sábado, 23 de abril de 2016

número 110



MANOS SUCIAS Y MEDIOS DE INCOMUNICACIÓN



Es atroz la manera en que la mayor parte de las informaciones y editoriales tratan temas como los de la corrupción, el desarrollo de la política y la economía, la cultura, siempre bajo el predominio de la publicidad y el desprecio al rigor crítico o a la creación y la ética.
El tema de las manos sucias, que ellos llamaban manos limpias, supongo que en el sentido de "limpiar" dineros y conciencias, leyes y actividades judiciales, poniéndolas al servicio de las más recalcitrantes y siempre presentes derechas y fascismos, son un ejemplo del presente de la sociedad española. Tras años de actuación con apenas, por parte de los medios, campañas de crítica y denuncia contra ellos, ahora éstos arremeten contra el monstruo más con campañas sensacionalistas -como ocurre con la corrupción en general- que con análisis sobre su origen, actividad y derrumbe, que de seguro no será definitivo, con ese u otro nombre y personajes de idéntica calaña resurgirá sin duda.

Antes de continuar con el caso que ahora nos ocupa, es preciso decir algo sobre los medios de comunicación, su censura, sus intereses monopolísticos y al servicio de los  grupos internacionales del capitalismo y del imperialismo, que, pese a que su nombre desagrade, siguen cada vez más vigentes en el mundo. Y hemos de hacerlo en descarga de muchos de los periodistas que trabajan en ellos, que son castigados económica y profesionalmente por sus responsables y jerarcas, que sufren la explotación laboral y  pelean por la información contra las condiciones y libros de estilo y de contenidos que en ellos imperan. Y además incrustan en sus páginas de opinión a escritores y políticos -de Vargas Llosa a ministros o exministros del poder político, la banca, la cultura oficial u otros nocivos representantes del neoliberalismo.

Manos sucias no es sino una organización de ultraderecha que ha buscado dos fuentes de apoyo y financiación: las extorsiones a personajes con poder económico y causas judiciales, y las denuncias contra personas, grupos de la todavía denominada izquierda. Una organización creada bajo los últimos rescoldos de la Fuerza Nueva de Blas Piñar, que durante años se ha dedicado a esos dos fines tan afines al neocapitalismo: generar ganancias para sus dirigentes gracias al proceso de corrupción general en que vivimos y al tiempo perseguir a quienes combaten el sistema, sean movimientos surgidos al calor del 15-M o plataformas de lucha obrera, anticapitalista, por los derechos sociales. De ahí que partidos de la vieja o nueva derecha se sintieran a gusto en su compañía, y dentro de ellos incluso intelectuales que también decían combatir el terrorismo para alentar otro tipo de terrorismo mayor y más poderoso que se mueve en las cloacas de los Estados. Ideología y beneficio económico siempre caminan juntos: y el aplauso que suscitaban sus acciones cuando eran dirigidas contra gentes o actividades no extinguidas de las izquierdas, se unía al silencio ante la extorsiones que realizaban a representantes políticos o económicos para que les apoyaran.

Se llamaban sindicato que encajaba en vocablos que muestran la decadencia de los mismos, y en su caso concreto, la  corrupción cuando no complicidad de quienes un día fueron látigo de organizaciones como las que ellos representan.
Y el prolongado silencio de representantes de la llamada democracia, y de los responsables de los órganos de expresión que la sustentan es una muestra de la auténtica "libertad de expresión" que vivimos y el papel y el papel que dichos medios juegan en nuestra decadente civilización.
Ahora todo vale, al revolverse contra las manos que han transformado su nombre, con tal de no denunciar el sistema político, económico, cultural, religioso, bajo el que vivimos, que conforman parte de ese terrorismo mundial culpable de los genocidios que continúan sucediéndose después de los campos de concentración nazis en gran parte del mundo, a los que se une una explotación cada vez más brutal por parte de la mayor parte de los hombres y mujeres célebres que pueblan las televisiones, revistas y periódicos, sobre todo en su papel couché, de todo el mundo.

El hedor del capitalismo, solo podrá combatirse ya en la calle, en el rechazo de las instituciones, en la crítica feroz, y nunca en los que abogan por "lo políticamente correcto".
Un nuevo fascismo recorre el mundo, pero esta vez bien disfrazado para que no sea fácilmente reconocible.

jueves, 17 de marzo de 2016

número 109


EMIGRANTES : LAS VOCES DE LA EXPLOTACIÓN Y LAS GUERRAS IMPERIALISTAS


¿Por qué todas las informaciones televisivas o periodísticas no encabezan sus informaciones con estas palabras?
Como si fueran vulgares y trágicas crónicas de sucesos, se limitan a ofrecer imágenes y palabras de las víctimas,  como si éstas, hubieran nacido ya con esa condición humana, y a la fuerza se convirtieran en despojos peor tratados que los animales.
Y mientras, se recrean otras secuencias que muestran a sonrientes y bien vestidos y alimentados políticos o gobernantes que se reúnen en parlamentos o congresos para hablar de ellas y mercadear limosnas que prolonguen su martirio antes de morir, ellos, y he ahí la paradoja, que son  igualmente culpables del genocidio provocado por los señores de los bancos, las industrias y las guerras, de sus propios gobiernos, y que ahora intentan vender a regímenes despóticos y fascistas por un puñado de dólares los deshechos que sus crímenes bélicos o económicos producen.
En el año 2000 publiqué una novela-estudio titulada Las Voces del Estrecho, sobre la emigración africana a España. Dentro de unos días sale una nueva edición. Me limito a recoger breves párrafos del prólogo que la actualiza:

"... El mar: las vidas como los ríos que a él van a dar, el lugar donde los que allí perecen no yacen estrechos. Ellos nunca leyeron a Jorge Manrique ni a Paul Celan. Tampoco lo hicieron los causantes de sus muertes, esos, sean traficantes o empresarios, a los que nadie llamará asesinos ... Un niño de apenas tres años sobre una playa desierta. Su cadáver arrojado por las aguas en la foto muda como el mundo que contempla su exposición mediática. De pronto, sin rostro, sin palabras, sin historia, es noticia de primera página en la prensa o televisiones de numerosos países. Un segundo de gloria que él no podrá disfrutar, aunque sea protagonista, y que oculta a los miles de niños devorados en los mares por los tiburones, en los desiertos por las hienas, abatidos en las ciudades por las bombas o ráfagas de ametralladoras, estigmatizados por depredadores sexuales, vendidos por traficantes de los territorios "civilizados". Tiburones, hienas humanas, culpables de que exista esa foto ... La emigración económica, política, no surge de la nada. Sus causas son conocidas: explotación, latrocinio de las grandes empresas y regímenes políticos, coloniales o lacayos, sobre territorios cuyas riquezas esquilman, guerras y cruzadas militares ininterrumpidas para apoderarse de sus minerales, explotarlos, de su petróleo y riquezas de toda índole, de su mano de obra sometida a un régimen de esclavitud y exterminio. Ellos, quienes impulsan momentáneas obras de caridad sobre las víctimas sometidas y saqueadas por su imperialismo económico, político y militar, son a su vez quienes mantienen la farsa  ante el estupor causado por imágenes como las del niño de la playa; son los culpables de las torturas y sufrimientos de los miles de niños que no llegan a alcanzar playa alguna, y si lo hacen, pasan a formar parte de los explotados por las voraces condiciones de trabajo y vida que les imponen aquellos que nunca serán culpabilizados por las muertes de quienes no alcanzan la tierra prometida y, por lo tanto, carecen de nombre o fotografía que hable de su trágica historia...
 ¿De dónde huyen los emigrantes' De las prácticas asesinas de quienes dominan el mundo capitalista. Y de quienes en él gobiernan. Y de las religiones criminales impuestas con su irracionalidad y tiránico dogma sobre gran parte de los ciudadanos del planeta."

Papel couché para  los hombres más ricos del mundo. Algunos españoles entre ellos. Rato toca la campana. Suiza es una alfombra verde y limpia como los chorros del oro que guarda en sus bancos los tesoros de centenas de criminales, corruptos saqueadores que explotan al noventa por ciento de la Humanidad. Los nunca desaparecidos nazis y fascistas ya toman al asalto los Parlamentos. Los señores de la guerra se aprovechan del progreso de las armas cada vez más destructoras para continuar imponiendo la ley de los Imperios.
Emigrantes asfixiándose en la jungla de las gigantescas cárceles que les encierran, trabajadores miserabilizados por los señores de las grandes empresas
que les chupan la sangre para que florezcan sus tiendas de lujo, sus industrias farmacéuticas o automovilísticas, del ocio o de la comunicación: pero que nadie hable de viejas palabras: explotación, capitalismo, imperialismo, terrorismo de Estado...
Quienes lo hacemos somos prehistóricos, antiguos, ¿verdad? Qué modernos son los que, como Vargas Llosa, ya ocupan las páginas de revistas tan profundas y literarias como Hola o sus sucedáneas, que la crónica de sucesos llena, como la sensacionalista que algunos denominan rosa, el lugar, con los libros más vendidos, de la "cultura del bienestar y el progreso de la civilización de nuestros días".


jueves, 3 de marzo de 2016

Número 108


RUPTURA DE LOS MONÓLOGOS PARLAMENTARIOS. PABLO IGLESIAS
OTEGUI: LA LIBERTAD Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Ruptura de los monólogos parlamentarios. Pablo Iglesias

El parlamentarismo es el acuartelamiento de la prostitución política.
   
                                                                                Karl Kraus.


Al fin se rompió la farsa del burocrático, mendaz y acomodaticio parlamentarismo que venimos años soportando, sobre todo en esta última legislatura impulsada por el partido más corrupto de la reciente Historia de España.
Como si se hubiera desbordado un torrente cuyas aguas parecían ocultas en la ciudad de Madrid, entrando a través de las puertas del Congreso para desmontar las anodinas representaciones habituales en el mismo. Fueron las palabras, conceptos vertidos por Pablo Iglesias, quienes devolvieron a la política su tan ocultada como inocente y revolucionaria inocencia, que justifica su razón de ser: es decir, surgió la auténtica historia, y se desvistió a quienes la manipulan, al tiempo que hablaban de los temas que se tergiversan para ocultar a quienes los escuchan, la auténtica razón de la representación que en el Gran Teatro del Fraude que se viene, sesión tras sesión, imponiendo en el Templo de los funcionarios de lo que es y significa, para dar otra cita de las escritas hace 150 años por Karl Kraus
                                
      la democracia significa poder ser esclavo de cualquiera.


El lugar donde se hablaba a veces de izquierda por quienes tenían actuaciones políticas, económicas y morales de pura derecha. (PSOE, hoy día bien acompañados, Ciudadanos).
Donde siempre se emplean términos como "nosotros" al referirse a los ciudadanos, pueblo, gentes, porque quién habla quiere desplazar los intereses del yo, del partido o grupo que representa, a quienes son precisamente víctimas de ellos.
Se emplean citas a ciegas, metáforas vulgares y prefabricadas, descalificaciones sin rigor alguno, del contrario (?) con frases de las malas comedias, populistas y chabacanas para provocar risas o aplausos que muestran el alcance de los nuevos analfabetos, fabricados sobre todo por las televisiones que utilizan como arma destructora el  seudo lenguaje y alimentan a quienes en él se sumergen con sus programas más nocivos y alienantes.
Referirse a cambio, progreso, bien común, es intentar adecuar estas palabras a la imaginería corruptora, explotadora, que se pretende imponer, vendiéndola como producto publicitario para ocultar sus auténticas intenciones, al fin el capitalismo, en la línea de lo que escribiera Walter Benjamin, que no deja de ser un sistema basado en la destrucción de los conceptos, carente de "sueños y de piedad", que se ampara en los títeres políticos a sueldo de los bancos, empresarios y grandes fortunas, negreros de la mayor y más ventajosa explotación, para ellos, que ha conocido la humanidad. Por eso protestan y combaten a quienes los denuncian sin piedad, con auténticas palabras y conceptos que muestran, a quienes los escuchan, el  espejo de la farsa que los Parlamentos representan.
Y las opiniones de quienes suelen ocupar los escaños de la Santa Casa de la Ignominia, no constituyen sino espanto de la razón y de la verdad.
Dominar las conciencias y las voluntades para encauzar los votos que les permitan llenar la farsa de la de la denominada democracia, recordemos a Saramago en dos de sus más políticas novelas, es expandir la ceguera a quienes precisan de la lucidez para cambiar "las reglas del juego" (Renoir)


El miércoles 2 de marzo de 2016, un tornado de aguas purificadoras batió la herrumbre de los escaños del Congreso con las palabras de Pablo Iglesias.


Otegui: la libertad y los medios de comunicación.


No voy a relatar la larga conversación que mantuve con Arnaldo Otegui antes de que le encarcelaran, de la que doy cita en mis Antimemorias. Diré únicamente que siempre le consideré un preso político. Por eso intervine, en documentos o actuaciones públicas, acompañando a las voces internacionales y nacionales que pedíamos su libertad.
Cuando ésta, tras años injustos de cárcel, se ha producido, y esperamos que no le inhabilite para actividades públicas y políticas, una vez más gran parte de los medios de comunicación han vuelto a situarse "a la altura de las circunstancias", es decir, al servicio de esa prensa que heredamos del franquismo y que sirve los intereses de sus propietarios, aquellos que no dudan en condenar, marginar o excluir a quienes piensan de modo distinto al suyo. Otegui, como su antecesor Pertur, asesinado sin que se esclarecieran nunca los hechos, lo realizara quién lo realizara, comprendieron que la violencia no llevaba a parte alguna y apostaron por una vía pacífica para alcanzar sus objetivos políticos. Pero hay políticos, intelectuales que parecen echar de menos la violencia y carentes de memoria sobre el pasado, del que tal vez ellos son herederos, prefieren impedir que el diálogo se imponga a la sinrazón de la misma.





miércoles, 24 de febrero de 2016

Número 107.

ANTES DEL 2 DE MARZO: PODEMOS Y CIUDADANOS.

DE LA INQUISICIÓN AL NEOCOLONIALISMO

PODEMOS Y CIUDADANOS.

De mis antimemorias que aparecerán próximamente en la editorial de Planeta Península, y que abarcan desde 1960, cuando yo era corresponsal de la radio Pirenaica, a 2016, con el desarrollo de Podemos, capítulo con el que se cierra el libro,  y que abarcan temas como los del Partido Comunista, ETA, Cuba, Liberación, invasión de Praga, la revolución de los claveles, el mayo francés y el 15-M, experiencias en los países que fueron, o siguen siendo, comunistas, etc entresaco, tras la firma del pacto PSOE-Ciudadanos, un breve fragmento que evita realice otros comentarios:

"La narrativa de Podemos es tan incipiente como firme. Por eso no me extrañó su éxito en las elecciones del 20 de diciembre de 2015, que dieron un vuelco al mapa político sustentado en los dos partidos que se repartieron el poder desde la muerte de Franco a nuestros días. Ni en los resultados en escaños ni en las alianzas sustentadas con otros movimientos de izquierda. Sus objetivos principales son la reconversión de la constitución española en una más democrática, que sean los propios ciudadanos quienes la impulsen y que ponga en la lucha contra la corrupción y la conquista de los derechos sociales sus puntos de mira (...)   Quienes argumentan que sus objetivos van encaminados a desalojar del poder a aquellos que se lo vienen repartiendo para ocuparlo ellos, ajustándose a las reglas de una democracia huera y no igualitaria ni ética ni participativa, intentan desactivar su trasfondo ideológico y táctico, incluso con la aberración de equiparar a Podemos y Ciudadanos, cuando éste último partido poco se diferencia del llamado popular en aspectos fundamentales de la economía, la cultura y la instauración de los peores modelos de la sociedad capitalista eclesial en la que se han desarrollado"

DE LA INQUISICIÓN AL NEOCOLONIALISMO

Pero no hablemos de pactos. Y no tiene sentido predecir que va a ocurrir a partir del 2 de marzo. Solo nos interesa saber lo que es prioritario para la vida de cada uno de nosotros y para la sociedad en su conjunto cuando lo que se pretende es perpetuar el pasado en el presente.  Europa. Estados Unidos. Los mercados. El poder de los terroristas que imponen la explotación económica, la degradación ambiental, la mercantilización de la cultura, el fraude y la corrupción, siguen dominando las organizaciones políticas, y son los verdaderos culpables de las injusticias cada vez más acusadas en el mundo entero. Y han de sentirse muy satisfechos de que sus influencias consigan que el pasado continúe  siendo el presente de España. ¿Hasta cuando el binomio PP-PSOE, tengan el rostro o las siglas que tengan serán protagonistas?
He ahí el justificante de la agravación de las censuras políticas, que además no ocultan los rostros y las palabras -como ocurre con el actual, todavía en funciones Ministro del Interior español-. Uno cree regresar a la más vieja y terrible historia de este país. La libertad de expresión -en palabras, obras de teatro, artículos, incluso libros (esto es lo que se conoce, ignoramos cuanto se rechaza por motivos ideológicos o religiosos) comienza a ser algo  nauseabundo. Vivimos momentos en que al tiempo que se imponen condiciones de explotación leoninas a los trabajadores, se recortan derechos alcanzados tras grandes luchas en educación, sanidad, convivencia y leyes que regresan a la prisión perpetua o a la limitación de derechos como los de manifestación y expresión. Mientras el neocolonialismo, yanqui o de la banca europea y sus instituciones y gobiernos como el alemán, dominan a pueblos como los del Sur de Europa.
Por eso se necesitan actos más que palabras. Y denuncia de la usurpación que las derechas hacen con términos como democracia, justicia, libertad.
Es necesario el viento destructor de los viejo y al tiempo purificador que pueda traer las ansias nuevas pregonadas en las calles de París o Madrid, por citar algunas. Nada hay sagrado, y con fuerza han de quemarse ideológicamente todos los catecismos que intentan mantener el viejo orden, la vieja ley, la herencia clerical como sagrados. No podemos permitir que sobre nuestras conciencias continúe imperando la violencia neofascista, el orden terrorista y embaucador al tiempo, que busca la destrucción del pensamiento y de la verdadera libertad.
Preferimos refugiarnos en la poesía, leer por ejemplo a Rimbaud -Sr Ministro, no es un ciudadano español, y sus libros pasaron la vieja censura, si puede usted leer los encontrará en alguna librería- a escuchar las palabras que día y noche agreden el lenguaje, sean de Merkel, Rajoy, Hollande o Sánchez.


Escuchaba uno de los últimos cuartetos de Beethoven. Era la belleza frente al feísmo que nos agrede por doquier. Y al fin, para recordar viejos tiempos de palabras y batallas, saqué el poema de Rimbaud que era otra especie de música agresiva contra los conformistas:


¿Qué son para vosotros, corazón mío, esos mantos de sangre
y de brasa, los mil asesinatos y los largos gritos
de rabia, sollozo de todo infierno derribando
cualquier orden, en tanto el Aquilón brama sobre sus ruinas?
¿Y toda venganza? ¡Nada! Mas a pesar de ello
lo deseamos! Industriales, príncipes, senados.
¡Pereced! Poder, justicia, historia: ¡abajo!
Esto nos es debido. ¡Sangre! ¡Sangre! ¡Llamas de oro!
Mi espíritu he entregado a la guerra, a la venganza,
al terror! Agitémonos mordiendo. ¡Ah!. ¡Pasad ya
Repúblicas de este mundo! Emperadores,
regimientos, colonos, pueblos: ¡Ya basta!


¡Qué joven era entonces Rimbaud!, ¿verdad?

martes, 2 de febrero de 2016

número 106

Y A MÍ QUÉ ME IMPORTA ELNUEVO GOBIERNO

DEL EXILIO Y LOS 10.000 NIÑOS PERDIDOS

¿VOLVERÁN LAS NUEVAS IDEOLOGÍAS EN LOS PENSAMIENTOS SUS IDEAS A COLGAR?

Y a mí qué me importa el nuevo Gobierno.

Como si en nuestros días existiera la independencia para gobernar. Como si los gobiernos no debieran supeditarse a los dictados y leyes que imponen los verdaderos gobernantes: los poderes económicos y empresariales de las Dictaduras de Estados Unidos y Europa -con Alemania a la cabeza-: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, las oligarquías dominantes.
Pero el espectáculo sigue. Las torticeras palabras, los argumentos engañabobos, las tertulias insoportables, los editoriales al servicio de quienes les mantienen de los grandes periódicos, todo un circo para embobar a los ciudadanos con el medio  principal, la televisión- al que corren, desesperados, los candidatos, para gritar, que de esbozar razonados argumentos no se trata. Y mostrando sus ansias de sentarse en escaños congresuales, poltronas ministeriales para que continúe la farsa de que gobiernan ellos, y comenzar a contemplar de dónde y cómo pueden extraer sus mayores ganancias y beneficios.
En el cansancio y la abulia que nos provocan, y en la absoluta desconfianza hacia el gobierno que, según las circunstancias y los acomodaticios pactos se conforme, comprendemos, en esta visualización que se nos impone, la actualidad de viejas palabras escritas por Hans Magnus Enzensberger, que reproducimos:

"El analfabeto secundario no tiene ni la menor idea de que es analfabeto secundario. Se tiene por bien informado, es capaz de descifrar las indicaciones para el uso de los objetos que compra, los pictogramas y los cheques, y se mueve en un mundo que le aísla herméticamente de cuanto puede inquietar a su conciencia. Es impensable que naufrague en el mundo que le rodea. Es él el que le ha producido y formado para garantizar su estabilidad y permanencia.
El analfabeto secundario es producto de una nueva fase de la industrialización. El medio ideal para el analfabeto secundario es la televisión. Al hecho de ser retrasado mental es a lo que debe la televisión su encanto, su irresestibilidad, su éxito.
En este proceso la regla será que los analfabetos secundarios ocupen las posiciones más elevadas en la política y en la economía.

Del exilio y los 10.000 niños perdidos

Que no se habla de los muertos, otras decenas de miles. Pero se argumenta: mafias que se los llevan para convertirlos en trabajadores esclavos o en víctimas del comercio sexual. Mafias. Los Gobiernos de Europa o Estados Unidos levantan muros, crean campos de concentración para que los inmigrantes no traspasen las fronteras, se mueran de hambre, frío o enfermedades inatendidas en ellos y, eso sí, posibilitan cuando no colaboran o las crean en la existencia de esas mafias en las que no faltan policías, miembros de la justicia, empresarios y políticos cómplices, sin los que no podrían subsistir. Mientras desarrollan y trafican con el comercio de armas para las guerras que ellos mismos provocan, el mantenimiento de regímenes dictatoriales, culpables unas y otros de los masivos éxodos. Las llaman catástrofes humanitarias. Mejor definirlas como consecuencias de la explotación capitalista y de los intereses imperialistas para dominar la economía y los territorios en que imponen sus poderes políticos.


¿VOLVERÁN LAS NUEVAS IDEOLOGÍAS EN LOS PENSAMIENTOS SUS IDEAS A COLGAR?


Porque sólo ellas, herederas de las viejas que tantos tránsfugas y traidores han desechado, pueden alentar las revoluciones y luchar por las transformaciones sociales y políticas. Lo demás es conformismo, colaboracionismo, sostenimiento de un capitalismo cada vez más fascista. Xenofobias y explotaciones económicas para que un puñado de terroristas -a los que se venera en periódicos, revistas, televisiones- se repartan el mundo y consuman la sangre de sus ciudadanos. Y el engaño de las nuevas culturas y medios de comunicación que sólo buscan la destrucción del pensamiento, las alienaciones colectivas, procurar que no existan las ideas para que no se conviertan en un peligro, que no hurguen en los pensamientos e impidan las burocracias políticas y sindicales que únicamente persiguen acomodarse al poder corrupto que ellas mismas, por acción u omisión, consienten.
Cuándo, en nuestra impotencia, alentaremos al menos un lenguaje que no sea embaucador, conformista, que devuelva a la palabra su exacto significado, que impida, cuando se habla de determinadas políticas y desarrollos económicos, de culturas y progresos, drogar a los pueblos para impedir sus revoluciones.
En el año 1923 José Bergamín escribió:  Escribir es pensar; y pensar es comprometerse.
Ni pensar ni comprometerse es lo que realiza esa muchedumbre de escritores que con su conformismo y supeditación a las voces del mercado consienten la existencia de esas mafias y gobiernos corruptos que nos rodean por doquier. Y al que denuncia, palo, silencio, marginación.
Como si hoy, lo  único que da beneficios a la cultura fuera gritar una vez más: Vivan las cadenas, aunque sean las de la mente.


Hace ya muchos años que Cioran escribía: Nuestro saber es universalidad de superficie, dispersión que presagia la venida de un mundo unificado en lo grosero y lo terrible.


Hace tiempo que ese mundo ha llegado. Hace tiempo que nuestro pensamiento se encuentra cada vez más extinguido. Y también nuestra acción es una acción de brazos caídos. ¡Qué lejano aquel grito de ¡A las armas ciudadanos!, las armas que necesitamos ahora del pensamiento libre, no robotizado y exangüe, de las acciones no burocratizadas, sometidas a las exigencias de las inicuas leyes que nos conducen a la esclavitud como seres humanos libres y pensantes. ¿Cuándo organizaremos no acatamientos, vítores, palmas, sino ideas para rebelarnos? Ni Dios, ni patrón, ni catecismos o leyes sagradas, ni jefes guapos o embaucadores. No seamos objeto de quienes solamente buscan conformistas y aduladores. Luchemos, desde la palabra, por impulsar que no hablen, sino impongan, derechos como la rebelión, la igualdad, y desenmascaren y destruyan a quienes sólo conciben la política como formas de ocupar parcelas de poder o constituir grupos que acaten las leyes de quienes realmente lo detentan.
Ni la Europa de las Patrias ni las Naciones Unidas para pueblos vasallos: ideas para impulsar la rebelión de los justos, palabra hoy también en desuso.
Porque de no ser así, el poema romántico será de triste actualidad:


¿Volverán las nuevas ideologías en los pensamientos sus ideas a colgar? Ni las nuevas ni las viejas, no, esas no volverán

     

domingo, 17 de enero de 2016

Número 105

LA  CUP  : OTRO PROCESO DE DESTRUCCIÓN POLÍTICA.

Pensaba que Anna Gabriel era, dentro de quienes aparecían como responsables de la organización, coherente con las palabras que pronunciaba y no las traicionaría. Tenía mis dudas sobre Antonio Baños, por su lenguaje más acomodaticio, más "político" en el peor sentido de la palabra.
No entro a valorar sus posiciones nacionalistas, dado el concepto que yo tengo sobre lo que casi siempre esconde esta palabra -no hablo de las revoluciones auténticamente independentistas-, sino de su compromiso social, por tanto ético, y que presupone no pactar con un partido como Convergencia Democrática de Catalunya, equivalente al partido popular español en su alcance sobre la corrupción y su dependencia de los poderes económicos nacionales e internacionales -de la Banca y oligarquías españolas, a las europeas y al imperialismo norteamericano-. Por no entrar en su dominio sobre los medios de comunicación y la cultura alienante y alienadora que impone lenguajes para engañar y dominar a los ciudadanos, para instaurar políticas al servicio de las minorías explotadoras y buscar la aceptación de las condiciones leoninas impuestas a la mayoría de los explotados, con el fin de destruir incluso los beneficios sociales alcanzados tras décadas de lucha y sufrimientos para salir de la vieja esclavitud en la que siempre los poderosos han intentado mantenerles.

Pero los símbolos terminan imponiéndose sobre la realidad económica, social y cultural. Y la supeditación a poderes que van de la Iglesia a la Banca, de los dominadores de las culturas del ocio a la supeditación de las formas de vida impuestas por el gran Imperio yanqui y con la utilización de sindicatos y partidos que se dicen de izquierda para destruir las formas de lucha revolucionaria e imponer virtuales escenarios que agostan palabras que han perdido todo su significado: democracia, justicia, diferencia, libertad..

Al fin lo importante parece ser alcanzar parcelas de representación en ese poder despótico y cruel que impone sus reglas y leyes en los mercados de trabajo y en la educación, la sanidad, el ocio, sea ya a las clases medias o a los trabajadores más explotados, y entre ellos, a las mayores víctimas, los inmigrantes, saqueados en sus riquezas territoriales, bombardeados y asesinados en sus ciudades, sacrificados en su forzoso exilio no solo por las mafias sino por poderes que tienen que ver con policías, justicia y sobre todo grandes empresarios, esos que luego aparecen entre las mayores fortunas del mundo y "hacen obras de caridad" al tiempo que explotan a millones de niños, mujeres y hombres en las fábricas e industrias que controlan y que para obtener mayores beneficios radican en las naciones más miserables y serviles del mundo..


El "entrismo"

Pero las falsas palabras de quienes justifican sus acciones políticas argumentando el viejo procedimiento del "entrismo", que por cierto ya recomendó Stalin a Carrillo a finales de los años 40, es decir, situarse dentro del fascismo -en este caso capitalismo-, para intentar destruirle desde dentro de él, lo que hace es destruir las luchas sociales y propiciar que al tiempo los poderes reales vayan concediendo mínimos beneficios burocráticos para conservar su dominio. Ya se hizo en Estados Unidos tras las huelgas de las dos primeras décadas del siglo XX, creando unos sindicatos que terminarían siendo considerados amarillistas y doblegados totalmente a los intereses del capitalismo. A partir de ahí, y lo hemos visto en la España del postfranquismo, se van acoplando, sindicatos y partidos, a las exigencias que les imponen poseer escaños, sueldos, profesionalidad burocrática política y pactos con oligarcas o políticos.
La CUP -no por parte de muchos de sus militantes, sino de quienes iban pergeñando el pacto- olvida el origen inicial de su formación: luchar contra la explotación de gran parte de los habitantes de su territorio, y los índices de corrupción y latrocinio impuestos por el partido que los gobernaba.. Al fin su último vocero virtual, Arthur Mas no era sino un lacayo de la Gran Familia, los Pujol, y el nuevo Presidente de la Generalitat también creció y se amamantó bajo los intereses políticos y económicos de quienes le sustentaban. El Poder es representación de simulacros grandilocuentes y alcantarillas putrefactas por donde discurren las miserias personales, siempre en beneficio de las cúpulas que los sustentan, económicas,  militares, religiosas y judiciales. También olvidan los del pacto las alianzas que mantuvieron con los retrógrados -igualmente nacionalistas de otra especie- regímenes políticos españoles cuando lo necesitaban y renuncian a buscar otras alianzas con los explotados de otras tierras y encauzar una acción liberadora de todos los genocidas y terroristas económicos, envueltos bajo la bandera que se envuelvan, o de atacar a instituciones como la Iglesia, a la que un Oriol Junqueras jamás se atrevería a denunciar por sus siglos de dominio económico y lo que es peor, miseria educativa e ideológica que impone allí donde tiene poder.
Catecismos religiosos y filosóficos, como los de Aristóteles cuando habla de supeditarse a las leyes de la herencia, dado que la aristocracia constituye el fundamento de la Ley.
La CUP. Una vez más el partido político, a partir en última instancia de la decisión final de sus dirigentes, se olvida de los fines que la impulsaron en sus orígenes para acomodarse a las exigencias de los poderes políticos y económicos falsarios y explotadores con sus conceptos retrógrados. Un "entrismo" que termina destruyendo sus principios de regeneración política. Decide pasar del poder de las asambleas al que puedan dar las cámaras territoriales y las alcaldías. Nada de ruptura con los corruptos y denuncia de la democracia que los ampara: aprovechar más bien las cuotas de poder que ya poseen y las que ellos van a recibir. ya encontrarán un lenguaje para intentar convencerlos de que eso es la política real: de todo el poder a los soviets a todo el poder a los funcionarios del sistema neocapitalista..


El nacionalismo: que cambien las formas, pero no los contenidos.


¿En que revolución social puede ahora participar, fuera de su impulso continuado en imponer banderas, himnos y patrioterismos que sirven y han servido para cualquier miserable fin, y en última instancia para consolidar unas nuevas burguesías que continuarán supeditadas a los intereses neocapitalistas de siempre, impulsados por corruptelas que lo mismo da se llamen monárquicas que republicanas? No se trata de palabras que definan formas de gobierno, sino de colectividades que las derriben e impongan una justicia universal y castiguen o destronen a reyes, cardenales, banqueros, marqueses, terratenientes, jueces, periodistas, familias "muy honorables", para imponer una democracia real y no formal, virtual como la que quieren, en su independencia, establecer quienes se aprovecharán del nuevo poder, ese que hace que "todo cambie para que todo siga igual"..
Patriotas, nacionalistas: ¿existe acaso alguna nación que tenga más ciudadanos patriotas y nacionalistas que los Estados Unidos de América, uno de los países más criminales de la historia de la Humanidad? Pero ay de aquellos que esconden su bandera, silban sus himnos, se atreven a pronunciar en vano el sacrosanto nombre de la Nación. Las Patrias hunden los proyectos revolucionarios: muchas terminan en Franco, Hitler o Busch y en ella anidan los criminales, xenófobos, corruptos, dictadores, torturadores, explotadores, padres de las iglesias y asesinos de los débiles. Eso sí, no faltan para apoyarlas las manifestaciones multitudinarias, esas que ya existían en la Plaza de Oriente del fascismo, en Munich con el hitlerismo, esas que sirven para que el terrorista yanqui ponga la bandera en un misil, en una victoria olímpica, o en el retrete de su vivienda.


La CUP ya está en el Parlamento. Ya su ser o no ser es acomodarse a las exigencias de los poderes reales catalanes -es decir también alemanes o norteamericanos-, ya sus medios hablarán cada vez más inglés y consumirán la cultura -en deporte, comida, música, costumbres y hábitos políticos o sociales- que les llega desde USA y cada vez serán más aparcadas sus acciones por un mundo sin fronteras, igualitario, de conocimiento mutuo e intercambio no monolítico, igualitario y combativo contra los imperios y el neocapitalismo. Así el nacionalismo impuesto desde los Reyes Católicos y el nacionalcatolicismo fascista, tan sufrido por el pueblo español, encontrará nuevos Sabinos Arana de turno pasado por el neoliberalismo actual, que les cobijará con algunos elementos folklóricos y fetichistas bajo idénticas imposiciones económicas y culturales, y, esto lo sabe bien el inefable Junqueras, el sufrimiento en la Tierra será recompensado en los cielos.
Solo me resta pensando en los miembros de la CUP que se han doblegado a "las exigencias prácticas del pacto" terminar con unas palabras de Adorno:


Desde la rebelión de los esclavos en el mundo antiguo hasta la revolución socialista, la lucha de los oprimidos ha terminado siempre con el establecimiento de un nuevo y "mejor" sistema de dominación; el progreso ha tenido lugar a través de una cadena de control cada vez más eficaz.
Toda revolución ha sido también una revolución traicionada.

martes, 29 de diciembre de 2015

Número 104







30 AÑOS CON EL PP Y EL PSOE. DEL POSTFRANQUISMO A LA ESCLEROSIS EN
EL CAMINO DEL CAPITALISMO Y LA SEDUCCIÓN.
TIEMPO DE ELECCIONES


Murió Franco. Mas siguió el dominio de quienes lo mantuvieron en vida. Con sus poderes. Con su nefasta influencia sobre la población. La Iglesia católica. El Ejército. La justicia. La Banca. La dependencia de Estados Unidos. Algunas libertades, siempre controladas, restringidas en algunos casos. El desarrollo. La corrupción y a su amparo el mayor bienestar de clases medias y cierto despegue de la clase obrera, beneficiada por el descontrol económico. A la emigración sucedió la inmigración que formabas bolsas de mayor pobreza dentro de los trabajadores e iba dividiendo también el desarrollo social. Intelectuales, profesionales, cerraban en su mayoría los ojos ante las injusticias que iban destruyendo el país en sus aspectos ecológicos y agrandando la brecha  entre una clase minoritaria y corrupta con cada vez mayores beneficios y otra agrandada y que cuando llegó, no la crisis, como dicen, sino la hora de obtener mayores ganancias a costa de realizar contratos  con menos derechos, recortar salarios e imponer horarios más explotadores, mostró la razón de ser de  los estigmas  del llamado neoliberalismo. Ya no se "beneficiaban todos" como decían años atrás, sino que se mostraban las diferencias abismales existentes entre explotadores y explotados. Desgraciadamente sindicatos y partidos de izquierda contribuían con sus nefastos compromisos con el poder a espesar el velo que cerraba los ojos y anestesiaba las voluntades de quienes, no solo proletarios, sino todos los asalariados, profesionales o clases medias, eran víctimas de una explotación cada vez más agudizada.
PP-PSOE eran los causantes de esta situación en su alternancia del poder, en sus intereses estratégicos y en sus políticas escasamente diferenciadas a la hora de mantener el Estado al servicio de las multinacionales económicas, políticas y culturales capitaneadas por Estados Unidos, Alemania y sus países adheridos.

La economía actual es corrupción, explotación, saqueo de materias primas, guerras y dominios de pueblos para crear gobiernos títeres a su servicio, propaganda y publicidad que impone nuevos catecismos a los ciudadanos, desunidos, esquilmados, utilizados como simples máquinas a las que se expolia su rendimiento y se las desviste de sus derechos cívicos y sociales alzando muros inabordables entre los modos de vida de los oligarcas -en sus terrenos acotados y protegidos, con servicios de policías y seguridad privada- y los trabajadores encerrados en macro espacios que parecen nuevos campos de concentración liberados de sus viejos usos y más libres y desarrollados..

Lo importante es que el PIB progrese, se mentanga la prima de riesgo, crezcan los beneficios de los bancos, y la calidad de vida de los ciudadanos,y aunque se deteriore, no cuestione por otras parte el consumismo. ¿Que los terrenos se agotan en su capacidad productiva, que la Tierra se envenena, que la polución enferma a millones de ciudadanos, que las capas de hielo se derriten y aumentan el nivel de los mares amenazando con devorar numerosas ciudades, y los desiertos amplían su dominio sobre tierras calcinadas por falta de agua? Nada importa: el sistema vive al día y en base a sus beneficios. El futuro para él no existe. Todo se crea con una base desechable para que sea sustituida de inmediato por productos renovables.
Y la publicidad, atosigante, poderosa, es una violencia más, servidora del terrorismo moral y económico que se ejerce no sólo sobre las personas sino también sobre la Naturaleza y el Planeta Tierra..
Escribe Stuart Ewen:

"Mientras no nos enfrentemos a la infiltración del sistema de mercado hasta en los menores intersticios de la existencia, el propio cambio social seguirá siendo un producto de la propaganda de las marcas... Hay que seguir vigilantes y rechazar cualquier modo de progreso propuesto por las empresas".

TIEMPO DE ELECCIONES

Y mientras seguimos en tiempo de elecciones. Luchas por los escaños, es decir, poder, dinero y mantenimiento del sistema de explotación que venimos arrastrando 40 años. AL PP_PSOE se ha unido un posible recambio, que se denomina Ciudadanos. Por si falla alguno de los dos.
El partido comunista sigue arrastrando su crisis desde los tiempos de Santiago Carrillo. Indefiniciones, colaboraciones con el poder, luchas tribales, falta de programas renovadores -Anguita fue acusado por intentarlo, Garzón ahora, desde su debilidad intenta rehacerlo-.
El único viento, surgido en las mareas que a partir del mayo de 2011 llenaron de gritos ciudadanos las calles del país, intenta, con sus problemas, marcar un nuevo rumbo a esta larga y agónica decadencia.
Ni banderas y falsos nacionalismos -al servicio de corruptos y servidores del neoliberalismo y el Imperio- ni lenguajes emporcados en esta devastadora tradición heredada del neofranquismo: la libertad y la acción revolucionaria, no ya para hoy, para cuando los gritos ciudadanos impongan una necesaria transformación revolucionaria que desde ya debe irse formando, es nuestra única utopía, es decir, esperanza.

La Linterna del S. XXI