viernes, 1 de julio de 2016

Número 115


1936 - 2016  LA BÚSQUEDA DE GARCÍA LORCA Y DEL PASADO.

MEMORIA DEL TERRORISMO FRANQUISTA SOBRE GRANADA

Han pasado ochenta años desde que unos terroristas al servicio del general Franco, asesinaron a Federico García Lorca.
Apenas unos meses después de muerto el Dictador marché a Granada para escribir un libro sobre el hombre y el poeta y la circunstancia histórica. Porque Lorca no era sino una víctima entre las víctimas de aquel pequeño genocidio que inició la peor era conocida por la historia de España. Ahora solo se habla de encontrar sus huesos, en controvertidos intereses familiares, sociales y memorísticos. A mi no me interesan las lápidas, las ceremonias rituales: sí la memoria histórica. Por eso insisto en el tema colectivo, -que otros hablen de lo más sensacionalista y oculten lo que desencadena las tragedias humanas-, cuarenta años después de mi búsqueda,  los motivos de aquel trabajo que, al publicar el libro, me acarrearon amenazas de muerte. Algunos periódicos dieron breves noticias de ellas, de los que a través del teléfono las proferían y dejaban grabadas y se llamaban "Nestares". Fijo que había muchos, por desgracia. Y no todos han desaparecido en nuestro presente histórico, ni las motivaciones de semejantes crueldades.


Fui, decía, a Granada, buscando las huellas de García Lorca, su asesinato. Y en la ciudad, en los pueblos, encontré algunas gentes que al fin rompían su silencio. De entrada me decían: "García Lorca, por qué se habla solo de García Lorca? Fueron muchos, muchos los asesinados, cientos y cientos de granadinos. ¿Cuándo se va a hablar de ellos?"
En Víznar, cuando nombraba a Lorca ,  muchos entornaban los ojos, quedaban en silencio. Reproduzco algunas impresiones sacadas en el año 1976

20 de julio de 1936. La siesta alarga la tarde de la ciudad de Granada. Coches y camiones cargados de guardias civiles y de Asalto, recorren de uno a otro extremo sus calles. Coágulos de sangre comienzan a romper la claridad de las ventanas. A las seis de la tarde Radio Granada da lectura a un bando de guerra. CNT cuenta 16.000 afiliados. UGT 12.000. Los responsables de la República no dan armas a quienes las solicitan. Pese a ello, en el Albaicín, se organiza la Resistencia. Durará tres días. El Ideal -los periódicos siempre fieles al interés económico y político que les mantiene y al nacional catolicismo que procura alimentarlos y dominarlos-, escribe: "Han sido reducidos los rojos atacantes de las tropas granadinas del Movimiento Nacional por la Patria y la República. Resultan algunas bajas y hubo que apelar a medios violentos".
La mentira se une siempre al crimen.
Del 21 al 24 de julio los fusiles insurrectos no dejan de asesinar a granadinos en el Cementerio Civil del Cerro del Sur.  2.137 personas aparecieron en los registros como sentencias cumplidas en Granada. Los testimonios personales elevan a 8.000 los fusilados.
El Comandante Valdés es  el gobernador de la ciudad desde el 20 de julio. El capitán Nestares -ya apareció el nombre-, falangista encargado del "orden público" será señalado como el último responsable de la muerte de Lorca y otros ciudadanos granadinos. Colegas de aquellos trágicos sucesos, entre otros, Capitán Manuel Rojas que ya se había "entrenado" en la represión de los sucesos de Casas Viejas, Ramón Ruiz Alonso, tipógrafo, empleado en El Ideal, sobre el que escribirá Gil Robles, otro "ilustre" nombre en 1937: "Ruiz Alonso viene del taller, surge de las entrañas del pueblo, cuyos dolores comparte y cuyas aspiraciones vive", lenguaje que perdura en nuestros días, cuyas palabras  le definen mejor que las de su exégeta, palabras  que berrea por Radio Granada la misma noche en que se produce el asesinato de Lorca: "El secreto de las espadas es duro y está reciamente templado. Las gargantas de los traidores serán ahogadas en su misma sangre. ¡Pide paso la nueva España!". Nueva, vieja España. España de todos los tiempos, desde la Inquisición  al PP. de los Fernández.

Luis de la Torre era médico de Víznar Alfácar desde 1934. Apenas tuvo trato con Nestares y otros implicados en los crímenes de Granada. Me cuenta en 1976:
"La muerte de García Lorca, contra lo que se ha dicho, no trascendió. En estos lugares no era conocido. Hubo otras muertes, en cambio, que si se comentaron en el pueblo. Por ejemplo, el fusilamiento de Paquito García Labella, catedrático que había militado en Izquierda Republicana. Le obligaron a que desde el Ayuntamiento de Víznar dijera unas apalabras de apoyo a los fascistas y luego le fusilaron. O la de Vila, el rector. Le fusilaron a él,  y a la mujer y hermana, alemanas huidas de Hitler, algo que Pepe Nestares no podía perdonar. Los tres primeros meses fueron horrorosos. Lorca fue uno más. Mataban al que querían matar, bastaba una simple denuncia, un informe de la Falange. Había dos procedimientos: uno, semioficial, a través del Gobierno Civil de Granada,escuadrones negros y simple paseo el otro. Pasaría tiempo hasta que las gentes de Viznar y Alfácar supieran que el escritor García Lorca se encontraba también en el barranco. En los días en que a él le mataron ocurrió un hecho que causó sensación. Una mañana fusilaron en el cementerio de Viznar a seis hombres. Pero dos no murieron. Y cuando llegaron los enterradores se habían escapado. Desangrándose se arrastraron por los barrancos hasta Alfacar. Aquí vinieron por ellos, y más muertos que vivos, les fusilaron de nuevo. La mayor parte de los enterramientos se hacían en el barranco, a la derecha según se viene de Viznar a Alfacar, en un pequeño montículo que años más tarde se sembraría de pinos para que las raíces sujetaran la tierra impidiendo los corrimientos que hacían aparecer huesos y cadáveres... Que yo sepa, como Jefe de Sanidad en 1943, solo se hizo una exhumación. El resto del pueblo tiene miedo a hablar de estas cosas, remover el pasado. Sabían, pero callaban.. Era frecuente escuchar los disparos después del amanecer. las primeras noticias sobre la muerte de Lorca, yo las tuve en Granada...Luis Trescastro, estudiante de Derecho, era en el fondo un cacique de Alhama, y como compañero de Ruiz Alonso, participó en estos hechos".

Publiqué mi libro Yo, García Lorca, en 1977 en la editorial Zyx.. Y en Interviú un largo trabajo titulada: "Granada, las matanzas no se olvidan". Luego, durante semanas, recibí por teléfono las amenazas de muerte.
Han pasado 40 años. La memoria del asesinato de García Lorca es la memoria de los crímenes del terrorismo franquista. Más que buscar unos restos debe desenterrarse el pasado de aquellos terribles sucesos para tener siempre presente lo que las ultraderechas, cuando alcanzan el poder, realizan: es esa violencia terrorista que no puede quedar impune, al menos en el pensamiento y en los escritos, en la sensibilidad de los ciudadanos, si quieren que la ética y la civilización no desaparezcan para siempre.




jueves, 23 de junio de 2016

número 114


LA MENTIRA POLÍTICA.

SOCIALDEMOCRACIA Y CONFORMISMO
CIVILIZACIÓN O BARBARIE.
         Con Montaigne y Walter Benjamin

La Mentira.

En uno de sus brillantes ensayos, Michel de Montaigne escribe sobre la mentira. La mentira, a quién más daño hace es a quién la ejecuta, porque le desnaturaliza, deshumaniza, convierte en un buscador del éxito al precio que sea. La mentira puede usarse para halagar a los poderosos o para atraerse a las masas. En política, y sobre todo en tiempo de elecciones, es el arma principal que ejecutan los partidos que buscan votos. Frente a los pensamientos y el rigor de un diálogo que parta de las dudas y pretenda encontrar caminos colectivos para transformar una sociedad, en su afán por gobernar, los que se escudan en ella, esgrimen falsas promesas, disfrazan su ideología, olvidan tratar temas fundamentales que afectan al desarrollo político y social que podrían resultar molestos a la hora de plantearlos, dada la educación, cultura, memoria histórica, alienación, conformismo, de gran parte de los seres humanos a quienes se dirigen. Muestran así su más reaccionaria actividad en la que no dudan en disfrazar sus principios -los que los tengan- y hacer patente que es alcanzar las más altas cotas de poder la verdadera finalidad de sus principios.
Escribe sobre este tema Michel de Montaigne:

"aquellos que hacen profesión de no formar su discurso sino según convenga a los intereses que negocian y según el gusto de los grandes a quienes hablan... Solo por las palabras somos humanos y nos mantenemos unidos entre nosotros."

La mentira, en la boca de quienes discursean en las campañas electorales, es el atributo de aquellos que reniegan de sí mismos para convertirse en marionetas al servicio de lo más deleznable de la política.

La socialdemocracia

En la trasmutación que efectúan, para definirse a sí mismos y a las ideas que desean transmitir a quienes convocan al Gran Teatro de la vida pública que antecede a los fastos políticos de las elecciones, resulta frecuente comprobar como los candidatos se suben al caballo de la democracia -que parece ser una, universal y dogma de fe para todos  sus creyentes-para así apaciguar o convocar a las huestes a quienes se dirigen. Luego, en su nombre, vendrán regímenes como los de Mussolini, Perón o los franquistas que se vanagloriarán de este modelo de sociedad añadiéndoles algunas aclaraciones -orgánica, popular, etc. , olvidando que la socialdemocracia genuina enterró las corrientes revolucionarias que verdaderamente luchaban por una sociedad más justa, libre e igualitaria, y no un capitalismo ´que hábilmente conformara a la mayor parte de la población con sus políticas económicas de explotación de la mayoría por unas minorías cada vez más poderosas, y políticas sociales, educativas y culturales, absolutamente discriminatorias.
Uno de los grandes pensadores escritores del siglo XX, que se suicidó antes de que lo internaran en uno de los campos de concentración que, el régimen bendecido por su pueblo, de Hitler, estableció en gran parte de Europa tras su conquista del poder en Alemania, Walter Benjamín, escribió sobre este tema numerosos trabajos. Un fragmento nos ilustra sobre el papel político y sindical que la socialdemocracia jugó desde su auge, en su oposición a los orígenes del marxismo, hasta nuestros días.
Escribe:


"El conformismo que, desde el principio, ha encontrado acomodo en la socialdemocracia, no solo afecta a su táctica política, sino también  a sus ideas económicas. Y es una causa de su posterior debacle. Nada ha podido corromper tanto a los obreros alemanes como la opinión, según la cual iban a nadar con la corriente. La revolución técnica pasaba para ellos por la pendiente misma de la corriente con la cual creían ir nadando. De ahí había un paso a la ilusión de que el trabajo en las fábricas, que se hallaría en la misma dirección del progreso técnico, representaba ya un logro político...Ya el programa de Gotha porta en si las huellas de este enredo, definiendo el trabajo como "fuerza de toda riqueza y de toda cultura".


Para completar la cita recogemos otras breves líneas de Benjamín en                  

Cultura y Barbarie. válidas para aquel pasado y nuestro presente:


La tradición de los oprimidos nos enseña que el "estado de excepción" en que vivimos es sin duda la regla. Así debemos llegar a una concepción de la historia que la corresponde enteramente".


Civilización y barbarie.
Quizás para no mentir o para no mostrar sus debilidades ideológicas, en la interminable campaña electoral que nos invade desde hace meses, temas fundamentales no se tratan, y apuntamos entre otros: la necesidad de luchar con ideas y planteamientos tácticos contra el cambio climático y la destrucción ecológica del Planeta; la lucha ideológica y práctica contra las religiones y su nefasta influencia desde el inmenso poder que detentan desde España a Estados Unidos pasando por Israel o Arabia Saudí, sobre los ciudadanos; planteamiento de una economía que deje de estar supeditada a los intereses monopolistas y explotadores de quienes desde USA o el Banco Central Europeo la impulsan para agudizar el deterioro de la vida laboral y social de los ciudadanos, lo que supondría un auténtico nacionalismo independentista -no para instaurar un poder continuista allí donde lo plantean, sino para destruirlo precisamente-, y en este terreno incluir temas como los de la OTAN o bases norteamericanas en España y su desligamiento de ambas; la cultura y la educación concebidas no al servicio del mercado, la publicidad y el neoanalfabetismo, sino para expandir la importancia del pensamiento, último reducto de la libertad, la diferencia y la igualdad de los seres humanos, frente al concepto de masa, pueblo, gentes, conformes y educados en los catecismos que se les impone, políticos, sociales o culturales... Podríamos encontrar otros ríos que hablaran de lo mediático -la utilización de las televisiones devastadoras de las conciencias- teatralero, twitero, y de como a esta barbarie solo ha de oponerse otro concepto del progreso de la civilización.

jueves, 16 de junio de 2016

113


FUTBOLISTAS, PERSONAJES MEDIÁTICOS, PROSTITUCIÓN Y LA GENTE


Es una reflexión que no aparecerá en ninguna de las "actuaciones" esperpénticas, teatrales y publicitarias, de los que hablan de política, elecciones y democracia. Nada más hay que ver y escuchar como pasaron más que en un suspiro cuando en el tedioso y casi miserable coloquio de los cuatro candidatos se les preguntó, y por dos veces, sobre el tema de la violencia de género.
 Ellos dicen representar y apoyarse "en la gente", el pueblo, la ciudadanía (por cierto, espantosa palabra). Los de abajo o los de arriba. Masas al parecer amorfas, abstractas, sin singularidad, voluntad, encadenadas a sus designios. Porque lo único que buscan quienes en su lenguaje las utilizan y dicen representarlas, convictas en su entrega producto de su alienación, religiosa, cultural y política, es que les voten unciéndose al mandato que les otorgan para que puedan convertirse en burócratas banales del poder que dicen van a ejercer sin que reconozcan su propia servidumbre a intereses macroeconómicos y multinacionales.
Para eso utilizan, hasta el ahogo extenuante, la televisión, las campañas publicitarias, los lenguajes convencionales y reiterativos, ayunos de ideas, pensamientos, diálogo, ética.

En medio de la reciente campaña surge, uno más entre los escándalos de corrupción que salpica la vida española, económicos, morales, sexuales, el protagonizado por algunas personas dedicadas al fútbol o al cine.

La destrucción de una ética individual y colectiva, la eliminación de la conciencia crítica, la despersonalización de los ciudadanos convertidos en "gente", "pueblo", masa uniforme y  sumisa, fiel a los catecismos y líderes profetas que los necesitan como adictos de sus Iglesias -llamadas partidos- es el objetivo de las prédicas que una y otra vez sueltan en los escenarios.

Existen muchas clases de prostitución femenina y masculina -por desgracia e historia infinitamente más abundante la primera, que todavía el mundo es machista como los profetas y dioses representados por quienes se hicieron "a su imagen y semejanza"- Se da entre la alta sociedad, en los beneficios que el poder económico proporciona, en las instituciones y hasta en la cultura, en la búsqueda de seguidores y espectadores que exhiben los protagonistas de los platós de televisión, en revistas que los mezclan con banqueros, cardenales, potentados de los negocios económicos, políticos en ejercicio del poder, grandes intelectuales o triunfadores en el mundo de las artes y las letras, el deporte. Y las clases más explotadas -los inmigrantes, sean mujeres o niñas y también niños y jóvenes constituyen una de sus más miserables fuentes de negocio- conforman esa atroz realidad que se complementa con la más perniciosa y explotadora pornografía en la que la puritana Estados Unidos ostenta la supremacía del negocio- y que van aliadas a la tortura, la degradación del ser humano, la explotación más inhumana que existe y hasta la muerte-asesinato como punto final a los desdichados que con sus "servicios" intentan sobrevivir.

Pero, y para referirnos a lo que se denomina actualidad, a los ídolos de esa gente no los toquemos. No toquemos ni critiquemos sus  ingresos que debieran producir náuseas y rebeliones -como ocurre con los grandes banqueros y empresarios- en una sociedad que explota hasta la iniquidad el trabajo y la vida de millones de ciudadanos. Si delinquen además a la hora de pagar impuestos, nadie pide inmediata cárcel para ellos. La "gente" aplaude a sus ídolos y triunfadores y se burla y ataca a quienes osen atacarles. E igual ocurre si son depredadores sexuales que se ríen de las víctimas a las que explotan por unas monedas: no se les pueden pedir responsabilidades, lo importante es que continúen recibiendo sus vítores y apoyos. Pasa igual que con las banderas. Aunque estén manchadas de corrupción, de sangre, se envuelven en ellas. También los nacionalismos son ajenos a las posibles culpas y miserias de quienes los representan. Importan más los dibujos o colores de los trapos, los himnos, los cánticos, las multitudes que los cobijan, para las "gentes" de Hitler, Franco, Stalin, Perón, etc.

No, no son temas para hablar, dialogar pausada y profundamente a la hora de tratar de política, de realidades humanas y colectivas. Que sigan las ceremonias, los espectáculos televisivos -importa más cómo visten y actúan sus protagonistas que los contenidos y reflexiones de las palabras que pronuncian- que se emplee la palabrería reducida a alguna frase mal escrita en esos que llaman medios de comunicación, y el vocinglerío.

Votadles, votadles,  que después, cuando el espectáculo ya sea poder, la palabra seguirá muerta, pero los depredadores internacionales que ahora olvidáis, os seguirán apretando el dogal al cuello, que el pensamiento cada vez existe menos. Ah, y que triunfen en el deporte, el cine, donde sea, los de las "gentes", aunque sean depredadores económicos, sexuales, morales. Serán sus ídolos intocables.



martes, 24 de mayo de 2016

Número 112


ESPAÑA DE SACRISTÍA Y PANDERETA. ESTE PAÍS CASPOSO, CORRUPTO, ANESTESIADO, JARANERO, INQUISITORIAL.


¿QUIENES INVOCAN, QUÉ PRETENDEN, CON QUÉ FINES, LOS QUE A TODAS HORAS SE DIRIGEN A QUIENES LLAMAN GENTE, PUEBLO, CIUDADANOS?


Rouco Varela y sus sermones psicoanalíticos sobre el sexo y la familia; esteladas que envuelven cuerpos sin cerebro -u otras banderas, ah del día en que se destruyan todos los nacionalismos-; toros de la Vega para animalizar a los seres humanos felices por regresar a sus orígenes; Vírgenes del Rocío -un millón de alienados para romper la idea del ser pensante-; periódicos de los sábados y domingos rivalizando con las viejas nuevas revistas franquistas al servicio de los majaderos, la nobleza y las clases explotadoras y para solaz del pueblo bien sojuzgado por ellas-; la hija de Franco y otros personajes nobles todavía vivos y poderosos en papel couche; pasarelas del cine, la literatura, la moda -triste espectáculo para denigrar el arte, la cultura y a la mujer-;  la fiesta de los toros con sus rituales gentes en las barreras y callejones, el Rey el primero, ahora con hija, y  banqueros, latifundistas, políticos, aristócratas; los ininterrumpidos coloquios de las televisiones -el que más grite, insulte, pisotee el lenguaje y sea más cínico será el vencedor-; las palabras -palabras, que no conceptos, palabras reiteradas, mendaces, embusteras, de los líderes políticos en campaña teatrera electoral; los Vargas Llosa impartiendo doctrina política amparada en su relumbrón: ahora, primero Isabel Preysler, segundo el premio Nobel; noticias sobre quién se mete en la cama con quién; la censura que no se ve y dicen ya no existe pero que posee el poder que marcan los empresarios de  eso que dicen cultura y es solamente industria y monopolio imperialista y la sujeción a ella de quienes desean ser correctos y no tocar lo que no lo es para ocupar un lugar en la información y vivir de las rentas aunque destrocen la ética, la belleza y la libertad.

Y al fin, el último acontecimiento del mes,  el Rosell y sus recetas, como Jefe de los Empresarios, para apretar más el dogal uncido al cuello, las manos y los pies, de la clase trabajadora: porque existen terroristas de la palabra que son bien reputados y remunerados, no juzgados, y gracias a ellos se agranda más la pobreza y la miseria de la mayor parte de la población -no de su casta, que obtiene mayores beneficios- en los lugares en que dominan.

Esta España putrefacta, rancia, horriblemente fea, acomodaticia a cualquier tipo de catecismo, religioso, nacionalista, cultural, tan abominable como impostor y depredador de la vida continuada desde hace siglos gracias a las minorías -Iglesia, banqueros, oligarcas, lacayos gubernamentales a su servicio-.
Esta España que destruye un día si y otro también ideas como justicia, moral, igualdad, libertad. Donde la vanidad, la alienación, el esclavismo para quienes son marginados de la educación, la sanidad, la vivienda, la cultura, que si de algo no gusta, y por eso procura marginarlos, es de los pensadores de la duda y la diferencia que abominan de los espectáculos folklóricos y vulgares sea en el ocio o la política.

Y eso significa que ni la Inquisición murió, ni el fascismo fue derrotado y vencido, ni la censura terminó de desaparecer nunca, ni la incultura dejó de extenderse en la mayor parte de sus habitantes, ni los valores de la libertad, el respeto a quienes piensan de manera diferente a la llamada correcta, ni los que desde fuera o dentro incluso de los Gobiernos intentan o intentaron salir de esa herencia y la continuidad de la malhadada historia, encontraron suficientes apoyos para conseguirlo.

El culto y respeto y práctica de los que gustan de la sensibilidad, la belleza, el silencio, la palabra meditada y no espetada sin raciocinio alguno, el pensamiento que se alimenta de dudas en vez de catecismos, son abominados por quienes se entregan a lo soez, grosero, ruidoso, feo, rindiendo culto al verdadero Dios, el dinero, y su cada vez más predilecto Hijo, el Pofeta de la publicidad.

Pero entramos en elecciones. Y nos invade la campaña en que todos sus voceros invocan al pueblo, a la gente, a los ciudadanos. Los del Rocío, las banderas, espectadores de los múltiples Sálvame, loterías, tertulias de cualquier índole. ¿Quiénes convocan? Los conductores, sean sacerdotes o políticos, que ya no se diferencian unos de otros. ¿Qué buscan? Unirlos como se hace con los rebaños de carneros camino del matadero, los búfalos provocados en estampida, las hormigas en sus construcciones habitacionales o acarreos de comida, los espectadores en los conciertos, estadios, mítines. ¿Con qué fin? El que les den fuerza necesaria para erigirlos no sólo en líderes, sino para que los conduzcan sea al poder o a la guerra, al totalitarismo o a la sumisión. ¿Y el precio? La pérdida de sus pensamientos, voluntades, singularidades y diferencias.

He ahí el terrible resultado: basuras humanas y políticas que pueden concluir a veces en hornos crematorios, otros en campos de concentración para quienes huyen de la guerra y la miseria, y los más a las ciudades de infinitas celdas y desastres ecológicos  cada vez más controlados y vigilados y penados quienes en ellas habitan, y confortables espacios apartados y lujosos cada vez más vigilados e impenetrables.

¿Cuándo se hablará de liberación, y formas de acometerla, para que quienes lo hagan al menos se sientan libres? Porque a los que así lo hagan, es a quién hay que apoyar y combatir siempre a los herederos de la España que despreciamos.

lunes, 2 de mayo de 2016

111



DE ELECCIONES A ELECCIONES. LA FARSA CONTINÚA

De nuevo con Stanislav Lec, escritor naturalmente casi desconocido.

Y escribe Stanislav Lec: el reconocimiento de que el mundo es bello me lo suelen exigir los que han hecho que me de asco.

Y esa frase tan acertada, me lleva a pensar estos días: los que nos hablan de lo excelsa que es la democracia, la grandeza de la política, y la necesidad de participar en las elecciones, son los mismos que emporcaron, apenas nacida, la democracia, sometiéndola a los intereses de los poderosos, siempre en nuestros días la banca, las oligarquías, instituciones como la Iglesia, la Monarquía, la Ley, el imperialismo norteamericano o  las cúpulas del poder alemán y del Mercado Común europeo.

Sobre gran parte de la llamada clase política, basta seguir las informaciones sobre la corrupción, escuchar a los dirigentes en sus melopeas verborreícas y repetitivas, ayunas de ideas, pensamientos y sinceridad, y en cuanto a las elecciones se han convertido en una farsa de espectáculos más o menos groseros o inocuos, más propios de las barracas de feria, o representaciones públicas de ínfima categoría, eso sí, confeccionados con el mal gusto de la llamada cultura de masas.

Cuando en las protestas revolucionarias del 15-M numerosas personas clamaban contra este escenario que apuntamos, se cumplían otras palabras de Stanislav Lec: ¡Aullad! Os sentiríais millones de años más jóvenes.
Lo malo es que existen demasiadas fuerzas del orden, no solo policiales o jurídicas sino del mundo conservador y alienado que se ha ido creando en las últimas décadas, e impera lo políticamente correcto para evitar los aullidos que debieran extenderse. No miremos el día después. Hablemos del presente del futuro. S. Lec.

No tengamos miedo a las palabras. Ellos, los estetas, los aristócratas, las duquesas que exhiben los interiores de sus palacios, las baronesas que administran museos del arte, los banqueros de inmensas fortunas que exigen gobiernos fieles a sus intereses, los escritores que renuncian a pensar por cobrar el dinero de otras manos sucias, se han alimentado y alimentan de la mierda, los vómitos, las enfermedades, las muertes por hambre, los hornos crematorios, las guerras genocidas, el día a día cotidiano de los desahuciados de los pueblos del mundo. Mas para cambiar la misma política, ahora se habla de hombres o mujeres guapos. Visten sus galas para ocultar sus fétidos interiores. Y eso es lo que van a mostrarnos quienes los exhiben en los grandes medios de comunicación. Hienas de las que parece prohibido hablar, que el brazo de la censura para el lenguaje y la crítica sigue siendo demasiado alargado. Censuras y autocensuras habitan en los cráneos huecos de gran parte de los triunfadores del mundo de la cultura para no ser incorrectos. Y a los que se revuelven contra ella, en la música, el cine, la literatura, se busca despreciarlos cuando no insultarlos y lo más corriente, silenciarlos. Y el lenguaje, que debiera seguir sendas como las marcadas por Artaud, Vallejo, Kafka, Benjamín, Canetti, Karl Kraus, Thomas Bernhard, por citar unos nombres, se ha tornado blando, zafio, mercancía, mercancía tan inconsistente como repugnante que llena los escaparates de las no librerías. ¡Qué tristeza que en un mundo como el que vivimos, pocos sean los que muestran su asco, sea solo con palabras!

El hombre fue inventando los instrumentos uno tras otro. Pero ya desde la prehistoria el hombre era un instrumento para el hombre. S.L
Mientras el circo mantiene encendidas todas sus  lentejuelas, en ,los medios de comunicación no se olvida relatar, día tras día relatos sobre paraísos fiscales, personajes que gracias a la política o los negocios obtienen cuantiosas ganancias, detenciones de algunos de ellos casi siempre más para alimentar el sensacionalismo que con graves consecuencias penales: entretienen así a los espectadores lectores, con otra farsa, la de que la justicia es igual para todos. Y nuevamente nos encontramos ahí a Stanislav Lec:
Y sin embargo, la humanidad progresa. Cada vez se juzga a los genocidas de un modo más humanos.

A los que se juzga. Porque el genocidio actual, que ya no gusta de las cámaras de gas pero si de bombardeos, alambradas, exterminio lento -a veces rápido- modernos campos de concentración, no puede ser juzgado. ¿Cómo y dónde los auténticos culpables van a juzgarse a sí mismos?
Se agrandan cada vez más las diferencias entre los pueblos, y entre sus habitantes; se disparan las fortunas de los poderosos y sus formas de vida mientras se reducen los medios de vida, empeora la situación social de la mayoría.
Lec: El sueño de los esclavos: un mundo en el que puedan comprar a los amos.
Mucho me temo que con los conceptos ideológicos y la praxis política de nuestros días no se consiga sino aumentar más la diferencia y seguridad que separa a amos de esclavos, y agostar los sueños de estos acercándolos cada vez más a los tiempos de la vieja esclavitud, incluso satisfecha con el mundo en technicolor y virtual gracias a las nuevas tecnologías, y sin pensamiento, en que viven. Y dentro de estos sueños, otro del escritor polaco en esta otra farsa cervantina:
¡Dichosos tiempos aquellos en que eran los banqueros y no los desahuciados quienes se arrojaban por los balcones.
Pero claro, estos temas y palabras qué pueden decir a los catecúmenos del circo... Refugiémonos una vez más en Stanislav Lec: También el analfabetismo de los demás hace más difícil escribir.

Sonó la campana. Se dispara la presencia de los candidatos de uno a otro rincón de las Españas. Se multiplican las tertulias de los idénticos personajes que las alimentan y que también ocupan las páginas de los periódicos. Un puñado de los verdaderos poderosos que no necesitan de elecciones para gobernar, observan el espectáculo con ironía y desdén, porque serán ellos,  desde bancos y empresas, ganen quienes ganen, los verdaderos amos del gobierno. Porque ellos, como escribe Lec:

No hace falta que tengan mucho que decir los que puedan dar órdenes con un gesto.

sábado, 23 de abril de 2016

número 110



MANOS SUCIAS Y MEDIOS DE INCOMUNICACIÓN



Es atroz la manera en que la mayor parte de las informaciones y editoriales tratan temas como los de la corrupción, el desarrollo de la política y la economía, la cultura, siempre bajo el predominio de la publicidad y el desprecio al rigor crítico o a la creación y la ética.
El tema de las manos sucias, que ellos llamaban manos limpias, supongo que en el sentido de "limpiar" dineros y conciencias, leyes y actividades judiciales, poniéndolas al servicio de las más recalcitrantes y siempre presentes derechas y fascismos, son un ejemplo del presente de la sociedad española. Tras años de actuación con apenas, por parte de los medios, campañas de crítica y denuncia contra ellos, ahora éstos arremeten contra el monstruo más con campañas sensacionalistas -como ocurre con la corrupción en general- que con análisis sobre su origen, actividad y derrumbe, que de seguro no será definitivo, con ese u otro nombre y personajes de idéntica calaña resurgirá sin duda.

Antes de continuar con el caso que ahora nos ocupa, es preciso decir algo sobre los medios de comunicación, su censura, sus intereses monopolísticos y al servicio de los  grupos internacionales del capitalismo y del imperialismo, que, pese a que su nombre desagrade, siguen cada vez más vigentes en el mundo. Y hemos de hacerlo en descarga de muchos de los periodistas que trabajan en ellos, que son castigados económica y profesionalmente por sus responsables y jerarcas, que sufren la explotación laboral y  pelean por la información contra las condiciones y libros de estilo y de contenidos que en ellos imperan. Y además incrustan en sus páginas de opinión a escritores y políticos -de Vargas Llosa a ministros o exministros del poder político, la banca, la cultura oficial u otros nocivos representantes del neoliberalismo.

Manos sucias no es sino una organización de ultraderecha que ha buscado dos fuentes de apoyo y financiación: las extorsiones a personajes con poder económico y causas judiciales, y las denuncias contra personas, grupos de la todavía denominada izquierda. Una organización creada bajo los últimos rescoldos de la Fuerza Nueva de Blas Piñar, que durante años se ha dedicado a esos dos fines tan afines al neocapitalismo: generar ganancias para sus dirigentes gracias al proceso de corrupción general en que vivimos y al tiempo perseguir a quienes combaten el sistema, sean movimientos surgidos al calor del 15-M o plataformas de lucha obrera, anticapitalista, por los derechos sociales. De ahí que partidos de la vieja o nueva derecha se sintieran a gusto en su compañía, y dentro de ellos incluso intelectuales que también decían combatir el terrorismo para alentar otro tipo de terrorismo mayor y más poderoso que se mueve en las cloacas de los Estados. Ideología y beneficio económico siempre caminan juntos: y el aplauso que suscitaban sus acciones cuando eran dirigidas contra gentes o actividades no extinguidas de las izquierdas, se unía al silencio ante la extorsiones que realizaban a representantes políticos o económicos para que les apoyaran.

Se llamaban sindicato que encajaba en vocablos que muestran la decadencia de los mismos, y en su caso concreto, la  corrupción cuando no complicidad de quienes un día fueron látigo de organizaciones como las que ellos representan.
Y el prolongado silencio de representantes de la llamada democracia, y de los responsables de los órganos de expresión que la sustentan es una muestra de la auténtica "libertad de expresión" que vivimos y el papel y el papel que dichos medios juegan en nuestra decadente civilización.
Ahora todo vale, al revolverse contra las manos que han transformado su nombre, con tal de no denunciar el sistema político, económico, cultural, religioso, bajo el que vivimos, que conforman parte de ese terrorismo mundial culpable de los genocidios que continúan sucediéndose después de los campos de concentración nazis en gran parte del mundo, a los que se une una explotación cada vez más brutal por parte de la mayor parte de los hombres y mujeres célebres que pueblan las televisiones, revistas y periódicos, sobre todo en su papel couché, de todo el mundo.

El hedor del capitalismo, solo podrá combatirse ya en la calle, en el rechazo de las instituciones, en la crítica feroz, y nunca en los que abogan por "lo políticamente correcto".
Un nuevo fascismo recorre el mundo, pero esta vez bien disfrazado para que no sea fácilmente reconocible.

jueves, 17 de marzo de 2016

número 109


EMIGRANTES : LAS VOCES DE LA EXPLOTACIÓN Y LAS GUERRAS IMPERIALISTAS


¿Por qué todas las informaciones televisivas o periodísticas no encabezan sus informaciones con estas palabras?
Como si fueran vulgares y trágicas crónicas de sucesos, se limitan a ofrecer imágenes y palabras de las víctimas,  como si éstas, hubieran nacido ya con esa condición humana, y a la fuerza se convirtieran en despojos peor tratados que los animales.
Y mientras, se recrean otras secuencias que muestran a sonrientes y bien vestidos y alimentados políticos o gobernantes que se reúnen en parlamentos o congresos para hablar de ellas y mercadear limosnas que prolonguen su martirio antes de morir, ellos, y he ahí la paradoja, que son  igualmente culpables del genocidio provocado por los señores de los bancos, las industrias y las guerras, de sus propios gobiernos, y que ahora intentan vender a regímenes despóticos y fascistas por un puñado de dólares los deshechos que sus crímenes bélicos o económicos producen.
En el año 2000 publiqué una novela-estudio titulada Las Voces del Estrecho, sobre la emigración africana a España. Dentro de unos días sale una nueva edición. Me limito a recoger breves párrafos del prólogo que la actualiza:

"... El mar: las vidas como los ríos que a él van a dar, el lugar donde los que allí perecen no yacen estrechos. Ellos nunca leyeron a Jorge Manrique ni a Paul Celan. Tampoco lo hicieron los causantes de sus muertes, esos, sean traficantes o empresarios, a los que nadie llamará asesinos ... Un niño de apenas tres años sobre una playa desierta. Su cadáver arrojado por las aguas en la foto muda como el mundo que contempla su exposición mediática. De pronto, sin rostro, sin palabras, sin historia, es noticia de primera página en la prensa o televisiones de numerosos países. Un segundo de gloria que él no podrá disfrutar, aunque sea protagonista, y que oculta a los miles de niños devorados en los mares por los tiburones, en los desiertos por las hienas, abatidos en las ciudades por las bombas o ráfagas de ametralladoras, estigmatizados por depredadores sexuales, vendidos por traficantes de los territorios "civilizados". Tiburones, hienas humanas, culpables de que exista esa foto ... La emigración económica, política, no surge de la nada. Sus causas son conocidas: explotación, latrocinio de las grandes empresas y regímenes políticos, coloniales o lacayos, sobre territorios cuyas riquezas esquilman, guerras y cruzadas militares ininterrumpidas para apoderarse de sus minerales, explotarlos, de su petróleo y riquezas de toda índole, de su mano de obra sometida a un régimen de esclavitud y exterminio. Ellos, quienes impulsan momentáneas obras de caridad sobre las víctimas sometidas y saqueadas por su imperialismo económico, político y militar, son a su vez quienes mantienen la farsa  ante el estupor causado por imágenes como las del niño de la playa; son los culpables de las torturas y sufrimientos de los miles de niños que no llegan a alcanzar playa alguna, y si lo hacen, pasan a formar parte de los explotados por las voraces condiciones de trabajo y vida que les imponen aquellos que nunca serán culpabilizados por las muertes de quienes no alcanzan la tierra prometida y, por lo tanto, carecen de nombre o fotografía que hable de su trágica historia...
 ¿De dónde huyen los emigrantes' De las prácticas asesinas de quienes dominan el mundo capitalista. Y de quienes en él gobiernan. Y de las religiones criminales impuestas con su irracionalidad y tiránico dogma sobre gran parte de los ciudadanos del planeta."

Papel couché para  los hombres más ricos del mundo. Algunos españoles entre ellos. Rato toca la campana. Suiza es una alfombra verde y limpia como los chorros del oro que guarda en sus bancos los tesoros de centenas de criminales, corruptos saqueadores que explotan al noventa por ciento de la Humanidad. Los nunca desaparecidos nazis y fascistas ya toman al asalto los Parlamentos. Los señores de la guerra se aprovechan del progreso de las armas cada vez más destructoras para continuar imponiendo la ley de los Imperios.
Emigrantes asfixiándose en la jungla de las gigantescas cárceles que les encierran, trabajadores miserabilizados por los señores de las grandes empresas
que les chupan la sangre para que florezcan sus tiendas de lujo, sus industrias farmacéuticas o automovilísticas, del ocio o de la comunicación: pero que nadie hable de viejas palabras: explotación, capitalismo, imperialismo, terrorismo de Estado...
Quienes lo hacemos somos prehistóricos, antiguos, ¿verdad? Qué modernos son los que, como Vargas Llosa, ya ocupan las páginas de revistas tan profundas y literarias como Hola o sus sucedáneas, que la crónica de sucesos llena, como la sensacionalista que algunos denominan rosa, el lugar, con los libros más vendidos, de la "cultura del bienestar y el progreso de la civilización de nuestros días".


La Linterna del S. XXI