lunes, 6 de junio de 2011

Academia de la Historia: Gürtel y Terrorismo

Número 21.
REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA:
GÚRTEL Y TERRORISMO SOBRE
LA MEMORIA, EL PENSAMIENTO Y LA LIBERTAD.


¿Acaso debiera nadie asombrarse de su Diccionario Biográfico? Y desde luego, las lamentaciones o peticiones para que se cambien los testos sobre determinados personajes en él incluidos, me parecen vacuas. Las Academias, de la Historia, de la Lengua, otras similares, no son sino secuelas del franquismo, como la Monarquía. Como instituciones deben ser denunciadas, y no por los lógicos resultados que producen. Siempre se buscan "chivos expiatorios" para culpabilizar sistemas políticos, económicos, o culturales. No nos cansamos de repetirlo. Nazismo, fascismo, capitalismo no son productos de unas personas: al mal se apuntan, lo apuntalan, instituciones enteras, que comprenden: la Iglesia, el Ejército, las Policías, la Judicatura -todas con mayúscula, tal es el poder que desde los Reyes Católicos han poseído en España- e intelectuales de varia condición: arquitectos o escritores, periodistas o catedráticos y profesores de enseñanza, médicos, abogados... Ellos, los que a su vez se encargan de reprimir a los otros intelectuales, los heterodoxos y disidentes, cuando desaparece el Dictador, continúan ejerciendo, bajo otras formas y sistemas, su labor de opresión, explotación económica, censura. Ellos y quienes en el fondo piensan como ellos aunque empleen otro lenguaje. En la España de hoy los encontramos por todas partes: en las Academias, en los Ayuntamientos, en las Universidades, en los periódicos, en los Bancos y Consejos de Administración de las Empresas, en las policías estatales o nacionalistas. Franco es el que llevaba razón: lo dejó todo atado y bien atado.


¿6 millones de euros ha costado el Diccionario? ¿Y que es eso comparado con el dinero que se reparte a la Iglesia, a los ejércitos, a "ayudar" a banqueros y empresarios para que aumenten sus sueldos y beneficios, a fundaciones, etc etc?. Este, el que ejercen los "intelectuales" religiosos, de los medios de comunicación, de semejantes instituciones, es el peor terrorismo que existe: el que socava y destruye la capacidad de pensar de los ciudadanos. Para ello cuentan con la poderosa ayuda de la mayor parte de los canales televisivos, radiofónicos y periodísticos. A la España del miedo, miedo desarrollado por el franquismo que hizo de torturas, asesinatos y censuras de toda índole la única ley, y que todavía impregna a este país de larga herencia inquisitorial, ha sucedido la España de la alienación en la que navegan instiutuciones como la Academia de la Historia. ¿Hemos de extrañarnos que luego florezcan y se vote a personajes como Aznar, el Bigotes, Camps, Fabra, Cospedal, Aguirre, todos bajo la vetusta mirada de uno de los vigías de la transición neofranquista, Fraga Iribarne, todavía en activo?


Gracias a la Real Academia de la Historia y a sus más ilustres próceres y miembros, por recordarnos que quienes hablan de memoria histórica son unos ignorantes: que en la España que inaugurara Franco con sus crímenes bendecidos por la Santa Iglesia, todavía sigue amaneciendo como escribe Sánchez Dragó.


Próximo número de LA ANTORCHA DEL SIGLO XXI, salida el 14 de junio:

15-M. REVOLUCIONES EN VERANO. CRÍTICAS DE LA CULTURA. LOS PIGS DEL NEOLIBERALISMO.

Colaboraciones: CARLOS TAIBO. SOBRE EL PROGRAMA DEL MOVIMIENTO 15.M


JUAN JOSÉ LANZ (UPV/EHU): OPINIONES MOHICANAS DE UN CIUDADANO CABREADO.


Para leer la revista: andressorel.blogspot.com o poner en google: la antorcha del siglo XXI

martes, 31 de mayo de 2011

15 y 22 de mayo. ¿Adónde vamos?

Número 20. 31 de mayo de 2011


INDICE


15 y 22 de mayo. ¿Adónde vamos?



Colaboraciones.



El futuro del Movimiento 15-M.


Carlos Taibo.



¿Existe el imperialismo, es un fenómeno mundial o es puro pretexto inventado por los socialistas?


José Eduardo Vázquez. -profesor y ensayista. Cuba-





15 Y 22 DE MAYO. ¿ADÓNDE VAMOS?




Con el hedor que desprende el PSOE, huele mal en España. Es algo que va más allá de la catástrofe electoral. Táctica y teoría de la política y consecuencias para un futuro cada vez mas sombrío. El partido popular es el mal absoluto, Y el pueblo, tan mitificado, al igual que la clase obrera, por los dogmatismos de la izquierda, es el vacío en que naufraga la denominada democracia. Nos referimos ahora al que, en ese vaciamiento del contenido de los nombres, síguese denominando partido socialista obrero español.


Es el poder por el poder. Sea en el Gobierno o en la oposición. Así no pueden analizarse ni victorias ni derrotas. Todo entra dentro del sistema aceptado, al que se han acomodado. La burocracia de las buenas formas para que nunca cambie nada.


Los barones: mediocres funcionarios. Su único fin es conservar los puestos que ocupan: poco trabajo, buenos sueldos, presencia mediática aunque cambien de bancadas en parlamentos, ayuntamientos, diputaciones. ¿A qué más pueden aspirar?


Poder y corrupción sabemos que son alianzas que en contadas ocasiones se disocian. Y el progreso, la ciencia y la técnica han convertido en meros funcionarios dentro de la banalidad del mal, a quienes pueden aplicar prácticas terroristas y cometer genocidios y masacres de toda índole. También a los torturadores y a los grandes ladrones que pasan por ser señores de la aristocracia económica o política. La ética y práctica del marxismo y de las luchas obreras, por desgracia, también fueron desmovilizadas por socialistas y comunistas: de Felipe González a Santiago Carrillo como dos ejemplos actuales. Lo mediocre termina volviéndose sucio, gris, aliado del vigente capitalismo que denominan neoliberal. El PSOE, primero con su política y luego con su esperpéntico análisis y solución a su profunda derrota electoral no busca en su suicidio como partido sino salvar la vida activa de sus más poderosos funcionarios. Que el diluvio sea para los demás, pero ellos queden a salvo. Empeñado, cada vez con más ahinco y decisión en que el neofranquismo se haga de nuevo con todo el poder en España. ¿Nadie puede, ha de reaccionar contra los López, Ibarra, Montilla, Blanco, Rubalcaba y demás farsantes políticos?


. . .


Mientras ellos se autoproclaman candidatos y administradores de SU futuro y su partido continúa la larga marcha hacia la descomposición, las hienas, más astutas, estrechan su cerco: no quieren despojos, buscan toda la carne. Todos corruptos y al servicio de quienes verdaderamente gobiernan en España, Europa, el mundo: banqueros, oligarcas, obispos, empresarios, directores de los grandes medios de comunicación. Gracias a su labor se empobrecen en las sociedades capitalistas las clases medias y se destroza la vida económica y el futuro de los jóvenes, al tiempo que servicios sociales, como sanidad, educación, arrastran condiciones más precarias. Que casi el 90% de los ciudadanos disminuyan su nivel de vida es el tributo que se paga a ese 10% que aumenta sus beneficios en proporciones inverosímiles. Para ello tienen que tener a su servicio las armas y las leyes. No. No hay camino a la esperanza cuando los gestores públicos se colocan como asistentes de los capitalistas criminales. Ni se atreven a pellizcarles en sus fortunas con unos impuestos o restricciones mínimas en sus multimillonarios patrimonios. El miedo a perder sus favores les paraliza. Mejor no arriesgarse, seguir siendo criados retribuidos.


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Y el 15 de mayo. La protesta indignada pero encauzada para que pueda ser asimilable. De momento la pueden tolerar. Hasta que los destruya el cansancio y la impotencia o las contradicciones en que ellos mismos incurren. Si así no fuera, ya se encontrarían otras maneras más violentas de desalojarles. Las policías se educan para ello. Su misión es emplear la violencia contra los débiles, los diferentes, los desarmados. Los medios de comunicación pasarán de recoger la actualidad y darle cancha para aumentar las ventas a acosarles cuando también se les exija, y silenciarlos después. Contra los medios y los intelectuales al servicio del mercado y los colaboradores, aunque no lo reconozcan, del neoliberalismo, debían haberse revuelto con más fuerza los acampados en todas las plazas de España y no solo contra los políticos, que todos navegan en el mismo barco que aliena al pueblo y concede todo el poder a los terroristas que a ellos les pagan. Masa cada vez más ciega, manejada y esclavizada en lo que más que democracia debiera llamarse neodictadura.


Que los jóvenes o menos jóvenes acampados no se crean poder. Son apenas unas lágrimas rojas en la indignación, disueltas en el diluvio de cieno que cae sobre todas las tierras, pueblos y ciudades de España. Contra los monopolios se necesita algo más profundo que acampadas lúdicas y emotivas, por necesarias que estas sean. Paul Celan, uno de los mejores y más auténticos poetas del siglo XX, participó con entusiasmo en las manifestaciones de mayo del 68. Cantó La Internacional en francés, ruso y yiddish por las calles de París. Dijo que solo una revolución social y antiautoritaria podía transformar el mundo. Hasta que harto de éste no pudo más y se suicidó poco después arrojándose al Sena.. Como Walter Benjamin se suicidó tres décadas antes tras decirnos que era muy estrecha la puerta que daba salida al mundo en ruinas en que vivíamos.

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Muchos somos los que pensamos, soñamos, alentamos una revolución que impida la barbarie y decadencia de la actual civilización. Pero también somos conscientes de la dificultad de organizarla, llevarla a cabo, con los medios y formas que sea e impedir que se vaya disolviendo a la manera de los fuegos artificiales en las noches de verano.


C O L A B O R A C I O N E S


El futuro del movimiento 15-M



Carlos Taibo (para ‘La Directa’)



No es tarea sencilla la de pronunciarse sobre el futuro del movimiento 15-M. Lo más probable es que, conforme a la voluntad mayoritaria, se disuelvan antes o después las acampadas --es preferible cerrar racional y jocosamente esta etapa-- y se proceda a trasladar la actividad a barrios y pueblos. Todo ello en el buen entendido de que la posibilidad de restaurar el esquema inicial de concentraciones con poderoso eco mediático no quedará en modo alguno cancelada y de que, claro, el ritmo de los hechos puede ser diferente en los distintos lugares.


El tránsito del recinto del espectáculo mediático al más modesto de la acción local, aunque en modo alguno obliga a cancelar posibles iniciativas --campañas, manifestaciones-- de carácter general, parece deslizar el movimiento hacia una tarea más difícil y menos vistosa, al tiempo que, en sentido contrario, reduce los riesgos de burocratización y los intentos de coparlo desde fuera. No está de más que agregue una observación sobre la singularidad propia de la época del año en la que nos encontramos: la proximidad del verano tanto puede ser un inconveniente insoslayable --las iniciativas y las movilizaciones por fuerza se reducen en la mayoría de los lugares-- como una excelente oportunidad para recobrar fuerzas y plantear una ofensiva en toda regla a partir de septiembre. También hay que tomar en consideración el hecho, interesante, de que el movimiento ha visto la luz en un momento marcado por el final del curso en universidades e institutos, algo que a buen seguro ha reducido sus posibilidades de despliegue en unas y otros. La planificación al respecto de estas cuestiones --que invita a pensar inevitablemente en el medio plazo-- es, en cualquier caso, una tarea vital en el momento presente, tanto más si se convocan elecciones generales para el otoño.


Si se me pide un pronóstico sobre lo que entiendo va a suceder con el movimiento --y no sin antes avisar que en el camino penden varias incógnitas, y entre ellas los efectos previsibles de los intentos de moderar el discurso, por un lado, y de la violencia que el 15-M padecerá, por el otro--, me limitaré a plantear cuatro horizontes posibles. El primero no es otro que el vinculado con un rápido e imparable declive; me parece que semejante perspectiva es harto improbable habida cuenta de la vitalidad presente de las iniciativas y de la general voluntad de ir a más. El segundo nos habla de un eventual intento de colocar al movimiento en la arena política, a través de la gestación de una nueva formación o de la incorporación a alguna ya existente. Creo firmemente que las posibilidades de esta opción son muy reducidas, en la medida en que la mayoría de los integrantes del 15-M no parecen siquiera contemplarla. No puede descartarse por completo, sin embargo, una mecánica de divisiones y escisiones, en un grado u otro vinculable con este segundo horizonte.


Una tercera perspectiva nos dice que el movimiento podría dar pie a una suerte de extensión general, más bien vaga, dispersa y anómica, de formas de desobediencia civil frente a la lógica del sistema que padecemos. No descarto en modo alguno esa posibilidad, que sería una suerte de manifestación abortada de lo que me gustaría que cobrase cuerpo realmente: hablo del cuarto, y último, horizonte, articulado en torno a una fuerza social, que desde perspectivas orgullosamente asamblearias y anticapitalistas, antipatriarcales, antiproductivistas e internacionalistas, apostase por la autogestión generalizada e inevitablemente se abriese a las aportaciones que deben llegar de sectores de la sociedad que todavía no han despertado. Esa fuerza, que habría de acoger en su seno, claro, al movimiento obrero que todavía planta cara al sistema y se enfrenta a los sindicatos mayoritarios, provocaría el alejamiento de una parte de quienes en inicio se han incorporado a manifestaciones y acampadas.


Sólo se me ocurre aducir dos argumentos en provecho de la materialización del último horizonte mencionado: si, por un lado, en muchas de las asambleas realizadas en las acampadas se han revelado por igual una sorprendente madurez y una más que razonable radicalidad en los enfoques --se ha pasado a menudo de la contestación de la epidermis que suponen la corrupción y la precariedad a la del corazón del capitalismo y la explotación--, por el otro debemos dar por descontado que nuestros gobernantes van a seguir en sus trece, esto es, no van a modificar un ápice el guión de sus políticas. El hecho de que hayan decidido morir al servicio del capital mueve audazmente, en otras palabras, nuestro carro.




¿Existe el imperialismo, es un fenómeno mundial o es puro pretexto inventado por los socialistas?


José Eduardo Vázquez


Para responder a esta pregunta, es oportuno, hacer al menos un poco de historia, a riesgo incluso de desatender determinados aspectos por la lógica cuestión del espacio.


Es posible pensar y así que lo piensa mucha gente con la mayor buena fe del mundo, que todo cuanto ha surgido dentro de los marcos de la sociedad humana y en particular, dentro de los marcos de la sociedad capitalista industrializada, obedece únicamente, a los esfuerzos que en tal sentido, el hombre ha sabido hacer. Si nos remontamos a una fecha tan temprana como el siglo XIX, descubriremos que esta verdad, a las cual hacemos referencia, parece existir de por sí. Por tanto, podremos estar de acuerdo que, esa misma noción de aparente idilio que el capitalismo mostró en una etapa de su desarrollo, “la que parecía estar movida por un principio de bienestar que incluía al parecer al ser humano”, infundiendo en la conciencia de todos un fuerte sentimiento de progreso; poco a poco y al paso del tiempo, fue desmoronándose como castillo de naipes ante los ojos atónitos de quienes la percibían.


Ya para finales del siglo XIX se van a ver claras cuales serán las intenciones futuras de las potencias y especialmente, de la potencia norteamericana. José Martí, hace, al celebrarse la primera conferencia monetaria internacional en Washington, un profundo y medular análisis de este evento, dejando claro para las futuras generaciones-y nosotros somos esas generaciones a las que alertaba- una oportuna advertencia. Advertencia en primera instancia a las Repúblicas Latinoamericanas que recién habían alcanzado su independencia y que aun, en alguna medida, mantenían vivas las estructuras económicas y financieras heredadas de sus antiguas metrópolis, lo que las convertía, en Repúblicas extremadamente débiles y propensas por demás, a ser fácilmente manipuladas; esta realidad va a moverse como un lastre para constituir un elemento fundamental que contribuirá en gran medida a la división de las mismas, por otra parte, otro factor influiría en este proceso secesionista, lo pondrían los numerosos caudillos salidos de las filas de los ejércitos independentistas que, traicionando los sueños e ideales de Bolívar, trabajarían decisivamente para facilitar este esfuerzo.


Todas estas contradicciones con las que nacíamos al concierto de las “naciones libres”, nos trajeron de la mano también, los peligros de caer rendidos ante el vecino poderoso y ante su doctrina del “Panamericanismo”; la que preconizaba, “América para los americanos” Estas Republicas inexpertas en el arte de gobernarse por sí solas, serian sin embargo, fácil presa para coaligarlas en un haz, bajo la bandera de las barras y las estrellas haciendo de ellas; naciones formalmente libres más por su compromiso y dependencia que por sumisión voluntaria. Pero esta advertencia, a la distancia de más de un siglo, toma total actualidad. Deben por tanto, haber sido muy angustiosas estas jornadas para que hayan producido en el apóstol de la independencia cubana análisis tan revelador.


Ahora bien, para tratar de responder a la pregunta inicial, y sabiendo además de la posibilidad de que surjan otras nuevas interrogantes, trataremos, por razones metodológicas, de acercarnos a este asunto auxiliándonos de un documento realmente importante para entender este fenómeno:


En el libro “El Apocalipsis Según San George” su autor Eliades Acosta nos hace la revelación siguiente: “tomada de una publicación del año 2003, aparecida en la página web del Center for History and New Media, de la George Mason University, tomado de un ensayo de Paul Schroeder; titulado: ¿Is the U.S.Empire?, suscitando en su momento un debate on-line verdaderamente útil si queremos entender “la limitada capacidad de análisis de la sociedad que rige los destinos de buena parte del planeta”


“La reflexión del eminente profesor-nos dice el autor-debió ser incomoda e inquietante, dirigida a no permitir el sueño para quien la leyera; por supuesto, para los lectores promedio norteamericanos; es de imaginar el estupor de muchos, cuando se enfrentaron a esa idea”


Mis palabras-cito a Schroeder-no constituyen una propuesta académica, sino un intento por iluminar la decisión que deberán tomar los Estados Unidos. Este país, aun no se ha convertido en un imperio (…pero) La doctrina Bush proclama ambiciones y objetivos de incuestionable carácter imperialista (…) -El cuento de la Buena Pipa- Tal parece, que Schroeder, no logra por más que lo intente, evitar el tácito reconocimiento, por otro lado, cabría preguntarse: ¿a qué decisiones debe iluminar Schroeder en el futuro de los E.U.? Y ¿si no es un imperio en el sentido más estricto del término, qué lo obliga entonces a hacernos tal revelación?


Pero como si hubiese sido llamado al rescate, el 4 de febrero el propio año, James Wilson escribe: “por ninguna razón, en toda la acepción de la palabra, puede considerarse que los Estados unidos son un imperio…”


Todo parece indicar, que Wilson, sale a enmendar el error cometido por Schroeder en su momento y agrega, como para tratar de levantar una cortina de humo: “El imperialismo, en su sentido moderno, se asemeja al capitalismo: un pretexto inventado por los socialistas, un chivo expiatorio para justificar las criticas.”


Sinceramente, si este señor no es un miope, lo cual dudo, no nos deja otra opción que pensar que, ¿sus argumentos carecen de todo fundamento donde apoyarse? El capitalismo, es bueno recordarle a Wilson, adquirió su desarrollo precisamente por depredar de manera despiadada a los pueblos, ni que decir tiene entonces de los horrores que el imperialismo en su fase más reaccionaria le está causando a las naciones; parecería que unido a la miopía evidentemente intencionada de este hombre, une la desmemoria; sería bueno recordarle algunas cuestiones que yacen en la historia reciente. La guerra hispano-cubano-norteamericana, es reconocida por Lenin, como la primera guerra imperialista en la historia moderna, no reconocer eso, por tanto, es sencillamente escandaloso, por otra parte, no resultaría ocioso hacer mención del incidente que dio lugar al conflicto indochino del pasado siglo, o lo que ahora mismo está sucediendo en Irak, Afganistán, Libia, y cuyas consecuencias ya las está pagando la humanidad. ¿Quién puede asegurar que peligros pueden derivararse todo ello”. Nos parece sencillo, el señor Wilson, hace uso de un eufemismo para tratar de resolver el dilema; lo que él considera “no sin razón” una invención de los comunistas.


El imperialismo, queda claro, en la etapa actual, se ha erigido como un sistema de proporciones planetarias que no reconoce frontera de ninguna naturaleza, pero veamos casi a modo de conclusión que planteó el 6 de febrero Martí refiriéndose precisamente a las palabras de Wilson: “Claro que los Estados Unidos son un imperio y lo han sido desde su surgimiento (…) En su patético comentario James Wilson afirma creer que los imperios son solo creados por las élites y gobiernos y no por las personas. (…)”


¿Existe entonces miopía, amnesia, u otra enfermedad de la cual sea necesario prevenir a Wilson para se trate o será al imperio que lo amamanta a quien hay que prevenirle las enfermedades que desde su nacimiento lo corroe?


Pensamos que no, pensamos que lo que si existe en este sentido, son dobles intenciones, propósitos ocultos. Los pueblos deben tenerlos muy en cuenta.

jueves, 19 de mayo de 2011

Número 19. 15 M. Puertas del Sol. ¿Inicio de la rebelión?

NADA DE INDIGNAOS,REBELAOS

Escribía en mi revista LA ANTORCHA DEL SIGLO XXI el día 12 de abril: "¿Indignaos? No. Rebelaos. No más quejas y lamentos. No más denuncias en papel mojado. No más plañideras... No basta con indignarse. Hay que rebelarse. Y para ello se tiene que alentar la rebelión, al margen de quienes diciéndose de izquierdas están pagados para impedirlas... Ahondaremos en este imprescindible tema para huir de la esclavitud que cada vez más nos oprime"
Y hablaba de las redes sociales que a través de Internet u otros medios podrían comenzar a organizarla.
15 de mayo. Puerta del Sol de Madrid. Y de seguida en otras ciudades de España. Poner en marcha un proyecto para nuestra propia vida, para el desarrollo de una sociedad y de un mundo más justo y libre.

ELECCIONES Y PROTESTAS.

Las elecciones son siempre una farsa, un siniestro espectáculo para alimentar el reino del fraude y de la simulación de la democracia, para que los ciudadanos se crean que así participan en la política y existe libertad. Fotos como la de la Plaza de Toros de Valencia con Camps y Rajoy no son sino un espejo para vomitar. Por eso la rebelión no es problema de unas fechas, 15 de mayo 22 de mayo, no. La lucha debe continuar.

EL NUEVO FASCISMO AL PODER

El partido popular nacionalfascista (PNF) heredero de Franco y Aznar ganará las elecciones, sin duda. Nadie puede conformarse ante ello, fraude electoral que apoya el otro gran partido. La lucha, hasta las próximas elecciones, no solo debe continuar, debe incrementarse, por estos y otros medios. Acosar la configuración del Estado y su dependencia del imperio económico europeo y norteamericano, denunciarlo para que los incubadores del miedo no sigan destruyendo la libertad y el pensamiento de los ciudadanos, para que éstos se sacudan el letargo en que habitan y despierten también. Y a los otros, a esos miles de millonarios que explotan el trabajo, el ocio y la propia vida de los millones de españoles víctimas de sus poderes corruptos y alienantes, no hay que dejarlos respirar.
La batalla contra la mayoría de los medios de comunicación debe ser implacable. Porque ellos también son culpables. La Alemania de los holocaustos de ayer, no debe regir a través de su neofascismo "la solución final del hoy". Y a los tipos de la CEOE -al margen de los sindicatos que se plegan a sus exigencias- hay qued gritarles que no son los nuevos señóres feudales de la horca y el cuchillo aunque vayan de trajes de marca y corbata y usen palabras para imponer su ley. Menos fútbol y gritos de masas enloquecidas de "a por ellos", y más a por ellos por derechos humanos, sociales y políticos.

NI POLÍTICOS NI INTELECTUALES.

Ni políticos ni los denominados más o menos intelectuales deben ser los protagonistas de estas acciones. Que como un tsunami que nace de las aguas incontenibles del océano, la ola de protestas se vaya haciendo cada vez más fuerte y potente llevando a todas las gentes sin nombre en el mercado del espectáculo pero con vida al margen de la publicidad del espectáculo, sea cual sea su raza, cultura, procedencia y medio de vida a una auténtica revolución. Es preciso destruir el orden del desorden , las herencias de las leyes, religiones, culturas para crear nuevas formas de convivencia,. participación, desarrollo, justicia. A las democracias virtuales, a la simulación de la libertad debe imponerse la democracia participativa, la igualdad para todos. Se está combatiendo el injusto presente. Tiempo habrá de construir el futuro.

lunes, 9 de mayo de 2011

Número 18

Sumario

Gerónimo.

Del paro, de las reinas y del nunca extinguido monstruo: la Iglesia.


Colaboración


Armando Fernández Steinko:


Actuar unidos: mesas de convergencia para luchar contra la crisis.


GERÓNIMO


Todo está claro gracias a este simple nombre. Significa más que cien imágenes. Los motivos de un imperio genocida. El odio al "otro", el diferente. Al que no se resigna a ser esclavo del conquistador. Ayer fueron los indios. Pueblos que habitaban territorios de los que debían ser desalojados a sangre y fuego por los conquistadores. Ellos, pueblos que habitaban con sus leyes y costumbres en extensas praderas, que intentaban defenderse cuando les atacaron gentes blancas herederas de viejos Imperios europeos que se habían apoderado del nuevo Continente -para ellos, no para sus pobladores- y que tras cruentas guerras y salvajes genocidios al fin serían exterminados.


Y Estados Unidos se convenció de que el mundo entero podía ser territorio de conquista y el expolio de sus riquezas y la esclavitud de sus habitantes les convertirían en la mayor potencia del Universo. La ley del más fuerte.


Y tras el dominio sobre la "otra América", que no deja de buscar su segunda independencia, llega la hora de los otros "los musulmanes", el mundo Islámico. Primero el jeque Osama Bin Laden fue utilizado por Estados Unidos, contra otro Imperio que ya se encontraba en agonía, la URSS. Un eslabón más en la cadena de tierras que situaba en sus planes expansivos. Vietnam, Afganistán, Irak, Libia, pasando por otras situadas en el Continente africano. Petróleo, gas, minerales, puntos estratégicos para establecer sus bases militares, para utilizarlos en sus ininterrumpidas agresiones militares a otros pueblos.

Gerónimo, el indio rebelde. Bin Laden el que tras ser utilizado a su servicio, se volvió contra ellos.
Sus fines, sus procedimientos de lucha, pueden ser distintos. Los estrategas norteamericanos que bautizaron con este nombre la destrucción de su nuevo enemigo, responden a un mismo plan: el terror y la conquista se encuentra detrás. Lo demás no dejan de ser justificaciones que nada pueden justificar para su política terrorista.

No, no ha sido la guerra quién ha terminado con Bin Laden. Cruzada policiaco- a la que tan acostumbrados nos tienen en los dos últimos siglos. Guatemala, Puerto Rico, Chile, Argentina... en Cuba no han podido hasta el momento imponerse.


Con la connivencia de Pakistán y el aplauso de los súbditos de otros Gobiernos, como el nuestro. Utlizando las más salvajes torturas, los medios más poderosos de que dispone. No dudando en asesinar a cuantas personas, mujeres y niños incluidos, se encontraran en la casa del patético hombre más buscado del Planeta, coartada con la que han desencadenado asesinatos de toda índole contra pueblos enteros.


Han aparecido unas cuantas fotografías. Los amos deciden que no se den las del propio asesinado, Bin Laden. Le sorprendieron indefenso, un fanático que lleva años escondido, desgraciado e inerme, volaron su cabeza, le dejaron los "rambos" tal vez irreconocible y arrojaron sus restos al mar. Es su ley. La que impera en Guantánamo. Y en los patios traseros del país que bendice las torturas, los asesinatos y las religiones y sectas más retrógradas que se dan en el mundo, junto a las que intentan imponer los propios Bin Laden.


Y da tristeza escuchar a gentes como Vargas Llosa -cuando habla no le considero escritor- y otros que se dicen intelectuales, bendiciendo esta manera de entender el humanismo, la libertad y la civilización.




Todo lector debiera pronunciarse ante hechos como el aquí tratado. Y pensar que un día, no importa cuando, también irán a por él


Del paro, de las reinas y del nunca extinguido monstruo: la Iglesia.


Aumenta el paro. Y los siniestros comentaristas de la ultraderecha que ofician en los medios de comunicación, y que como los demonios son legión, y los políticos de la llamada oposición culpan a Zapatero y a su gobierno de esta anomalía, que no es sino normalidad gracias, entre otros, a ellos, a sus empresarios, a sus bancos, a la organización corrupta y siniestra de eso que llaman Europa. Porque el paro, como el problema de los inmigrantes y la cada vez más extendida xenofobia, y la abismal desigualdad que rige la vida de los ciudadanos, no es sino una consecuencia del sistema económico, político y social del neocapitalismo, del que ayer y hoy forma parte el Gobierno de España. Una organización explotadora y criminal, última fase del capitalismo, que rige el mundo.


Y del paro son igualmente responsables quienes miserablemente hablan y utilizan sus cifras (se regocijan con los datos ellos y sus aliados, cada vez más millonarios, que no dejan de aumentar sus beneficios mientras bendicen las medidas de crisis) y con sus repulsivas palabras engañan a la masa alienada e incapaz de pensamiento o análisis alguno. Lo hacen, estas gentes del nuevo fascismo -como hicieron los antiguos nazis- para obtener sus votos al tiempo que aumentar el estruendo alarmista que con sus necias pero elegidas palabras buscan.


El poder. ¿Quién conforma el poder? Ven su rostro en las televisiones, en los medios informativos. Hablan del paro, y mujeres que escaparon a su puesto en una honrada expendeduría de hortalizas o en reuniones de aburrida sociedad en la que se habla de ropas y labores domésticas, como Barberá o Cospedal, dicen hablar en nombre de los españoles, de todos los ciudadanos. Con ellas las diferencias entre los géneros ciertamente se extinguen: Cospedal o Arenas, Barberá o González Pons. Extraordinaria simbiosis. Y naturalmente, gran parte de los españoles, esos en cuyo nombre se expresan, han sido previamente cegados, no escuchan, no hablan, no entienden. Les dan un nombre como responsable del paro -nombre por cierto de oficio pobre, vilipendiado y ridiculizado por los burgueses y aristócratas -Arenas sabe mucho por su uso por los señoritos como él- , y ellos, los españoles que les votan, fieles a la estampida de la manada, corren la consigna. Estúpidos. Anonadados. Embrutecidos.


Y quedan los llamados líderes sindicales. Correas de transmisión. A veces parecen inicuos, otras dan lástima. Tienen que vivir. Asegurarse el pan de hoy y de mañana Poder. Oposición. Farsa.


Al tiempo, en el Gran Reino Unido, en la Inglaterra que vive de crueles gestas imperiales de memoria por desgracia no fenecida. se casa alguien que tiene que ver con la institución monárquica. Horas, días, para que los servicios informativos babeen en torno a tan gran acontecimiento. Parásitos de todo el mundo confluyen en Londres. ¿Cómo va vestida esa princesa, y la duquesa, y el Obispo, y el banquero, y el genocida de turno y la esclava que le acompaña? Multitudes se aprestan a hincarse de rodillas y aplaudir como monos ante tanta realeza junta, gente noble, poderosos explotadores de la Tierra.


Aumenta el paro. Se apalean emigrantes. Se vende a niños y niñas en las democracias de casi toda Europa- que en otros paises de otros mundos ofician casi desde el nacer para ganarse el sustento suyo y de sus familias- a fin de ejercer la prostitución y engordar a los corruptos que las explotan.. Pero el mundo entero contiene la respiración. Se casa alguien de la Casa Real Inglesa. Ceremonias religiosas. Banquetes. Bailes. Alfombras rojas. Voltean campanas en catedrales e iglesias. Siglo XXI. Se corren de gusto locutores, locutoras, comentaristas, periodistas. Y alumbran conversaciones para las masas, pobres y miserables masas.


Aumenta el paro. Crece el hambre, las epidemias, la desatención médica, los problemas de vivienda. Torturas continuadas. Páginas en revistas, periódicos, imágenes en televisiones, tertulias en las radios. Y el nuevo Papa beatifica al antiguo Papa. Más mentiras. Más ceremonias, alienaciones. Más dinero. Más hipocresía. La Iglesia siempre en el medio de la infamia del mundo. Los escritores firman libros que hablan de otras historias. No molestan. Que quién paga tiene alargado el brazo de la censura. Cultura farsa, cultura espectáculo. Siglo XXI.


Colaboración


Armando Fernández Steinko.






Ha llegado la hora de actuar unidos: las mesas de convergencia para luchar contra la crisis.




Hay consenso sobre una cuestión: el año de la crisis financiera de 2007 marca el final de un ciclo económico, social y probablemente también político. Treinta años de neoliberalismo han conseguido sustituir los ingresos salariales por los ingresos de la renta financiera e inmobiliaria, el sueldo por el endeudamiento y la especulación bursátil. El resultado ha sido una monumenal redistribución de la riqueza de abajo a arriba a nivel mundial. Los grandes beneficiarios han sido las rentas más altas del planeta: unos cuatro millones de personas con un patrimonio superior a un millón de dólares, casi tres millones residentes en los Estados Unidos, 140.000 residentes en España. Esta casta dispone de mucho dinero, mucha liquidez para gastar en productos financieros especulativos que pueden generar grandes pérdidas pero también enormes ganancias. Es un dinero que no necesitan porque ya lo tienen todo y que pueden jugarse a la ruleta de la bolsa. La constante reducción de la presión fiscal desde principios de los 1980 ha hecho imposible que cantidades cada vez más grandes de riqueza reviertan sobre el interés general, sobre los trabajadores y los territorios que han generado toda esa riqueza. Esto, y la larga precariedad laboral, ha provocado un colapso latente de las arcas públicas con lo cual los gobiernos –tanto de centro-derecha como de centro-izquierda- tienen cada vez más dificultades para financiar el cumplimiento de las leyes constitucionales: el derecho a la vivienda, a la sanidad, a una educación de calidad, a un medioambiente saludable, al trabajo etc. Esta situación se ha agudizado dramáticamente con el crack financiero del 2007. Los gobiernos han empleado cantidades exorbitantes de dinero público para rescatar a los mismos bancos que han provocado la crisis y ahora es toda la sociedad la que tiene que pagar ese rescate. ¿Qué hacer?





Los gobiernos occidentales están desde hace años en manos de las oligarquías financieras y empresariales. A pesar de que representan intereses minoritarios, a pesar de que no han sido elegidos por nadie son los que les dicen a los gobiernos lo que tienen que hacer, los que compran la deuda pública, los que la venden de forma especulativa provocando una crisis tras otra. Pagan los medios de comunicación, se apropian de las universidades y los hospitales públicos erosionando los derechos constitucionales. Pero el resto de la sociedad es mayoritario y tiene un poder potencial inmenso como se ha vuelto a comprobar en los países árabes. Este es el poder que hay que articular para conseguir que los que paguen los costes de la crisis sean los que la han provocado. ¿Cómo hacerlo?



Impulsando un proceso de convergencia se sectores amplios de la ciudadanía en torno a un programa mínimo antineoliberal, creando espacios abiertos y flexibles en los que se agrupe, se informe, discuta y luche pacíficamente por una salida justa a la crisis. En cada pueblo, en cada barrio tiene que haber al menos un núcleo de ciudadanos activos que han decidido remangarse: informarse sobre las verdaderas causas de la crisis y sus responsables, reunir a los grupos activos que ya existen en el barrio para que sumen fuerzas, lanzar iniciativas locales para combatir el neoliberalismo, ayudar a sus víctimas –deshauciados, desempleados, autónomos arruinados- para que no se vean solos, para que su desesperación no les lleve a culpar a los que no tienen la culpa de esta situación (otros desesperados, emigrantes) sino que arremetan contra los que sí la tienen (banca privada, políticos neoliberales). Un grupo de ciudadanos ha hecho un llamamiento a toda la sociedad para que diga „basta ya“, para que suscriba un programa mínimo común y para que pase a la acción. La idea es crear „mesas de convergencia ciudadana“ en todo el Estado, que todos los pueblos y todos los barrios tengan un núcleo de ciudadanos organizados dispuestos a dar la cara. A dar la cara para defender su dignidad como personas y como trabajadores. A dar la cara para denunciar públicamente a los causantes de la situación. A dar la cara para proteger a las víctimas creando una cultura de la solidaridad antes que de la competencia de todos contra todos. No interesa la adscripción partidaria, nadie tiene que dejar de pensar lo que ya piensa, nadie tiene que dejar de militar en su organización, su ONG, su asociación cultural. Simplemente se trata de ponerse de acuerdo en una serie de puntos básicos que cualquier persona mínimamente informada y de buena voluntad puede suscribir, se trata de luchar todos juntos contra la situación creada, de unir esfuerzos. Sobre todo se trata de incorporar al proceso a mucha gente que nunca ha participado en la política por las razones que sean. Lo importante es hacer cosas, hacer visible la resistencia, la oposición democrática a ese golpe de Estado financiero que amenaza con convertir la Constitución de 1978 en papel mojado, que amenaza con provocar una salida antidemocrática aprovechándose de la desesperación de la gente. Nadie tiene que cambiar su forma de pensar y tampoco se trata de utilizar las mesas para iniciar grandes discusiones políticas y programáticas. Los acuerdos se irán dando de forma natural, la cultura política de la ciudadanía irá aumentando pero si es la acción, la resistencia, la organización y la comunicación la que tira del carro, la que logra mover a muchos y diferentes. Esa es la tarea del momento: crear mesas, participar, coordinarse a nivel provincial, territorial y estatal. Todos somos imprescindibles. En http://www.redconvergenciasocial.org/ se puede encontrar toda la información sobre este proyecto que se está extendiendo por todo el Estado, sobre todo entre gente que no era muy activa políticamente o que no sabía en qué espacios participar. Te esperamos



martes, 12 de abril de 2011

Número 17

SUMARIO ¿INDIGNAOS? NO. REBELAOS

SE VENDEN MUJERES


¡QUÉ VIENE, AULLANDO,AULLANDO, EL FASCISMO!


¿INDIGNAOS? NO: REBELAOS


No más quejas y lamentos. No más denuncias de papel mojado. No más plañideras. Hubo un tiempo en que se cerraban fábricas, secuestraban empresarios, ocupaban latifundios, quemaban bancos, corrían las calles multitudinarias manifestaciones no controladas, explotaba la ira. Tiempos pasados de luchas y violencias que buscaban terminar con la violencia y la esclavitud. El capitalismo recondujo la situación. Desmovilizó cuanto pudo cualquier tipo de lucha y de protesta. Habló del estado del bienestar. Mientras se incrementaron hasta cifras casi no mensurables sus beneficios y se iban reduciendo paulatinamente los salarios, se extendían por todas partes las bolsas de pobreza y crecía el número de gentes sin trabajo. Pero se reconvirtieron sindicatos y organizaciones políticas para que, acomodados y pagados sus funcionarios, pasaran a ser agentes sociales que impidieran la violencia. Medios de comunicación, justicia, borraban también la memoria histórica de luchas, revoluciones, organizaciones reivindicativas. Y la violencia de la explotación y las desigualdades sociales crecieron . Y todo se llenó de personajes, instituciones exotéricas que se decían económicas y se diluían en siglas incomprensibles pero con poder infinito. Al ciudadano se le ofreció una cultura del ocio que le pasivizara, anulara en su libertad y se limitira a ser correa de transmisión de lo que le ofrecían los poderes culturales dominados por los económicos y políticos. Cada vez más alienado, era al tiempo enclaustrado para impedir un diálogo solidario, que se alejara de reuniones en las que podría tratar sus problemas y organizar conatos de rebelión. Se le permitía, eso si, indignarse, protestar y lamentarse de todo ordenadamente, mientras desayunaba o comentaba con algún compañero, incluso leía un libro que le animaba a hacer eso, que es lo contrario a mostrar los caminos, sin reglas ni paternalismos, de la auténtica acción contra los poderes que le manipulan. Que para el desorden ya existen organizaciones poderosas a las que se le incita a respetar: policías, jueces, sacerdotes, periodistas.

No. No basta con indignarse. Con comentar un libro que se convierte en best seller de todo el mundo porque en el fondo no es peligroso para nadie. Eso también puede ser asimilado por la lógica del sistema. Hay que rebelarse. Y para ello, se tiene que organizar la rebelión, al margen de quienes, diciéndose izquierdas, están pagados para impedirla. Y las redes son buen instrumento para abrir profundos debates sobre como puede hacerse y rezalizarse. Ahondaremos en este imprescindible tema para huir de la esclavitud que cada vez más nos oprime.


SE VENDEN MUJERES.

De todas las edades, naciones, características físicas. Y a gusto del comprador consumidor. Ya están instaladas en este país, democracia entre las democracias, no en las bodegas de los barcos como en pasados siglos esperando llegar vivas a cualquier puerto para ofrecerlas en subasta pública al mejor postor. Ahora se las recluye para que puedan descansar breves horas en pequeños pisos donde se aglomeran en sus no menos diminutas habitaciones, de esos que se fabrican para mayor ganancia de especuladores, banqueros, constructores y políticos. Y luego se las ofrece en las páginas de los periódicos, que buenos ingresos les proporcionan. Se las obliga a "trabajar", que sus cuerpos pertenecen a sus dueños, quienes los alquilan por horas. Y ¡ay! de la que intente rebelarse, que los nuevos negreros tienen capataces dispuestos no ya a usar el látigo, sino armas que no dejan huella si es preciso como última instancia y no bastan amenazas, palizas y malos tratos con ellas o sus familiares. Y este negocio beneficia a los que se consideran honrados ciudadanos, jueces o periodistas, personajes de las letras, las ciencias, la milicia o el sacerdocio, a los que se permite se las follen sin otro compromiso que el dinero que pagan. Porque para eso son ciudadanos de un estado democrático, acatan las leyes y gozan de distinguida consideración. Todo es en secreto, y si surgen problemas, para eso está la autoridad competente, para resolverlos siempre en perjuicio de quienes no son más que mujeres y encima putas. A los honrados padres de familia o ciudadanos de vida social reputada nadie ha de recriminarles ni ponerlos en la picota. ¡La esclavitud es cosa del pasado, el fascismo es para ser tratado más o menos superficialmente en los libros de historia1 ¡Que viva el reino de la libertad de la mujer, ese ser humano embellecido, que da placer y sirve para anunciar cualquier producto publicitario! Las víctimas serán solo víctimas, y jueces y obispos ya se ocupan de dar a conocer cual es la opinión que ellas y sus actos les merecen. En casas de citas, clubs de carreteras, domicilios y hoteles, la propia calle, viajes programados, y hasta en contratos matrimoniales, se las alquila o vende. Es el progreso, que el derecho de pernada ofrecía más inconvenientes.


QUE YA AÚLLA, VINIENDO, VINIENDO, EL FASCISMO.


Palabras y conceptos, para políticos como Aznar, Arenas, Cospedal, Aguirre, o González Pons, empleadas en su boca, tienen un significado diametralmente opuesto al emitido. Es uno de los maquiavélicos juegos preferidos de la derecha. E igual ocurre cuando las escriben o pronuncian buena parte de los periodistas: Pedro J. Ramírez, Luis María Anson, Federico Jiménez Losantos, Isabel San Sebastián... No hablamos de la ultraderecha, esa que va de Mayor Oreja a los Sostres de turno. Y así democracia no es más que totalitarismo, libertad censura, mercado corrupción, cultura alienación, valores humanos explotación organizada, justicia represión, pueblo y elecciones masa y poder.

Vivimos nuevamente tiempos peligrosos, no solo en España, en toda Europa. Que recuerdan aquellos que culminaron con la trilogía maldita del siglo XX: la ascensión de Hitler, Mussolini y Franco al poder.

Para los teóricos del neofascismo, para quienes lo único que importa es tomar el poder al precio que sea, y así instaurar una progresiva Dictadura en España, autoritaria y corrupta, son necesarios periodistas e intelectuales -escribimos estos conceptos aunque la función de pensar les sean totalmente ajena- que les presten las viejas palabras carentes ya de valor y significación alguna, para continuar ese proceso de creación de ciudadanos idiotizados y sumisos que tan científicamente programaron los llamados medios de información, especialmente ahora las televisiones. Los utilizan a su arbitrio y conveniencia, con la aquiescencia de los periódistas, escritores, periodistas, intelectuales, que no se consideran fascistas pero actúan de lacayos a su servicio.

sábado, 26 de marzo de 2011

NÚMERO 16

Sumario.
Jueces y Justicia.
Política exterior.
Energía atómica
Literatura: pensamiento e imaginación.
JUECES Y JUSTICIA.

Entre los mayores errores de la transición se cuenta el de mantener la continuidad de la justicia que imperaba en el franquismo. Muchos de los jueces que habían desarrollado su trabajo en la impunidad del franquismo -torturas, ásesinatos políticos, condenas dictadas por policías represivas, censuras de toda índole- se adaptaron a las formas de la democracia, y hasta tribunales especiales continuaron funcionando. Todavía estamos pagando ese "pacto del silencio con el pasado".

Las novelas de Kafka, gran parte de la obra de Karl Kraus, se mueven en torno a un hilo conductor: el ser humano es un perseguido, se encuentra sometido siempre a investigación judicial, procesado, indefenso ante unas leyes tan arcaicas como impenetrables e incuestionadas, justicia tan arbitraria como poderosa y que por incapacidad e impotencia de los hombres no encuentra una respuesta que debiera culminar en su abolición. Justicia como suprema religión que se arrastra, bellamente expresada, desde la Biblia a obras inigualables como El rey Lear.

Existe una reflexión de Montaigne, a propósito de los parlamentarios que nos permite aplicarla al propio concepto y uso de la justicia. Bastaría sustituir la palabra ciencia por la de leyes o códigos. Escribe Montaigne: "Algunos de nuestros parlamentarios, cuando de admitir magistrados se trata, los examinan solamente sobre la ciencia; los otros añaden además la prueba del entendimiento, presentándoles al juicio alguna causa. Me parece que el estilo de estos últimos es mucho mejor. Y aún cuando ambos elementos sean necesarios y haga falta que se den los dos, el saber es es en verdad menos valioso que el juicio. Este elemento puede arreglárselas sin el otro, pero no el otro sin él. Pues como dice el verso griego:

¿para que sirve la ciencia si se carece de entendimiento?"

Y, añadimos nosotros, en nuestros días no se trata solo de entendimiento, sino de ética, imparcialidad, libertad. De ahí que tantos corruptos, delincuentes de cuello blanco, terroristas de "manos limpias" anden sueltos. El poder, la corrupción, las mafias políticas y religiosas, y en el peor de los casos el imperativo militar, valen más que los trasnochados códigos civiles o penales.

En El proceso de Kafka se dice: "Es propio de este sistema judicial que uno sea condenado no solo inocente, sino además, siendo ignorante".

Y Karl Kraus escribe: "un proceso por delitos contra la moral es el desarrollo más consciente de una inmoralidad individual hacia una de alcance general, de cuyo fondo se destaca, bien luminosamente, la culpa acreditada del acusado"

Es la hipocresía social que por ejemplo, en la cuestión sexual, se muestra en los juicios ante violadores por parte de algunos jueces. De ahí que incluso no sea al violador, incluso al asesino a quién se presenta como culpable, sino a la libertad sexual que presentan como licenciosa y provocadora, y por tanto a las víctimas.

Y basta ver la actuación de la justicia ante situaciones como la de la memoria histórica, las libertades políticas o la corrupción económica. No es casual que coincidan siempre sus sentencias con organizaciones de derechas e incluso de extrema derecha.

Kraus escribió numerosos trabajos en su revista La Antorcha acusando, con humor tan corrosivo como crítica afilada, a jueces, instituciones, prensa y por tanto público en las diversas causas que se incoaron a mujeres acusadas de adulterio, prostitución, incluso asesinato ejercido como defensa. De ahí que Walter Benjamin escribiera de él: "Porque este es el último oficio que practica este celota: emprender el proceso contra el orden jurídico completo. Kraus acusa al derecho en su sustancia, pero no en sus efectos. Y la acusación es, en su caso, la traición del derecho a la justicia"

Es lo que si realmente existiera libertad, tendríamos que hacer todos los días en España. Pero no: la transición colea todavía. De ahí que siniestros personajillos o políticos de la talla moral , ética o humana de Mayor Oreja continúen alzando su voz en todos los medios de comunicación del reino.


POLÍTICA EXTERIOR.


Entre las falacias de la política y la representación de los Gobiernos que pretenden mostrarse como independientes, ocupa, después de la economía, un lugar privilegiado en la farsa que vivimos la política exterior. También aquí la multinacional del poder, en este caso político, dirige el mundo, lo ordena a su antojo e interviene según sus intereses económicos y estratégicos. Para que la virtualidad sigue ocupando su prominente lugar en el mundo como representación no faltan en cada país, y en España hasta la saturación, gentes que profesionan como analistas, politólogos, expertos, eternos tertulianos, etc y que representan a la perfección su papel de payasos -sin oficio y pagados, eso sí- en la gran farsa de la política.

Como siempre, hoy, a la cabeza de los mamporreros -bombas y dólares unidos jamás serán vencidos- USA. Le siguen los viejos Imperios defenestrados, Inglaterra y Francia. Los demás no son sino comparsas mendicantes. América Latina fue durante mucho tiempo el patio trasero del Imperio. Hasta que dijo Basta y echó a andar por medio de algunas revoluciones. ¿Y cuántas de ellas, o gobiernos elegidos incluso por elecciones no destrozó el vecino poderoso a lo largo del siglo XX? ¿Cuántos dictadores fascistas y terroristas contra sus pueblos no impusieron para salvarguardar sus intereses?. Ahora sus intereses radican fundamentalmente en Oriente Medio, en los paises productores de petróleo, gas, o situados en lugares estratégicos para su política imperialista. A este le invado, a este le bombardeo, este otro que nadie le toque, con aquel, que aparece ya muy gastado, sustituimos sus dirigentes por otros que continúen supeditados a nuestros intereses y encima que parezcan traídos por sus propios pueblos. El último juego de la esperpéntica y miserable farsa se juega en Libia.

Y mientras, tan perversa como sibilinamente, a la chita callando, un periódico cada vez más pro yanqui, El País, ofrece con asiduidad sus páginas de opinión a una intelectual de tan largo prestigio y profundidad intelectual, como la bloguera cubana Yoanni (o algo así). Por si puede ayudar a la causa... ¡Que náusea!


ENERGÍA ATÓMICA.


Unas breves líneas en honor del insigne José María Aznar y sus seguidores que demuestran como la racionalidad que superó el estado primitivo del hombre todavía no se ha consolidado.

En mi libro sobre José Saramago recogía estas palabras del autor de Ensayo sobre la ceguera:"O la razón, en el hombre, no hace sino dormir y engendrar monstruos, o el hombre, siendo indudablemente un animal entre los animales, es, también indudablemente, el más irracional de todos ellos. Me voy inclinando cada vez más hacia la segunda hipótesis, no por ser yo morbosamente propenso a filósofos pesimistas, sino porque el espectáculo del mundo es, en mi débil opinión, y desde todos los puntos de vista, una demostración explícita y evidente de lo que llamo la irracionalidad humana".


LITERATURA: PENSAMIENTO E IMAGINACIÓN


Si el escritor pone en su obra de ficción, histórica o no, solamente pensamiento, discurso más o menos lógicamente hilvanado, no ofrece al lector sino aquello que él mismo podía crear siguiendo el curso de unos razonamientos afines y unos conocimientos similares. En cambio, si apuesta por la imaginación creadora para transformar, poéticamente, el hilo de su discurso, ofreciéndole al tiempo unos espacios imaginarios propios, le está incitando a una interpretación del mundo, de los sentimientos, propia, le está descubriendo espacios que el lector no había explorado todavía.

Cuando viste la realidad con nuevos alcances y ropajes Schopenhauer nos da un certero ejemplo cuando escribe: " Cualquier escritor ordinario describirá fácilmente la mirada absorta o el asombro que le petrifica diciendo "parece una estatua", pero Cervantes dice" No parecía sino una estatua vestida, que el aire le mueve la ropa". Y añade Schopenhauer más adelante: "La intuición no es solo la fuente de todo conocimiento, sino que ella misma es el conocimiento por excelencia, el único incondicionalmente verdadero, que merece su nombre: pues el único que comunica propiamente comprensión, el único que es asimilado realmente por los hombres, pese a su ser, y puede llamarse suyo; mientras que los conceptos simplemente se adhieren a él"

sábado, 12 de marzo de 2011

NÚMERO 15

ÍNDICE.


La Antorcha de Karl Kraus.


El tópico de la palabra totalitarismo.


Carlos Taibo. Estado de alarma.





LA ANTORCHA DE KARL KRAUS. IDEAS QUE NUNCA MUEREN



En abril de 1899 publicaba Karl Kraus el primer número de LA ANTORCHA. Durante 37 años, esta singular y única revista, el empeño más ambicioso y conseguido que nunca se haya realizado en el periodismo y la literatura mundial, dignificó el pensamiento y la creación literaria. Miles de continuadores debieran hoy en España imitarlo. Nosotros no somos sino uno de ellos, que nos alimentamos con sus palabras e ideas, con el ejemplo de su independencia y de su feroz crítica.



Transcribimos en este número un fragmento de la declaración que Kraus introducía en su primer número de la revista:



... en un momento que ha traído turbulencias políticas y sociales de todo tipo a este país, ante una opinión pública que entre la intransigencia y la apatía encuentra un acomodo lleno de tópicos o sin idea alguna, el editor de esta revista, que hasta ahora ha permanecido apartado, realizando sus comentarios desde un lugar poco visible, decide lanzar un grito de combate. Quien se atreve a darlo no es, para variar, un eunuco partidista, sino un publicista que en cuestiones políticas considera mejores hombres a "los salvajes" (...) Lleva alegremente el estigma de la "deslealtad" política dibujado sobre la frente (...) La empresa que aquí abordamos no es más que la de desecar el ancho pantano de los tópicos que otros querrían delimitar sin cesar nacionalmente. (...) La mirada no enturbiada por gafas partidistas verá con doble nitidez la señal, que fulgirá a veces amenazante en nuestras tinieblas intensificadas por las velas de los altares. Y quizá pueda yo acariciar también la esperanza de que no se extinga sin efecto el grito de combate destinado a reunir a descontentos y oprimidos de todos los campos... que estimule a todos aquellos que se sientan con talento y ganas para formar una fronda decidida contra la corrupción de las camarillas y los exclusivismos en todos los ámbitos. (...) El observador imparcial hará lo posible para repartir de forma justa la culpa entre el gobierno y los partidos: ministros que tan sólo no infringen una ley, la de la inercia, que es la que permite a este Estado seguir en pie; representantes del pueblo a los que inquieta cualquier idioma menos "la lengua oficial interior" de la conciencia y que no cesan de discutir sobre las inscripciones en las escupideras de la Hacienda pública, mientras el pueblo confía sus necesidades económicas como secreto de confesión a unos sacerdotes demasiado callados... Que La Antorcha ilumine, pues, un país en el que -contrariamente a cuanto ocurría en aquel Imperio de Carlos V- el sol nunca sale.








El tópico de la palabra totalitarismos.




Es frecuente que escritores e intelectuales de toda índole, al hablar de su obra y de su vida, hagan referencias similares a éstas: hemos vivido y superado los duros tiempos de los totalitarismos, afortunadamente. Se refieren, por supuesto, al fascismo y al comunismo. Y se muestran satisfechos de vivir en el tiempo en que ahora viven. Como si habitaran en el mejor de los mundos posibles. Como si fascismo y comunismo fueran ideologías similares manejadas por fuerzas oscuras y culpables de todos los dramas que sufre el Planeta Tierra. Y quienes así se expresan son gentes que se creen cultas y hablan ex cátedra. Pensamos: ¡pobres gentes sin capacidad alguna de análisis!. ¿Acaso ignoran que los símbolos, los gestos, las palabras, no encubren siempre unas realidades basadas en la explotación de los seres humanos, estructurados en clases sociales antagónicas, explotación que no solo no se ha superado, sino que sigue enquistada en la sociedad de forma cada vez más criminal y cruel, para mantener algo sencillo a los que ellos al parecer ni quieren ni desean referirse: la existencia de un mundo organizado en base al dominio de la mayoría por una minoría criminal que posee el poder económico y político. Es decir, capitalismo cada vez más puro y duro



Capitalismo de clase, casta, poder que puede siginificarse como fascista, auténtico totalitarismo de quienes dominan los mercados, imponen las condiciones de trabajo, y sus concuencias, el hambre, las muertes por no poseer condiciones sanitarias adecuadas, el envejecimiento prematuro, la esclavitud sexual, la podredumbre de las drogas y sus mercados, la corrupción que lleva a la organización del crimen, la destrucción de la naturaleza, el envenenaniemto de sus recursos naturales, etc.



Pero detrás de todo esto, quienes se encuentran? Por desgracia muchos de los que alimentan a esos escritores e intelectuales que se muestran felices por la desaparición de los totalitarismos. ¡Qué pesadez tener que repetirlo, cuando ellos ni se dan por enterados ni quieren enterarse! ¡Mientras se vendan sus libros, alimenten sus conferencias, les ofrezcan penosas entrevistas en nauseabundos y corruptores medios de comunicación, paguen sus construcciones o creaciones artísticas, les den tribunas de pensamiento donde lo único que no existe es el pensamiento, y les llenen la boca con la palabra libertad, la palabra más prostituida de nuestro tiempo!. Porque nos referimos a banqueros, obispos, oligarcas, responsables (?) políticos, ingenieros, arquitectos, abogados, escritores, jueces, periodistas...



Y el otro capitalismo de Estado -trayectoria desgraciada del comunismo usurpado apenas triunfó la revolución soviética por los depredadores que construyeron un nuevo partido basado en prácticas tan terribles como las religiosas inquisitoriales y las capitalistas depredadoras, unidas ambas en una clase política dirigente -con su Papa o autoridad infalible- que creó sus castas y privilegios en una lucha denonada por ocupar y mantenerse en el poder, a costa de millones de soñadores, luchadores, hombres y mujeres sacrificados a su destructora voracidad. Porque fueron los propios comunistas las víctimas de quienes se definían como dirigentes comunistas. Y el capitalismo hábilmente contribuyo a su fagocitación y exterminio, hasta volverlos al redil de su nuevo totalitarismo, el fascista que ahora ocupan.



Ni que decir tiene que en esta trágica historia, policías, represiones, censuras, fueron y son necesarias para mantener en pleno funcionamiento la maquinaria del Estado. Y al hablar de comunismo, me refiero al comunismo en su versión estalinista que abarcó a los paises de Europa y sucedáneos como los de Camboya o Corea del Norte, el comunismo que concluyó el día que Berlín dijo "hasta aquí hemos llegado", y no entramos en el análisis más oscuro y digno de profundo estudio, por ejemplo, de la China actual.



Pero, ¿y nuestra sociedad? Ciertamente ha evolucionado en sus formas, métodos, pero no resultados. La explotación económica es despiadada, y las diferencias de clase alcanzan límites inconcebibles en el pasado. La corrupción y el imperialismo económico cada vez más férreo y consolidado en ínfimos grupos de presión conducen al mundo a una catástrofe sin precedentes. Y la censura y represión se ejercen a través de elementos tradicionales, las siempres necesarias -para ellos- policías, y otras nuevas, más sutiles pero de efectos más devastadores sobre la inteligencia y la libertad: el mercado.



CARLOS TAIBO. Estado de alarma

Carlos Taibo sobre Estado de alarma

Pedro Maceiras

Carlos Taibo publica estos días un libro de urgencia. Se titula Estado de alarma. Socialismo de casino, izquierda anémica, sindicalismo claudicante (Catarata, Madrid, 2011). Como es fácil intuir, se interesa por algunos de los debates más vivos que se han registrado a lo largo del último año.

¿Qué has pretendido hacer en este libro?

Los últimos meses han sido muy ricos en acontecimientos, casi todos ellos desgraciados, entre nosotros. Estoy pensando en el lamentable plan de ajuste aprobado por el Gobierno español en mayo, en la huelga general que cobró cuerpo a finales de septiembre o, más recientemente, en la aceptación del pensionazo por los sindicatos mayoritarios. De resultas, y como es sabido, se han recortado obscenamente derechos sociales y laborales para salvar la cara a quienes, de forma inmoral, han colocado el sistema financiero al borde de la quiebra.

Creo que tenía sentido hacer un alto y examinar la trastienda de todo ese proceso con un propósito expreso: promover una consideración crítica sobre lo que ha ocurrido, con unos u otros perfiles, en el seno de la izquierda política y de los sindicatos mayoritarios, en la forma ante todo de lo que ha sido, en el mejor de los casos, una escueta defensa de los Estados del bienestar. A mi entender hay que abrir los ojos de mucha gente para hacer evidentes las carencias de un proyecto como ése.

En varios tramos del libro te refieres a la existencia de dos diagnósticos diferentes de la crisis que habrían cobrado cuerpo en los sectores de nuestra sociedad que todavía hoy resisten.

Así es. El primero de esos diagnósticos es el que acabo de mencionar. Su demanda escueta es reconstruir los Estados del bienestar y, con ellos, la regulación que medio se desvaneció al calor de las medidas neoliberales. Éste es un proyecto fundamentalmente institucional, plasmado en un sindicalismo de pacto y en leyes que deberían aprobarse en las instancias correspondientes.

El segundo diagnóstico, que es el mío, muy consciente de los retos que se derivan de la crisis ecológica, reclama ir más allá de una mera defensa de los Estados del bienestar. Reivindica también la apertura, desde la base, de espacios de autonomía y autogestión, y recela de las presuntas virtudes del crecimiento y del consumo. Se materializa, en fin, en una acción en la base que, a falta de nada mejor, debe correr a cargo de los movimientos sociales críticos y del sindicalismo alternativo.

¿Por qué piensas que levanta ampollas esta distinción que acabas de hacer?

Cada cual es muy libre de pensar lo que quiera. Creo firmemente, sin embargo, que muchos militantes de la izquierda política prefieren cerrar los ojos ante lo que está ocurriendo en ésta. La izquierda política, obsesionada con las elecciones, parece firmemente decidida a atraer a viejos votantes del Partido Socialista descontentos con la deriva de éste. El resultado es un proyecto aberrantemente socialdemócrata, cortoplacista y orgullosamente ignorante de los imponderables que nacen de la crisis ecológica. Y a este respecto debo subrayar que ningún acuerdo de mínimos puede asentarse sobre bases tan mezquinas.

Me atrevo a agregar que ese proyecto que ahora critico parece tocado del ala, toda vez que su puntal fundamental --el apoyo que debían otorgarle los sindicatos mayoritarios-- se ha desvanecido. Cada vez es más urgente, por lo demás, desmarcarse de estos últimos, pilares fundamentales del sistema que padecemos, y ello pese al discurso que emite la derecha ultramontana.

Tu afirmación de que no es lo mismo ser antineoliberal que anticapitalista esquiva el hecho de que hay muchos antineoliberales que también son anticapitalistas.

Es verdad: no lo niego. Pero me interesa subrayar que hay otros que son escuetamente antineoliberales y que su opción al respecto en modo alguno es casual. Muchos socialdemócratas son antineoliberales pero no son, en modo alguno, anticapitalistas. De la misma forma que hay fuerzas políticas que declaran rechazar el capitalismo mientras promueven programas escuetamente socialdemócratas.

En el libro incluyes doce preguntas relativas al proyecto del decrecimiento. ¿Tan importante te parece éste?

No me importa tanto la propuesta del decrecimiento, que me parece saludablemente provocadora y fundamentada, como la necesidad urgente de prestar una atención constante y decidida a la crisis ecológica. Es una idea que ronda permanentemente por este libro, y que se materializa en una tesis fuerte: la de que, no sin paradoja, la crisis ecológica es la que impulsa hoy las críticas más radicales del capitalismo, y la que obliga a considerar seriamente la conveniencia de salir de este último. No es casual que en esta obra haya decidido incluir varios textos de combate relativos a la discusión energética o al AVE.

En Estado de alarma hay un bloque de trabajos que reivindican lo libertario. ¿Por qué?

Lo primero que debo señalar es que, a mi entender, para aceptar el argumento mayor del libro no es preciso en modo alguno ser libertario. Aun así, y siempre desde mi punto de vista, el núcleo principal en el que se asienta el segundo de los diagnósticos que antes mencioné es indiscutiblemente el libertario. Estoy pensando en personas que creen en la democracia directa y en la autogestión, que emplazan en primer plano la creación de espacios autónomos, que rechazan las formas de propiedad del capitalismo y que recelan de liberados y profesionales de la política. El adjetivo libertario me parece más gráfico, a la hora de describir todo esto, que el más ideológico de anarquista.

Me ha parecido observar que a medida que los textos que incluyes en este libro son más cercanos en el tiempo, menor es tu presencia en los medios de comunicación del sistema.

Pues infelizmente, o felizmente, es así. Los periódicos para los que escribía, que sin duda tienen profesionales más capaces que yo, parecieron llegar tiempo atrás a la conclusión de que mis colaboraciones nada agregaban. Y el efecto principal es que apenas escribo en otro lugar que el que ofrecen un puñado de páginas web mal que bien vinculadas con la izquierda social y el sindicalismo alternativo. Ya llegarán tiempos mejores. O no.



La Linterna del S. XXI