría dependiendo de los monopolios europeos, el imperialismo yanqui y la banca y oligarquías que no dejarían de sangrar a la población de su nuevo feudo-.
Por eso, a personaje tan cínico y malsano, le aplicamos las reflexiones de Umberto Eco:


El victimismo es una delas muchas formas en las que un régimen sostiene la cohesión de un frente interno sobre el chovinismo: para exaltarnos hay que demostrar que son los otros los que nos odian y nos quieren cortar las alas. Toda exaltación nacionalista y populista presupone el cultivo de un estado de continua frustración. No solo eso. La posibilidad de quejarse diariamente del complot permite aparecer todos los días en los medios para denunciar al adversario.
Otro elemento de esta estrategia es que para crear provocaciones en cadena, no has de hablar solo tú, sino que debes dejar entera libertad a tus colaboradores más insensatos.


Ah, ese andar erguido, vista fija en el infinito, sonrisa compulsiva entre segura, cínica, desafiante y prepotente... Arthur Mas, otra pesadilla de nuestro tiempo, bien escoltado por el beato robot que le acompaña y que aunque parezca tambaleante por su corpachón enorme y férreo rostro es tan rocoso como la propia iglesia que le sustenta.










jueves, 30 de julio de 2015

Número 91

Verano 2015. La actualidad con textos filosóficos de fondo.
SUMARIO.
Aplausos: la verborrea política.
Paro, Trabajo, Normas cristiano-oligárquicas.
Pablo Iglesias, Gente e Izquierdas.


APLAUSOS. LA VERBORREA POLÍTICA.


Los senderos de la política cada vez son más uniformes. Con desagrado contemplamos la escena día a día. Una sala llena de masa. Micrófonos en el estrado. Música envolvente para acompañar el ritual de quienes escenifican la representación. Salen los figurantes aplaudiendo a los congregados, que aplauden igualmente. No se han pronunciado todavía palabras, pero el guión está trazado de antemano. Se aplauden unos a otros conscientes de que lo que se va a expresar ya ha sido aceptado por los conversos, y éstos aplauden antes de que ellos hablen porque todos conforman el mismo bloque del no pensamiento, de la no diferencia, de las no dudas. Imaginemos que ellos, Cospedal, Sánchez, Pablo Iglesias, no aplaudieran, no hablaran, que las palmas dejaran de sonar, que el silencio se extendiera durante minutos por todo el recinto. Imaginemos, de otra manera, que al dirigirse a la tribuna -no como es ritual en los conciertos- la masa público permaneciera en silencio. Que cuando acabaran de interpretar la obra política por todos esperada, el silencio continuase. Y que a continuación, desde todos los ángulos de la sala, comenzaran a formularse preguntas, controversias a lo escuchado o palabras de otra índole, pensamientos propios de los asistentes.
No, no imaginemos nada, la verborrea política es la verborrea del espectáculo esperado. Luego vienen las palabras ya sabidas, monocordes, eslóganes adscritos a los formulismos de lo que se llama partidos, que no son, efectivamente, ni de derechas ni de izquierdas, sino el componente necesario para justificar la democracia que tampoco es democracia.
Y entonces, nos habla MARCO AURELIO:

El que no sabe qué es el mundo no sabe donde está. El que no sabe para qué ha nacido, no sabe quién es. El que descuida una sola de estas preguntas, no podría decir que es el mundo ni para qué ha nacido él. ¿Qué te parece el que persigue el ruido de los que aplauden, los cuales no saben dónde están ni quienes son?

Paro. Trabajo. Normas cristiano-oligárquicas.

Se esfuerzan, los de arriba, en dos discursos: uno: todo va mejor, hay más gente que trabaja, llegan más turistas, aumentan los beneficios de la banca y las empresas. El otro discurso: pero es necesario seguir en esta línea, se imponen más sacrificios, que se trabaje más horas, que se congelen los sueldos, incluso se cobre menos salarios, que se pueda despedir con más libertad, antes era la caridad, ahora son los empleos temporales, limitar el tiempo del ocio, recortar los beneficios sociales.
Los de abajo tienen que comprenderlo: sólo mientras los de arriba son más poderosos y fluye en sus empresas y el banco el dinero, se podrá construir esta sociedad del sacrificio necesario para no ir a la ruina. ¿La ruina de quienes? Lo importante es que escuchen los índices bursátiles, el estado de la prima de riesgo, que puedan irse pagando y al tiempo aumentando las deudas a los modernos usureros, los señores que se pasean dando órdenes y amenazando por las grandes instituciones europeas que controlan los Estados para que los de arriba no quiebren y los de abajo acepten, si quieren sobrevivir, los sacrificios que se les exigen. Ya no mueren en las guerras, en los campos de concentración, incluso pueden ver los mismos telefilms, series, y ocupar sus ratos de ocio con los instrumentos que les facilitan y encadenan a la comunicación incomunicadora.
Infierno y Paraíso no es el título de ninguna película. Es la morada para los seres humanos. Infierno de las macrociudades donde penan las víctimas de quienes gozan de los paraísos fiscales o humanos en las rutas del placer solo para ellos abiertas..
Palabras de HERBERT MARCUSE hace más de 50 años, nos dicen: (¿y qué escribiría hoy en  2015?

A cambio de las comodidades que enriquecen su vida, los individuos venden no sólo su trabajo, sino también su tiempo libre. La vida mejor es compensada por el control total sobre la vida (...)El individuo paga sacrificando su tiempo, su conciencia, sus sueños; la civilización paga sacrificando sus propias promesas de libertad, justicia y paz para todos(...) De la estructura negativa de la autoconciencia se obtiene la relación entre el amo y el esclavo, la dominación y la servidumbre. Esta relación es la consecuencia de la naturaleza específica de la autoconciencia y la consecuencia de la actitud hacia el otro:
- percepción estética acompañada del placer-
- imaginación, percepción estética, sensualidad.
- un verdadero orden que no sea represivo.
-una nueva forma de civilización.-la formación estética aboliría la compulsión y colocaría al hombre, tanto moral como físicamente, en la libertad.


En la sociedad de hoy no se convierte solo el ser humano en esclavo. No se pierde solo el tiempo, es decir, la libertad en el encadenamiento al trabajo que ocupa cada vez más horas de su vida. Las cadenas también matan la imaginación, el pensamiento, la belleza, la sensualidad. Pero queda la religión. Sufrir en la Tierra, que los paraísos terrenales son para los esclavistas, a los demás se les prometen los cielos, y como dice Celan "no se yace allí estrecho".


PABLO IGLESIAS. GENTE. IZQUIERDAS.


Se pregunta Alfonso Sastre: ¿Puede existir un socialismo de las multitudes? El 15-M se abrió a los caminos de la política. La sombra del poder es tan alargada como tortuosa y terrible. Y surgen las preguntas en el verano de 2015.
Un peligro, en el lenguaje, seguir la ruta que marca en estos últimos cuatro años, el PP. Sus dirigentes, Cospedal es su ejemplo más visual, un día si y otro también manifestaba en sus torpes palabras, micrófono a micrófono: "nosotros, el pueblo", "nosotros, el partido de los trabajadores"...
En el discurso de Pablo Iglesias y de muchos de los dirigentes de Podemos, al tiempo que renuncian a hablar de izquierdas y derechas, aparece siempre el soniquete de que ellos representan a la gente, son la gente, la gente es la que les impulsa a la toma del poder, delega en ellos sus necesidades, porque el día de las votaciones ninguna papeleta aparecerá con el nombre de la gente sino con los que la representan, ellos.
Escribe Adorno:


Decir nosotros queriendo decir yo, es una de las humillaciones más escogidas.
Y vine a cuento otra cita de Hannah Arendt que tan bien supo transformar la culpabilidad de los alemanes en "la banalidad del mal", cuando escribía:


La transformación de las clases en masas y la concomitante eliminación de cualquier solidaridad de grupo eran la condición sine qua non de toda dominación total.


Bobbio afirma:


El deber de los hombres de cultura es sembrar dudas  en vez de recoger certezas... y el intelectual desarrolla su función crítica y no propagandística cuando sabe hablar contra su partido. El intelectual comprometido debe poner en dificultades ante todo a aquellos con los que se siente comprometido... más allá del deber de entrar en la lucha, el hombre de cultura tiene derecho a no aceptar los términos de la lucha tal como están planteados, a discutirlos, a someterlos a la crítica de la razón... por encima del deber de la  colaboración está el derecho de la investigación. Solo el buen pesimista está en condiciones de actuar con la mente despejada, con la voluntad decidida, con sentimiento de humildad y plena entrega a su deber.


Claro que Norberto Bobbio no buscaba al escribir un escaño ni participar en la falsa democracia perpetuada a través de la injusticia y los partidos al servicio del orden capitalista. Desalojar al fascismo imperante hoy en día en España, exige un lenguaje más simplista y esquemático, pero no debe olvidar que más allá del fin coyuntural ha de establecerse el de un cambio en el ser de las gentes si de verdad se aspira a transformar un día la sociedad.
De ahí, reconocemos, la dificultad de emplear el término de izquierdas cuando en su nombre se han desarrollado actuaciones éticas y morales de plena derecha.
En el lenguaje empezó la creación, el diálogo y se concluyó como vehículo al servicio de la explotación y el crimen. Por eso debe huirse del uso excesivo de frases hechas, de determinados clichés, de metáforas vulgares y de usar y tirar. Búsquense, en lo posible, palabras nuevas y sobre todo no se siga el ejemplo de quienes fueran fascistas o comunistas utilizaron el lenguaje para sojuzgar a los pueblos, es decir, a las gentes..
Frente a los dogmas, y hay momentos en que importa más el silencio que las palabras rituales, las dudas frente a las rotundas afirmaciones -de las que tan ahítos se encuentran quienes piensan y no quieren ser dominados por el uniforme grito ritual-, surge otra reflexión de Adorno:


Pensar ya no es otra cosa que estar a cada instante pendiente de si se puede pensar.


La derecha continúa existiendo, cada vez con más poder e influencia, pues a la económica se une la que expande la alienación a esa gente que se deja embaucar por los nocivos programas de televisión, por la cultura embrutecedora, y, no se olvide, llena los domingos, millares y millares, los campos de fútbol identificándose con sus "héroes", dirigentes, entregándose a "su equipo", perdonando cualquier delito económico, social, moral de sus protagonistas, porque se consideran también "el equipo", los vencedores, los que festejan el triunfo "nacionalista". E igualmente la de los millares de jóvenes que viven pendientes de sus otros ídolos, los que las multinacionales que controlan los espectáculos llamados musicales les ofrecen en los grandes escenarios donde olvidan sus problemas y se dejan arrastrar por la histeria colectiva.
Seguro que los "intelectuales" de Podemos -de la Universidad surgieron, de los estudios y no de las faenas agrícolas o trabajadoras, y es lógico así sea- se encuentran llenos de intenciones de lo que fue el pensamiento de izquierda antes de que se corrompiera, y quieren cambiar el maldito, explotador mundo del fascismo -no sólo económico, moral y espiritual que vivimos-. Pero que no olviden lo que decía el tan bueno como inteligente Antonio Machado. No me hables de pueblo, masa, gente, háblame de cada uno de los que la componen, de Luis, María, Antonio, Julia... de personas concretas y recuerda que por mucho valor que tenga un hombre, no tendrá más valor que el de ser hombre.
Las derechas son los dueños de la violencia. Que nos queden las palabras, puras, incontaminadas, para luchar contra ellas, que ya consiguieron pervertir a la izquierda, asimilándola, pero pensemos que el lenguaje y la utopía del mañana no están escritos todavía.



La Linterna del S. XXI