viernes, 7 de mayo de 2010

Prensa y corrupción

La prensa, los medios de comunicación, también son culpables del brazo alargado de la corrupciónn. De la tergiversación que supone aceptarla como consustancial al desarrollo de la sociedad humana. Ella no denuncia, se limita a convivir con ella, hasta aprovecharse de ella. No realizan campañas contínuas de descrédito, humano y moral de los corruptos. Porque en muchos casos vive, se alimenta de ellos. Ocurre como con esas informaciones que de vez en vez hablan de casos de proxenitismo, o de la mujer víctima de la prostitución, y se alimentan al tiempo económicamente de los anuncios de miles de prostitutas víctimas de organizaciones mafiosas internacionales que los pagan. Llevemos eso a la construcción, al negocio inmobiliario, a los Ayuntamientos, Comunidades y sus leyes sobre el suelo edificable, terminando con los espacios protegidos para favorecer la extensión de urbanizaciones o chalets particulares por costas, montañas, entornos naturales o urbanos. Son los mismos medios que jalean las guerras y ocultan los intereses económicos de quienes las organizan, que pagan a siniestros personajes para que ocupen sus programas radiofónicos, televisivos o sueltgen sus mentiras y melopeas fascistas en sus página. La alienación no es hoy fundamentalmente religiosa, que también. La alienación la provoca la prensa y sus intereses y dependencias de los grandes monopolios que controlan los medios de comunicación. El día que las gentes no los consumieran se comenzaría a ser más libre. Es la prensa, son los medios quienes justifican los fines de los corruptos, quienes conforman una educación alienante, son los mayores enemigos de la libertad, el pensamiento, y la crítica. Sus empresas controlan los mercados del mundo, y a su vez se alimentan de los corruptos. Oligopolios que conforman los mercados económicos, técnicos forjados en universidades especializadas que actúan como los viejos preestamistas, usureros y que gracias a su voracidad y los medios de que disponen llevan a Europa a su hecatombe y al mundo a su absoluta degradación económica en la más absoluta degradación económica inimaginable, al más peligroso de los fascismos que nunca imaginó poder alguno. Hablamos de corrupción para ocultar y justificar la corrupción. Responsables políticos, religiosos, judiciales son quienes controlan y ocupan los puestos directivos de estos medios. Y que el pueblo consume bajo el peso anonadante de la publicidad. Y nosotros, y otros trabajadores de los medios no somos sino la excusa que justifica a los grandes y cada vez más reducidos ciudadanos Kane que día a día nos asesinan.

2 comentarios:

maravillas dijo...

Los medios de comunicación son los peores enemigos de la información, porque la ocultan. Una vez pregunté (soy nieta de periodista), cuales eran las características de un buen periodista, y me resumieron todas en una sola: estar bien informado. Bueno, pues entonces la conclusión a la que llego es que los medios de comunicación carecen de periodistas, y nosotros nos hemos convertido en periodistas ¿qué te parece, Andrés? Periodistas sin periódico, pero buenos periodistas. Lo importante, siempre, es estar bien informado.

KiKe dijo...

Alucinante lo que pone en su post la periodista de los "desinformativos" de TVE María Casado. Al no ser un fiel televidente no se si la susodicha sigue trabajando en el ente público. Además, os animo encarecidamente a ver la película que en él nombra. Una obra maestra.

http://blogs.rtve.es/telediario/2008/9/20/la-television-cita-pensamiento

La Linterna del S. XXI