sábado, 25 de noviembre de 2017

número 139


¿POLÍTICA? DOS CASOS SIGNIFICATIVOS: CASADO Y RUFIÁN
 
PUIGDEMONT Y EL ESTALINISMO
 
LA ULTRADERECHA. LOS HEREDEROS.
 
¿Política? Dos casos significativos: Casado y Rufián
 
La política se ha quedado sin lenguaje. Sin pensamiento. Sin confrontación dialéctica. Se ha convertido, como quería Goebels, en un catecismo alienante, en un circo. Mostramos dos de sus preclaros representantes: Casado, del partido popular, y Rufián, de ERC. Ambos, que representan a gran parte de los diputados o significativos políticos, pese a su subdesarrollo mental y analfabetismo ideológico, son de los más utilizados por las televisiones y medios de comunicación, para renovar teorías fascistas, uno, o convertir la dialéctica y el pensamiento en un repulsivo teatro de ínfima categoría, el otro. Pero las "redes sociales" gozan con la difusión de sus ¿palabras? o actos y no dudan en mostrar así la miseria cultural y política en que vivimos. Escuchamos gorgotear a ambos, y nos provocan la náusea y la tristeza. Las ciencias avanzan: el progreso retrocede. El lenguaje, gracias a ellos y a los millones que ellos dicen representar, ha dejado de existir. Y la política se ha sumergido en la cloaca que hace posible que una minoría de poderosos exploten inicuamente a la mayor parte de los ciudadanos. Así, los medios de comunicación y los partidos políticos que divulgan a semejantes personajes nacidos de las cloacas de la ética y la cultura, aunque se presenten como seres humanos, no solo no se avergüenzan de ellos sino que los exhiben y confrontan con asiduidad para mostrar como las ideologías y los lenguajes son arrojados al sumidero de la historia.
 
Puigdemont y el estalinismo.
 
Durante años criticamos al estalinismo no solo por enterrar el comunismo y convertirse en una partidocracia criminal, sino por algo que marcaba su desprecio por la historia y su brutal represión cultural. Nos referimos a la política de borrar, de cuanto había acontecido en el desarrollo del movimiento revolucionario, a los disidentes, asesinados u obligados a exiliarse por él. De Trotsky a Bujarin, hasta sus fotos se borraban cuando aparecían al lado de los estalinistas triunfantes. Y los nombres de revolucionarios, escritores, trabajadores que desde el marxismo lucharon por una sociedad nueva, también fueron eliminados de libros, periódicos, y prohibidos en la enseñanza de la historia.

Ahora revivimos aquella época con el llamado nacionalismo catalán y su máximo representante y ejemplar neo analfabeto: Puigdemont. Surgidos de la corrupción -Pujol y Mas como más conspicuos representantes- tampoco aceptan críticas o disidencias. No basta con expulsarlos de sus filas o del Gobierno. Ese personaje grotesco que a veces parece oficiar de payaso -denigrando esta profesión que ha dado grandes personajes- y es uno de los más ayunos de cultura y desarrollo intelectual y político, que sigue en su voluntario exilio mostrándose como Presidente de Cataluña, no se contenta con arrojar fuera de su organización a quienes no comulgan con él -o con el señor Junqueras católico y comulgante de la Santa Madre Iglesia, a la que nunca criticarán a la hora de hablar del franquismo- sino que, como hacía Stalin en los años 30 y 40, borran su presencia física de las fotografías en que aparecen a su lado. Con menos inteligencia que los zdhanovistas: desaparecen sus rostros y cuerpos, pero no sus zapatos.

La ultraderecha. Los herederos.

No es un fantasma: es una realidad. La ultraderecha vuelve a ocupar calles y ciudades de los países europeos y cada vez con más fuerza aparece en sus Parlamentos. España no necesitaba visibilizarla, porque se contentaba conque estuviera representada en el poder, sin más signos visibles que los de la corrupción y ciertos métodos autoritarios y si era preciso dictatoriales. Pero tras los últimos acontecimientos, nacionalismos de banderas, consignas, gritos y manos aplaudiendo o alzadas al cielo recorriendo calles de ciudades catalanas, ha decidido airear su presencia, reivindicando el fascismo franquista y utilizando -como hacen los otros- los medios de las redes sociales para con insultos y amenazas cobrar un protagonismo cada vez más visible. Triste presencia para los dirigentes del PP, que herederos de sus antepasados, se sienten desconcertados ante lo que ellos querían ocultar en su lenguaje y gestos, no borrando la herencia pero sin airearla, y ven como ahora aflora cada vez más a la superficie.

 
 
 
 
 
 
 

jueves, 26 de octubre de 2017

número 138

 
LA LIBERTAD.

 
Religiones, leyes, nacionalismos, enemigos de ella.
 
La violencia, en la Ley, en la política, en los medios de comunicación, se impone cada vez con más fuerza frente a la libertad. Un veneno inoculado a través de palabras y acciones tóxicas que van incubando en las gentes el servilismo y la uniformidad. Así se termina con la diferencia, con la racionalidad, incluso con el lenguaje y la civilización que basada en la razón buscaba la belleza y la igualdad dentro de las diferencias humanas.
 
Cuando vemos a los ciudadanos envolverse en las banderas nos echamos a temblar: unos trapos de colores amordazan e impiden los pensamientos y los diálogos. Se acompañan de gritos, manos alzadas, aplausos y odios a los que rechazan incrustarse en los rebaños que conforman la multitud. Me da igual fuera en la Alemania de Hitler, la Italia de Mussolini, la España de Franco, o sus secuelas en los movimientos de las ultraderechas europeas, en los Estados Unidos de toda su existencia, en la Cataluña de nuestros días. Los términos nacionalismo, Patria, son los que más daños han causado a la historia de la Humanidad y a la propia libertad.
 
Internet es el último dogmatismo religioso, multicultural, que unifica a las multitudes y destruye en gran medida la libertad de pensar, ser diferente, tener opinión propia, participar reflexivamente en debates filosóficos o humanos, profundos, y en los que frente al seguidismo y fanatismo se impongan las dudas y los razonamientos. Interpretar, comprender, dialogar, aceptar como norma de cultura el respeto al que piensa de modo diferente al nuestro...
Hace casi cien años escribía Kafka:
Los hombres se esconden del tiempo tras las palabras y las ideas gastadas. Por eso la verborrea es el baluarte más fuerte del mal. Es el conservante más duradero de todas las estupideces.
Y, podemos añadir: es el poder más destructor de la libertad. ¿Y dónde nos lleva? Regresamos a Kafka:
El hombre es un residuo de la historia cuya insuficiente capacidad pronto será reemplazada por autómatas, cuya mente no permite dificultades.
 
El acoso para destruir la libertad comenzó  con las religiones y sus catecismos. Entre sus épocas más destructoras pueden señalarse, entre otras, la Inquisición en lo que atañe al cristianismo, y en nuestros días por el clero musulmán y su prédica en múltiples lugares para fanatizar a los que convierten en esclavos de Alá e incluso a los terroristas a su servicio. Crean el monolitismo ideológico y el terrorismo, ayer y hoy, que comienza practicándose en su propia población. Primero la alienan, religiosamente, condenan la libertad de pensar y luego aplican determinadas leyes, como si fueran proféticas para mantenerla sumisa. Castigos corporales, torturas y hasta penas de muerte condenan a quienes no se ajustan a sus preceptos dogmáticos. Y terminan buscando su expansión en los militantes fieles al Dios de turno.
 
Habría que desmontar todo ese tinglado religioso político que ha sido utilizado al tiempo por la corrupción e imperialismo de Occidente, tanto en su expansión económica e imposiciones comerciales, como en los métodos bélicos que emplea para apoderarse de las riquezas de los pueblos sometidos.
E impedir la expansión terrorista de los soldados de Alá en los países extranjeros debiera aunarse a la posibilidad de liberar a sus pueblos de las dictaduras férreas a .que están sujetos. Las mujeres son, por otra parte, sus mayores víctimas.
La Biblia y el Corán- no en sus bellos aspectos literarios, sino en la interpretación de sus prédicas más fanáticas- son manipulados por las teocracias de naciones que van de la Arabia Saudita a los Estados Unidos de Trump, inductores del terrorismo mundial y de los atentados y guerras genocidas que sacuden países como Libia, Siria, Afganistán y asolan sus libertades.
 
La palabra, que es fundamento de la libertad humana, es actualmente la más afectada por el dogmatismo terrorista, político, religioso y mediático.
Ya en 1953 Herbert Marcuse escribió:
La interpretación del progreso parece estar ligada con la intensificación de la falta de libertad.
Somos humanos porque tenemos lenguaje, pensamiento y libertad.
Por desgracia, cada vez más, un capitalismo corrupto y destructor no se contenta con destruir la naturaleza, que es a su vez la única casa que tiene el ser humano, también quiere anular el pensamiento, el lenguaje y la libertad.

Cada vez más se empobrece y destruye el lenguaje. Precisamos romper las rejas que lo constriñe y encarcela y no aceptar los dioses siempre virtuales creados por los hombres, sean bíblicos o tecnocráticos, para que los pueblos se sometan a sus leyes, sino comprometernos con el conocimiento, la belleza y la razón, espina dorsal de la libertad. No olvidemos que hoy gran parte de los medios de comunicación contribuyen, con su poder real, a que políticos, e incluso terroristas, se sirvan de ellos para atentar contra la propia libertad.
Y aunque se refiera a Alemania, podemos extrapolar la frase al mundo entero, no me resigno a dar esta cita de uno de los grandes poetas de todos los tiempos, Hölderlin, cuando escribe:

Bárbaros desde tiempos inmemoriales que se tornan más bárbaros a fuerza de aplicación, ciencia, e incluso, religión.

Por desgracia, la historia del ser humano, que buscaba crear una civilización de progreso humano, se encontró desde sus inicios la réplica a sus avances de leyes represivas, religiosas y políticas, que desde sus leyes represoras y preceptos fanáticos, alentaban los fundamentalismos y con ellos las guerras y los genocidios, y conducen hoy a través de la civilización virtual a la uniformidad y destrucción del pensamiento, mientras imponen el silencio, la exclusión o la penalización de los disidentes y críticos.

martes, 26 de septiembre de 2017

137

 
 
CATALUÑA Y ESPAÑA -Y 2-

 
CITAS DE ESCRITORES Y PENSADORES QUE HABLAN POR MÍ
 
Albert Einstein.
 
Una comunidad de individuos cortadas por el mismo patrón, sin originalidad ni objetivos propios, sería una comunidad pobre, sin posibilidades de evolución
...
En cuestión de dos semanas los periódicos pueden sumergir a las masas borreguiles de cualquier país en un estado de nerviosa furia en que todos están dispuestos a vestir uniforme y matar o morir, en defensa de los sórdidos fines de unos cuantos grupos interesados.
...
espíritu nacionalista monstruosamente exagerado que se encierra en ese vocablo tan sonoro y tan mal empleado patriotismo. Durante el último siglo y medio este ídolo ha adquirido en todas partes un poder excesivo de lo más pernicioso.
...
Que un hombre pueda disfrutar desfilando a los compases de una banda es suficiente para que me resulte despreciable... Ese culto al héroe, esa violencia insensata y todo ese repugnante absurdo que se conoce con el nombre de patriotismo... Este espantajo habría desaparecido hace mucho si los intereses políticos y convencionales, que sitúan a través de los centros de enseñanza y de la prensa no corrompiesen sistemáticamente el sentido común de las gentes.
...
Las posiciones nacionalistas han destruido esta comunidad intelectual. Los intelectuales y los hombres de ciencia han pasado a ser representantes de las tradiciones nacionales más extremas y han perdido aquella idea de comunidad intelectual.
 
Thomas Bernhard.
 
Las calamidades siempre las provoca la masa enfervorizada que aplaude. Todos los horrores provienen de los aplausos.
...
Tanto el nacionalismo como el catolicismo son enfermedades del espíritu y nada más.
 
Ferlinghetti.
 
estoy esperando
que los bosques y los animales
reivindiquen la tierra como suya.
Y estoy esperando
que inventen una forma
para destruir todos los nacionalismos
sin matar a nadie.
 
W.H. AUDEN
 
Uno de los atractivos más poderosos del Fascismo reside en su pretensión de que el Estado es una Gran Familia. Su insistencia en la sangre y en la raza es un intento de engañar al hombre de la calle para llevarlo a pensar que las relaciones políticas son personales... En los países democráticos, nada hace más por el descrédito de la democracia que la disciplina del partido.
 
GOETHE
 
Nada hay más repulsivo que la mayoría, pues la integran unos cuantos dirigentes enérgicos, algunos pícaros acomodaticios, unos cuantos débiles que se asimilan y la masa que va detrás sin saber  ni remotamente lo que quiere-
 
THEODOR W ADORNO.
 
El nacionalismo incrementó en la psiquis de los hombres el narcisismo colectivo; brevemente dicho, aumentó hasta lo inconmensurable la vanidad nacional... A modo de sucedáneo el nacionalismo les devuelve, como individuos, parte del propio respeto que la colectividad les sustrae y cuya recuperación esperan de ello al identificarse ilusoriamente con la misma.
 
CIORAN
 
Los verdaderos criminales son los que establecen una ortodoxia sobre el plano religioso o político. Los que distinguen entre el fiel y el cismático. No se mata más que en nombre de un dios o sus sucedáneos: los excesos suscitados por la diosa Razón, por la idea de nación, de clase, de raza, son parientes de la Inquisición o la reforma.
 
HÖLDERLIN
 
Desconocido y solitario vuelvo a mi patria y vago por ella como por un vasto cementerio.
 
KANT
 
Obra de tal modo que la regla conforme a la que actúas pueda ser adaptada como ley por todos los seres racionales.
 
JOSEPH CONRAD.
 
Por remota que parezca su realización, creo en la nación como un conjunto de personas y no de masas.

jueves, 14 de septiembre de 2017

136


 
LITERATURA. ¿QUÉ ES LITERATURA?
 
Con citas de Kafka y Canetti.
 
Literatura es lenguaje. El lenguaje bebe en los ríos de las palabras que los escritores nos han legado. Las leemos. Las asimilamos. Y luego buscamos continuarlas. Dentro de la belleza y el conocimiento que ellas nos proporcionan. No en la destrucción que a través de la mayoría de los medios de comunicación, la política y la vulgaridad de personas cada vez más alienadas -por culpa de la enseñanza, lo que ven, escuchan y reproducen- intentan destruirlo. Y si algo faltaba, las llamadas redes sociales y que el diálogo se reduzca a tres líneas. De fondo, el sensacionalismo, la cultura espectáculo, el neo analfabetismo, el feísmo y el mal gusto que alimentan la religión del dinero y el beneficio y la publicidad engañosa a su servicio.
 
Literatura es pensamiento. Porque intentar hacer reflexionar a quienes la leen, navegar por territorios que alumbran lo bello y el conocimiento, huir de la simplicidad y vulgaridad y hundirse en los grandes temas del ayer y del hoy, de la historia y el conocimiento y desarrollo del ser humano, es consustancial a la literatura.
 
La literatura es música, es plástica y es diferencia y diversidad. Ajena a los catecismos y a las imposiciones y mediaciones políticas, para dirigirse al ser, insistimos, humano, capaz de pensar por si mismo, no gregario de sus orígenes primitivos y menos virtual de los que añoran esclavos sin capacidad de analizar sus actos,   y contribuir al desarrollo de la civilización y no sujeto a los dogmas religiosos o a las constantes mentiras que propagan quienes rigen los destinos de los pueblos.
 
Vivimos en tiempos en que el silencio también es atropellado, resulta difícil sumergirse en él, y cuando se encuentra, uno solo quiere salir de esa soledad en la compañía de los creadores que buscan embriagarnos  con la auténtica realidad que nos deslumbra con su luminosidad estética y nos hace soñar con un mundo diferente.
 
Para algunos la vida es literatura y la literatura vida. Mas, ¿qué vida, qué literatura? Porque significa encerrarse en una sociedad cada vez más irreconocible, como si fuéramos Robinsones deambulando por una isla desierta en la que habitan los Hölderlin y Montaigne frente a las masas vocingleras que todo lo devastan. Pero desgraciadamente ya no existen esas islas desiertas o torres aisladas. Y hoy, la literatura, en su mayor parte, no es sino reflejo de lo que produce ganancias y se publicita y comunica para el común de lo que se llama gente, ciudadanía, pueblo o masas.
 
Algunos escritores desprecian aparecer en programas vulgares, firmar sus libros en centros comerciales donde se publicita lo que interesa venderse, apenas reciben críticas de sus obras, supeditados muchos de quienes las hacen a las editoriales que pagan los periódicos o programas radiofónicos o televisivos, no saldrán en las referencias de los libros más vendidos, como si esto fuese ejemplo de la calidad literaria, ni serán invitados a tertulias y programas con famosos, muestra de la chabacanería y vulgarización del lenguaje y contenido, sometido al sensacionalismo.
 
Porque las leyes y el poder, sea político o cultural no buscan sino la degradación ética y cultural, estética, la anulación del pensamiento diferente, la infravaloración de la enseñanza imaginativa y creadora, el silencio de los creadores críticos y libres, la uniformidad en los gustos y por desgracia, también, en las formas de hacer política.
 
Hemos citado a Kafka y Canetti. Justo es que terminemos con ellos, escritores de todos los tiempos.
 
Todo lo que no es literatura me aburre y lo odio, pues me molesta o estorba aunque solo sea en mi imaginación... Toda mi forma de vida está centrada exactamente en la creación literaria... Los hombres se esconden del tiempo tras las palabras y las ideas gastadas. Por eso la verborrea es el baluarte más fuerte del mal. Es el conservante más duradero de todas las estupideces.
                                                                                                 Kafka
 
El escritor que más puramente ha expresado nuestro siglo (yo diría el futuro) y al que por lo tanto considero como su manifestación más esencial, es Kafka... De todos los escritores de nuestro tiempo, quizá haya sido él quién tuvo el más torturador sentido del poder, de todo cuanto amenaza al individuo. Un poder ante el que se está completamente impotente. Y su forma de sustraerse a ese poder fue metamorfosearse en algo muy pequeño.
                                                                                               Canetti
 

viernes, 25 de agosto de 2017

135


Número 135 

ESPAÑA Y CATALUÑA.

 

Corruptos, neo analfabetos, nacionalistas: lo que importa es el poder, no la razón.

 

                                                                No he parado de manifestar hasta la saciedad en palabras y  escritos, el sentimiento que me une a mi patria: el asco

                                                                                                                        Karl Kraus

 

Los españoles que rechazamos las patrias, las banderas, los himnos, la endogamia que suele terminar en la xenofobia y el imperialismo, lo sabemos por haberlo mamado desde la infancia en las escuelas y las iglesias, a partir de los Reyes Católicos. Podríamos referirnos igualmente a Inglaterra, Alemania, Estados Unidos, etc. Y en el camino dejaríamos un reguero de guerras, muertos, exilios, genocidios, pueblos enteros convertidos en esclavos... siempre bajo patrióticos desfiles y apología de hombres y mujeres que fueron reyes, generales, cardenales, papas o empresarios y banqueros.

 

El franquismo llevó a un extremo delirante y miserable el concepto de Patria. Y no murió con él: se sucedió con herederos que disfrazaron su lenguaje y modo de gobernar bajo la democracia y pervive en el gobierno actual. Y hoy, por desgracia, encuentra otros neo analfabetos, corruptos y astutos gobernantes que quieren fundar -en el derecho de pernada político-  su patria propia, como Cataluña. Cataluña es en nuestros días otro ejemplo de esta religión alienante y alienadora. Porque la patria nunca se fundamenta en razonamientos, diálogos, diferencias, destrucción de fronteras, inter influencias sino con los países poderosos que fundamentan sus negocios y riquezas y no con los pueblos y culturas silenciadas, negadas y explotadas. La religión de las patrias son los símbolos y su fuerza la concentración de los seres humanos a los que se priva de razonamientos para, como en los viejos tiempos, unirlos en el pensamiento único, en el grito común y envolverlos en manifestaciones con banderas, músicas y brazos compartidos: los desfiles multitudinarios de Hitler son su mayor ejemplo. Luego, el voto no es sino la excreción del catecismo asimilado y en él se justifican quienes de las Patrias se aprovechan y las utilizan para sus intereses económicos y políticos. A veces se exceden en sus juicios hasta rigores más o menos xenófobos, pero los catecúmenos han perdido la posibilidad de revolverse  contra los neo analfabetos y de ello se aprovechan.

                                                  

 El hombre medio, cuya vida transcurre entre la comida y la cama, no posee en absoluto ideología alguna y por ello es muy fácil ganarlo para la ideología del odio … aquella influencia que, un poco más extensiva, permite a la gente que permanece en sus casas, no inquietarse por lo más mínimo, mientras otros miles cuelgan en las alambradas… de lo que aquí se trata es de la unión del verdugo y la víctima en un solo individuo.

                                                              Hermann Broch

 Por intereses económicos y políticos. Nada importa la historia de la corrupción: la corrupción es siempre de otros. Y sustituyen una lengua que consideran de un imperio caduco y fenecido, el español, por la del imperio boyante y poderoso: el inglés de USA. Aceptan sus genocidios y hasta su cultura, sus costumbres, dominio deportivo, gastronómico, aunque nada tenga que ver con su historia. Y llaman fascistas no a sus responsables sino a los de la vieja cultura que los dominó, aunque los nombres que dan fueran símbolos de la lucha por la libertad: así Quevedo, Lope de Vega, Góngora, Fernando de Rojas, Antonio Machado. ¿Cómo han olvidado a Cervantes?

Mas los rebaños convertidos a la religión del patriotismo no protestarán, se limitan a repetir las consignas que les han inoculado. La Patria, insistimos, es el concepto que esconde siempre el ansia de poder, las dictaduras y que en su apoyo necesita seres alienados, de pensamiento único o, mejor expresado, de no pensamiento. Y frente a aquella otra de la que quieren separarse -no hablamos de luchas colonialistas, de pueblos explotados por otros poderosos que buscan su libertad- se entregan a otras naciones poderosas, del moderno fascismo, que les impone sus medios de comunicación -ejemplo de la TV y hasta el domino económico y militar, e incluso sus formas de vida.

Si uno, como dice Juan Goytisolo no se siente español, porque no puede defender ni su historia ni sus símbolos, tampoco, aunque allí haya nacido, puede sentirse en estos momentos catalán. Solo buscan destruir sus viejas fronteras para erigir otras en las que puedan gobernar con sus leyes -que ellos mismos promulgan, dictatoriales aunque hablen de democracia y así proteger su dominio corrupto – que no se toque a la Iglesia ni a la Banca, por ejemplo-  sobre la parte importante de la población que la acata. (No hablemos de quienes en nombre de otra Patria luchan contra ellos: son todavía más nocivos).

 

Triste España. Triste Cataluña. ¿Pero dónde puede recluirse hoy un escéptico, pensador diferente y solitario que odia las fronteras y solo busca seres humanos libres, solidarios, y sobre todo pensantes y civilizados?

Los demócratas nada tienen que hacer si tenemos en cuenta hasta que punto la sacrosanta religión nacional del patriotismo ejerce su expresión desde la propia base electoral

                                                                   Rafael Sánchez Ferlosio        

domingo, 13 de agosto de 2017

134

 
JESÚS MUNÁRRIZ. LA VIEJA GUARDIA QUERIDA
 
 
Jesús Munárriz
La vieja guardia de la poesía. La vieja guardia del pensamiento. La vieja guardia de la cultura y la ética. La vieja guardia contra el capitalismo y el imperialismo. La vieja guardia de los sueños revolucionarios: aquél octubre de 1917.
Y ahí sigue Jesús Munárriz. En las ideas y en la literatura. En su oficio de poeta y de creador de la más importante colección de poesía en éste país, que tanto nos ha hecho disfrutar a la hora  de seguir a los jóvenes autores españoles, muchos se fueron haciendo mayores y siguieron publicando hermosos libros, o a los mejores poetas mundiales, algunos de ellos en primera versión para nuestra lengua.
Ahora, como poeta, ha publicado un libro titulado Los ritmos rojos del siglo en que nací. Un cuento triste. 10 años masticando la historia para convertirla en poesía. 10 años recorriendo el camino que alentó y hasta explica en cierto modo su vida. Del entusiasmo a la desolación. De la esperanza a la perplejidad. Lo expresa con belleza, sentimiento, dolor:
 
Ha transcurrido  un siglo,
el siglo con más muertos de la historia,
(más muertos prematuros, programados)
Y aquella fecha única,
 que proclamaba un antes y un después,
que estaba inaugurando
un futuro mejor, un mundo nuevo,
sin explotados ni explotadores,
ha pasado al archivo
con la rotundidad de lo definitivo
y la complejidad de lo opinable,
de lo juzgable, de lo interpretable.
No resultan de fácil moraleja
vistas de lejos las revoluciones.
 
Porque han pasado cien años efectivamente sin paz, ni convivencia, ni justicia, en medio de privilegiados -que lo son cada vez más- y de sufrientes desposeídos -que igualmente lo son también cada vez más-, y por desgracia, añado yo, gracias a los medios de comunicación y al uso de las nuevas tecnologías, más intoxicadoras y destructoras del pensamiento de quienes debieran alentar la necesaria revolución.
Y tras pasar por el sueño y la esperanza que como un bello cuento de amor sacudió a los pobres de medio mundo, llegó la hora de las traiciones, de la propia contrarrevolución propiciada por aquellos que se habían hecho con el poder de los revolucionarios.

¿Cuántas revoluciones
quedan aún por hacer?
¿Y por traicionar?
¿Y cuántos luchadores morirán
para abrir el camino a nuevos triunfadores?

Y concluye Munárriz:

Termina aquí este cuento,
el cuento triste
del siglo que murió, que falleció,
que pareció poder construir la utopía.

Como no terminó el holocausto, que en tierra y mar se continúa sucediendo. Como cada vez hay más injusticia, desequilibrios, explotaciones en el mundo y alienaciones y traiciones para intentar impedirlo. Pero leyéndote, conociéndote, podemos mirarnos al espejo, sonreír y decir contigo: pero fuimos y somos seres humanos que creemos en la ética, la libertad y la justicia. Y termino con el cuento triste de tus sueños:

Pero mientras los pobres luchaban por sus sueños
en la selva capitalista,
y peleaban y morían
por defender sus ideales,
allá en la patria de la revolución,
en la boyante Unión Soviética,
una eficaz carcoma
roía y corroía sus entrañas:
la dictadura del proletariado
pasaba a ser la dictadura del partido,
y ésta la de los funcionarios, aparatchik
...
que hizo del paraíso una cárcel inmensa
y socavó el futuro borrando la esperanza.

De todas maneras, Jesús, estoy seguro que tras la lectura de éste libro poético y el sueño truncado de la revolución, mantendremos la esperanza al menos con las palabras de Karl Kraus, que en su Antorcha, en una respuesta al periódico Pravda, en los años 20, aunque desde un punto de vista irónico crítico, escribía sobre el comunismo:

Que el Diablo se lleve su práctica, pero que Dios nos lo mantenga como amenaza constante sobre las cabezas de quienes poseen fincas y, para conservarlas, enviarían a todos los demás a los frentes del hambre y del honor patrio, diciéndoles, a modo de consuelo, que la vida no es el supremo de los bienes. Dios nos conserve el comunismo para que esta gentuza, tan insolente que ya no sabe que inventar, no se nos vuelva más insolente todavía; para que la sociedad de quienes poseen el derecho de disfrutar en exclusiva y consideran la humanidad sometida a su mando suficientemente dotada de amor como la sífilis que recibe de ellos, para que esta sociedad, digo, al menos se vaya a la cama con una pesadilla. ¡Para que al menos se quede sin ganas de predicar moral a sus víctimas y se quede también sin humor para hacer chistes sobre ellas!
 


lunes, 24 de julio de 2017

número 133

 
 
CIEN AÑOS DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE
 
 
Del sueño al desencanto.
 
               Hay personas sombrías con ideas optimistas y también están los pesimistas alegres. Bujarin era de una naturaleza asombrosamente íntegra: quería rehacer la vida porque la amaba.
                                                                                                                           Ilia Ehremburg
 
Ni con dogmatismo ni con cólera: la revolución rusa del 17 fue el más anhelado e importante acontecimiento político del siglo XX y mantuvo a millones de ciudadanos, sobre todo los más sufridos y explotados, y los que aspiraban a un mundo más justo y menos supeditado a los capitalismos e imperialismos devastadores, en la esperanza de su consolidación. Su caída supuso la frustración del sueño que la alentó.  No es fácil argumentar las causas de la victoria - derrota. Su acoso mundial desde sus inicios -más de una decena de países sufragando una rebelión interior contra ella- la debilidad del ser humano, aunque sea revolucionario, para huir de los ancestrales vicios del poder y la personalidad dictatorial basada en el uso de la fuerza, la pusieron en peligro desde sus inicios, pero sobre todo cuando comenzaba a consolidarse. Sus primeros años se debatieron entre  la lucha por mantenerse firme ante el terrible acoso interno y externo que quería derrotarla, y el debate revolucionario entre social democracia y marxismo leninismo tanto en el Parlamento como en discusiones masivas entre obreros, campesinos e intelectuales para la mayor transformación social y política que conocieron los siglos, inspirada en textos de los grandes creadores revolucionarios del siglo XIX, cuyas teorías intentaban aplicar en medio de las convulsiones que vivían. Triunfarían los que apostaban por un estado militar y represivo absolutamente centralizado frente a los más marxistas que buscaban dar pasos que terminaran con la consolidación del Estado hasta su necesaria desaparición.
 
Fue tal su impacto que los gobiernos militarizados y de un capitalismo  salvaje tuvieron que abrir paso a vías social democráticas e incluso a lo largo de los años, sobre todo tras la hecatombe mundial provocada por el fascismo y nazismo, impulsar beneficios sociales para las poblaciones, que paliaran el efecto de pura explotación a que estaban sujetas por banqueros, capitalistas, y regímenes monolíticos.
 
En esta reflexión sobre lo que no es un simple aniversario, sino un motivo de estudio para  aplicarlo al presente y al futuro, vamos a transmitir las palabras de uno de los hombres más importantes y lúcidos que participaron en ella, que al margen de epítetos, descalificaciones  o elogios, marca con su vida y obra ese auge decadencia que va de 1917 a 1937: me refiero a Nicolás Bujarin, agudo economista, comunista convencido y tal vez el hombre en el que había puesto sus esperanzas, ya en su decadencia final, Vladimir Lenin, y al que Stalin consideró el mayor enemigo de su ascenso dictatorial y su equívoca transformación de la URSS en estado totalitario al tiempo que se negaba a aplicar sus teorías económicas que buscaban un desarrollo pensado en beneficio de la población y no en el egocentrismo militar, autártico y de deformación del partido bolchevique. Por eso, como hizo con  otros fundamentales comunistas que habían llevado a término la revolución de octubre, le torturó y asesinó para consolidar su poder absoluto.
 
Escribe Bujarin al triunfo de la Revolución, palabras vigentes para nuestro tiempo histórico:
                Tratando de obtener las mayores ganancias, los capitalistas buscan fuerzas de trabajo, más baratas y al mismo tiempo la mayor explotación posible. Se persigue así la "cacería" de trabajadores, lo que se llama en Occidente "el efecto llamada". Y al tiempo en aras del máximo beneficio se desplazan mercancías y capitales cada vez más lejos de su país de origen.

Y en un discurso en La Sorbona, ya en 1936:

El fascismo, tanto en la teoría como en la práctica, ha llevado a un extremo las tendencias autoindividuales, ha erigido un estado totalitario todopoderoso sobre todas las instituciones y lo despersonifica todo, a excepción de los dirigentes y superdirigentes... La despersonificación de las masas es proporcional a la glorificación de los dirigentes.

A su regreso a la URSS comienza su persecución directamente ordenada por Stalin. Al fin él y su mujer son detenidos. Bujarin sería torturado y como otros dirigentes de la revolución, Zinoviev, Kamenev, incurriría en esa confesión no sabemos los procedimientos empleados para que cientos de ellos que no escaparían a la pena de muerte confesaran las mismas o parecidas palabras, diría en su proceso:

Con brillante aplicación de la dialéctica marxista-leninista Stalin fue totalmente correcto al refutar toda una serie de posiciones teóricas del desviacionismo derechista del que yo era el único reprobable.

 Antes de morir dirigió una escueta a nota a Stalin, que lógicamente éste no contestó. Decía en ella:

Koba, ¿qué necesidad tienes de matarme?

Pero las palabras más importantes, antes de que fuera asesinado, son las que escribió para los comunistas:

Me dirijo a vosotros, la futura generación de dirigentes del partido, cuya misión histórica consiste en aclarar la monstruosa red de crímenes que en estos días está creciendo una vez más, extendiéndose como el fuego, asfixiando el partido.
La política de Stalin nos conduce a la guerra civil. Tendrá que abordar las revueltas con sangre. será un estado policiaco.

El gran escritor Alekxandr Blok, otra víctima revolucionaria, en breves palabras nos describiría lo que pensaban muchos de quienes acompañaron a Lenin, Trotsky, Kamenev, Zinoviev, Bujarin y cientos de nombres que podríamos añadir, aquellos días de octubre del 17:

 
 
 
 ¿Qué hacer si me engaño un sueño, como todos los sueños, y la vida despiadada me atizó con un látigo cruel?

Pero el comunismo, teoría y práctica de una vida distinta, que culmina en la desaparición del Estado tal como se viene configurando desde siempre, y en una sociedad no escindida en explotadores y explotados, y que hasta ahora no ha podido aplicarse, responde a las palabras que un día me dijo mi amigo Saramago:

El comunismo ha muerto: Viva el comunismo
 

lunes, 3 de julio de 2017

número 132


DE ELECCIONES.  EL HOLOCAUSTO DEL PENSAMIENTO



Las nuevas elecciones políticas, sea en Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, para el Gobierno o para un partido, muestran como ya no existen periodos de reflexión, exposición y debate crítico de programas concretos entre quienes han de votar, dudas y aportaciones para exponer problemas no coyunturales o de mera organización, sino fundamentales, del presente y, sobre todo, del futuro. Todo se ha convertido en espectáculo. Basta un teléfono, una tableta, 3 líneas machacantes que usen dos o tres eslóganes que se repiten continuamente, ataques groseros y reiterativos a los contrincantes, unos vivas y unos mueras y concentraciones donde solamente habla el que aspira a ser dictador y busca aplausos y gritos de apoyo al líder y no razones.
 
No faltan  las continuas apariciones en televisión y otros medios que dicen comunicativos y sobre todo la reiteración de mensajes tan simples como falaces y ayunos de contenidos, huecos y alienantes, para arrastrar entre los militantes  el fervor que les exigen y anular las controversias y razonamientos. Músicas, banderas y palabras como mercancía publicitaria. Y reprobación de los "otros" que no excluye la mentira o lo escatológico.
 
En resumen: mítines constantes y lenguaje primitivo. Así se conquista una Nación o un partido. No hablemos de los contrarios que siguen caminos paralelos a los de los vencedores.
 
Hace siglos escribió Montaigne:
Fundar la recompensa de las acciones virtuosas en la aprobación de los demás y adoptar un fundamento demasiado incierto y confuso. En particular en un siglo corrompido e ignorante como éste, la buena estima del pueblo es injuriosa.
 
¡Qué escribiría si viviese en el siglo XXI!
 
Y Robert Walser, en 1940:
Como los dictadores surgen casi siempre de las capas bajas del pueblo saben exactamente lo que el pueblo anhela. Al hacer realidad sus propios deseos, hacen realidad los de los demás. Al pueblo le gusta que se le preste atención, que se sea, ora paternal y cariñoso, ora severo con él. De este modo se le puede convencer incluso para ir a la guerra... Vivir bajo tutela y ser maltratados es el máximo honor al que podemos aspirar. Pero someterse es mucho más refinado que pensar. Quién piensa se subleva, y esto es tan feo, tan nocivo...
 
Ya escasean los seres solitarios que vean, escuchen, piensen. Que odien los aplausos, las concentraciones y aclamaciones. Hemos llegado al gran holocausto del silencio en la sociedad del vocinglerío, y del pensamiento y la sensibilidad en la instauración comercial del mal gusto y la engañosa publicidad. Es el progreso. Todos uno, uno todos. Felices. Que las masas, en el fútbol, los conciertos constantes de melopeas ruidosas y luminosas y movimientos esperpénticos y hasta salvajes, propios para la alienación colectiva desde que se es muy joven, o  las grandes concentraciones festivas de líderes y Vírgenes, organizadas y desarrolladas de forma similar, también patrióticas -que nefasta la palabra Patria-. Todos se identifican en la turbamulta gozosa y aparentemente feliz. Solo falta en nuestra actual civilización, que no en la de otras religiones, el viejo espectáculo de las iglesias cristianas: que en las plazas públicas, ante el júbilo del pueblo, se queme o ahorque a los pensantes, a los críticos, a los solitarios, a los diferentes. Pero cada vez quedan menos herejes. Aquello de marchemos todos juntos y yo el primero por la senda del espectáculo del mundo que ha conseguido aunar política, literatura, sexo y vida, confluye en el gran mercado publicitario donde se queman las palabras y los pensamientos -y hasta se organizan en todas partes Ferias del libro, por ejemplo, para consumarlo.
 
A veces, cuando uno reflexiona así, no puede por menos de preguntarse: ¿para qué y para quién escribes estas cosas? Y tras largo silencio tal vez pueda responderse: para mí mismo. Si no fuera por las palabras, las dudas, y los razonamientos que te impregnan sobre su uso, te resultaría imposible continuar viviendo. Y además así podrás recoger con orgullo que alguien pueda llamarte cavernario, pesimista, retrógrado, porque al hacerlo ignora que entonces sonreirás y serás tan feliz como cuando las escribes, aunque para nada puedan trascender, porque te sientes humano y consciente de que uno no será uno sino el que huye de que uno sean todos.


martes, 6 de junio de 2017

nº131

 
JUAN GOYTISOLO. EL ESPAÑOL SIN GANAS
sobre el exilio, el lenguaje, la crítica, la ortodoxia y las censuras.
 
En el año 2007, en la revista que dirigía, República de las Letras, dediqué un número extraordinario a la vida y la obra de Juan Goytisolo. Fue uno de mis mejores amigos. Pasé quizá la mejor nochevieja de mi vida en su casa de Marrakesh, ciudad en la que nos vimos varias veces. Era un referente literario y político. No gustaba a la mayor parte de los escritores, críticos e intelectuales, por sus ideas, siempre en la crítica de lo políticamente correcto, la xenofobia, la incultura, la destrucción del lenguaje. Era, para la mayor parte de los políticos persona non grata. Al morir todo se olvida. Y hoy todos los medios de comunicación no dudarán en publicar alabanzas sobre él, porque al final, casi, de su vida, ya fue premiado. Eso es lo que importa. No el contenido de su obra, el análisis del fascismo que vivimos, del capitalismo salvaje que mata diariamente a miles de personas, la asimilación del mercado por una literatura cada vez más banal y mediocre.
 
Pero es mejor que sean sus palabras quienes le definan. En la entrevista que abría aquel número titulada Conversación de conversaciones, en la que recogía  testimonios suyos, es donde se encuentra Juan Goytisolo. Abría la misma con el siguiente texto, definitorio de la mentira que envolvió y envuelve a España desde los tiempos de Franco:
 
El año 1931 es el año en que se proclama la II República Española. El año en que nace Juan Goytisolo en Barcelona. Una familia conservadora, burguesa. Un bisabuelo que era latifundista en Cuba. Juan descubrirá, a los diez años de edad, cartas escritas por esclavos que en sus plantaciones trabajaban. La tristeza llevaba ya años envolviendo su vida. Ausencia de la madre, asesinada, le dice su padre, por los rojos. Ya joven descubrirá lo que fue una mentira más de aquel tiempo de escarnios e infamias. Inicio de la historia que un día tendría que reescribir. Negar para purificar la memoria hipotecada por la educación franquista. Porque fue uno de los bombardeos que Franco y sus aliados desarrollaron en Barcelona el que asesinó a su madre.
 
Y así llegará el exilio y la ruptura con su país. Escribe, ya en París:
 
A los veinte años quería salir de España. Pasé de una atmósfera cerrada y opresiva al París de los años 50, el mejor momento de la literatura francesa. De un desierto a un mundo cultural rico. Cuando comienzo a colaborar con la prensa francesa escribiendo artículos que criticaban más o menos el franquismo, mi vuelta a España se torna imposible... conocí a Guy Debord, el autor de "La sociedad del espectáculo" que me enseñó una lección fundamental en mi vida al mostrarme otro París, el de la Gare du Nord, los cafetines, los rincones marginales y los suburbios, absolutamente opuesto al París monumental y turístico. Luego, ya con Monique Lange, mi mujer, conocí el mundo literario y editorial parisino, y al escritor Jean Genet, junto con Monique la personalidad más determinante en mi obra y en mi vida. Genet me mostró lo que yo estaba buscando. Me decía lo que yo necesitaba escuchar.
 
Y Juan Goytisolo, que no deseaba le enterraran en un cementerio cristiano, encontrará su sepultura en Marruecos, en Larache, al lado de donde lo fue Jean Genet.
Antes de morir acudí con él a un notario para testificar que la biblioteca que tenía en Marrakech la legaba al Ministerio de Cultura, y yo conocía su existencia por haber estado en ella Con el dinero que le daban a cambio, pagaría los estudios y el crecer a la vida de los 3 hijos que le acompañaron en su vida, marroquíes nacidos de Abdalhadi y Abdelhak con los que compartió tantos años. Desgraciadamente le habían robado las cartas y testimonios y libros que de Genet tenía.
 
El silencio se cernió sobre Goytisolo, cuando no las descalificaciones.
 
No tardaría en volverme a consecuencia de mi nomadeo y viajes en ese raro espécimen de escritor no reivindicado por nadie, ajeno y reacio a agrupaciones y categorías....Si me preguntan si me considero parte de la sociedad española, digo que no. No comparto los valores de esta sociedad, me siento extraño a ella. Por otra parte la mayoría de los escritores que admiro siempre actúan a rodapelo de la sociedad. Como decía de una manera expresiva Luis Cernuda eran "españoles sin ganas".
 
Siempre dijo que su única patria era Cervantes, la fusión de obras como El Quijote y las mil y una noches, Fernando de Rojas y Juan de la Cruz, Góngora y Quevedo, Francisco Delicado y Mateo Alemán, hasta llegar a Américo Castro.
 
Y tarea literaria:
 
Como si España careciera de pasado, resultaba necesario "iluminarse" con la literatura del siglo XX realizada en el mundo... En el exilio encontraría una nueva forma de ver la política, la cultura, la moral, el sexo, para ir sentando las bases de un camino propio.
 
Considera fundamental sus obras rupturistas incluso con su anterior creación: "Señas de identidad, Don Julián, Juan sin tierra".
 
Era la labor del desmantelamiento y destrucción julianescos del alcázar lingüístico que sustentaba el nacionalismo de Franco y de la Falange... Mi despego de los valores oficiales del país había llegado a tal extremo que la idea de su profanación, de su destrucción simbólica me acompañaba día y noche... Yo creo que el deber fundamental de un escritor, el único compromiso que acepto es ese, el de devolver a la cultura a la que uno pertenece un idioma distinto del que ha recibido de ella. Hay que reinventar el lenguaje.
 
Como hizo Paul Celan a lo largo de su vida y obra con el nazismo. Y une el pasado con el presente.
 
Relectura, participación del lector en la empresa creadora de un libro, es la mejor receta que conozco para potenciar su vida espiritual empobrecida por la agresión permanente de la nueva técnica de una modernidad incontrolada y que, como un nuevo Leviatán, apunta y destruye nuestros horizontes... La literatura lo ha sido todo para mí. No concibo  la vida sin ella. He vivido siempre en el mundo de la literatura. Pertenezco a otra época.. Escribo a mano. No sé lo que es un ordenador ni quiero saberlo... En mi opinión los vencedores de la guerra fría están logrando algo inédito en la historia de la humanidad: el descubrimiento o parasitismo de la especie humana gracias a una hábil combinación de la tecnocracia y el tecnomercado.
 
Y para conocer su visión sobre la literatura, la cultura, y la negación de la ortodoxia de los nacionalistas, unas palabras más:
 
Creo que el contacto con gentes de otras culturas es necesario... Tener cuatro lenguas es mejor que tres. Por eso cuando veo que quieren imponer el monolingüismo en Cataluña o el País Vasco no lo entiendo. Estoy en contra de todas las identidades exclusivas y agresivas que niegan a los demás. Un país que tenga una variedad de culturas dentro del marco de ciudadanía, me parece idóneo. Una cultura es en realidad la suma de todas las influencias externas que ha recibido. Intentar buscar una raíz única, una esencia única, conduce no solo a la ruina de esta cultura sino a los peores excesos, a los crímenes que realizan esos nacionalistas que yo llamo " de calidad... Estoy  totalmente en contra del nacionalismo cultural, porque para mí es la muerte de la cultura.... Estoy en contra de todos los nacionalismos, no importa si es vasco, catalán o español. Estamos volviendo a un cierto nacional catolicismo español que también me preocupa
 
Y como colofón final, la crítica, el conformismo:
 
Lo peor para mí, mucho más que el mercado, es como siempre la mediocridad de la crítica. Parece que hay como un mal hábito de los críticos consagrados a ensalzar la mediocridad. Mi obra no puede ser bien considerada porque va en contra de toda la corriente literaria actual, es decir, lo que se está promoviendo es la literatura light, que es una literatura que el público sigue... Para mí siempre ha sido fundamental mantener una independencia con respecto al poder, a los partidos políticos, a los grupos empresariales... Hoy la censura comercial pende sobre la totalidad de los escritores. Esta censura me parece mucho más peligrosa que la política...
La resignación y el conformismo con los poderes fácticos reina en el campo literario como en los felices tiempos del franquismo
 

miércoles, 24 de mayo de 2017

Nº 130


EL VALLE DE LOS CAÍDOS, FRANCO Y EL HELDENPLATZ ( PLAZA DE LOS HÉROES) de THOMAS BERNHARD.

                                       El Estado es una cloaca hedionda y mortífera, la Iglesia una abyección 
                                       universal. (T.B)

4.
En el centro de un país llamado España, saliendo por la autopista A-4 de su capital, Madrid, en dirección a los mares del Norte, se encuentra el gran símbolo del franquismo, único de los nazi fascistas que perviven en España y Europa: el Valle de los Caídos.
Una gigantesca cruz y una explanada, con su mausoleo faraónico, en los que miles de presos después del 39 fueron sacrificados, con su trabajo, y a veces con su vida,, durante veinte años, para erigirlo.
El verdadero motivo era crear no solo una tumba fastuosa, sino que todo el recinto, con su aroma católico fascistoide despidiera un fétido olor que enmerdara toda España glosando a los criminales vencedores y acentuando la tragedia de los vencidos, para que lejos de enterrar a sus "héroes" continuaran contaminando  la vida política, social y cultural del país.
Por eso, la única solución no sería sacar los restos del criminal Dictador de su tumba, sino volar el recinto entero para que no quedase el mínimo vestigio de lo que continúa siendo el mayor escarnio de los tiempos nazis desaparecidos, al menos en su glosa pública y culto continuado, que no en su realidad, en los países europeos en que se desarrollaron, y que en España, lejos de renegar de ello todavía siguen muchos conmemorando aquellos hechos del mayor terrorismo ejercido sobre la nación, heredera de la Inquisición y la explotación inicua de sus pueblos sometidos a las sucesivas monarquías.
 
En su obra Heldenplatz, Thomas Bernhard recrea la tragedia del profesor Josef Schuster, perseguido en los años 30 por los nazis, exiliado a Inglaterra, y que 50 años después comprueba que "todo sigue igual" al regresar a una de las cunas del hitlerismo, Viena, y se suicida ante la visión de la plaza donde se implantó, con la llegada del austro-alemán Hitler, el nazismo.
 
Mira la Heldenplatz gritaba mira la Heldenplatz ella oye todo el día el griterío de la Heldenplatz durante todo el día continuamente continuamente continuamente es para volverse loco para volverse loco todavía me volveré loco me volveré loco.
 
Casi cincuenta años han transcurrido en España desde que murió Franco. Y todavía en las calles, en la televisión y sobre todo en las palabras y actos de sus sucesores, se encanalla el lenguaje franquista, nos destrozan los actos políticos y culturales que en silencio o incluso rememorándole, lo glorifican, y el constante gorjeo de las ceremonias católicas con su presencia en la enseñanza, la cultura, las continuas fiestas y conmemoraciones, los ritos que las mantienen en un primer plano de la vida política y social.
 
España. Austria. Francia. Italia. Hasta algún país nórdico y otros del centro del Continente, en oleadas de incuria salvaje y acentuado crecimiento xenófobo,  y auge de la ultraderecha heredera de aquellos regímenes, resuena en nuestros oídos, inunda nuestros cerebros, intentan enloquecernos.

Es solo cuestión de tiempo que los nazis vuelvan al poder (Bernhard no vivió para contemplar este fenómeno en el país imperialista, más retrógrado y acultural del mundo, Estados Unidos) todos los signos lo indican los rojos y los negros hacen el juego a los nazis (camisas rojas de obreros, camisas negras de fascistas, de toda la vida, ideas y pensamientos fagocitados por los nuevos signos de alienación vertidos por la publicidad y la explotación neocapitalista que destruye el mundo).
Y continúa Bernhard:

La verdad es que las cosas son hoy realmente como eran en el treinta y ocho hay más nazis ahora que en el treinta y ocho... solo hace falta que hables con cualquiera al cabo de poco tiempo resulta ya que es un nazi da igual que vayas al panadero o a la tintorería o a la farmacia o al mercado en la Biblioteca Nacional creo estar entre puros nazis... en Austria debes ser católico o nacionalsocialista todo lo demás no se tolera todo lo demás se aniquila y de hecho cien por cien católico y cien por cien nacionalista... En este Estado un hedor insoportable se extiende... y desde el Parlamento por este País abandonado y depravado. Este pequeño Estado es un gran montón de basura.

Pensemos nosotros en España 2017. ¿El presente vislumbra el futuro que desde Estados Unidos a Europa nos muestra la presencia de los nuevos nazis convertidos en demócratas? Y la Iglesia Católica aberrante, absorbente, alienante y eterna. El Gobierno y su explotación salvaje, su terrorismo corruptor que impregna todas las instituciones del Estado, el PSOE o el nacionalismo que en España como en otros países encubre ansias de poder y corrupción dominado por quienes anhelan implantarlo, la negación del pasado y colaboración con el presente dirigido por los herederos de la Weimhart, los bancos alemanes, la cultura vendida y sacrificada a las multinacionales que destruyen el pensamiento y la belleza y todo lo convierten en mercancía.
Porque el pasado de las grandes concentraciones en las múltiples plazas de los Héroes, los desfiles militares, los himnos y las banderas se continúan en un presente de nuevas formas tecnológicas y comerciales, con rutinarios, simples y repetidos hasta la saciedad mensajes, entierro de la razón, la libertad, el diálogo, la creación estética y política, un infausto mundo desideologizado en el que no naufraga la economía al servicio de la minoría que domina el Planeta mientras se continúa devastando la civilización, la ética y destruyendo lo más humano de los seres humanos.

Todavía, como corolario de las reflexiones dudas que apuntamos, unas palabras de la obra escrita por Bernhard en 1988, un año antes de su muerte, porque ese trágico discurso político, cultural y humano que escribió 50 años después de la derrota del hitlerismo, en su Austria católica y socialdemócrata fascista, es referencia para España cuarenta años después de la muerte de Franco, la España católica, monárquica y demócrata fascista de ayer y de hoy.

El lenguaje de esa gente es tan repulsivo escuchar al Canciller Federal (nuestro Presidente que el monarca es más formal que efectivo) no es capaz siquiera de terminar correctamente una frase y los otros tampoco esa gente no produce más que basura lo que piensan es basura y su forma de expresarlo es también basura... la mentira lo domina todo... la vida intelectual en esta ciudad se ha asfixiado casi en la bajeza y en la estupidez de sus traficantes de puestos... en los últimos cincuenta años los gobernantes lo han destruido todo los intelectuales lo han destruido todo con su estupidez el pueblo lo ha destruido todo con su estupidez los partidos y la iglesia lo han destruido todo con su estupidez abyecta... la iglesia y la industria han sido siempre culpables... todos los días se dice y se escribe algo en contra pero lo que se dice en contra y se escribe en contra no se oye ni se lee.

Porque en todas partes una censura tan sutil como efectiva impide que, por ejemplo, obras como esta que comentamos o palabras creadas por algunos no correctos intelectuales españoles  puedan visionarse o leerse en el mercado publicitario que domina los medios de comunicación y el mundo literario.
                                           

                                       

miércoles, 10 de mayo de 2017

129

 
3. SOBRE EUSKADI, LA CONTINUIDAD REPRESIVA DEL GOBIERNO Y LA FALTA DE DIÁLOGO.  FERNANDO ARAMBURU Y CITAS DE JOSEBA SARRIONAINDÍA.
 
Primera cita.
 
En el País Vasco no hay sino piedra, vasquismo sordo, vasquismo mudo. En la piedra vasca no hay sino ruido de golpes y ecos.
 
La ideología cristiano franquista, la continuada práctica y doctrina inquisitorial, la "profesionalización" económica y política de quienes dirigen las asociaciones de víctimas del terrorismo, y los intereses cavernarios del Gobierno y del Estado. que necesitan de una constante percusión publicitaria sobre un tema en el que se consideran vencedores para así desligarse de sus propias violencias políticas, económicas e incluso terroristas, se superponen a la necesidad de un diálogo entre quienes, afortunadamente, cesaron en su violencia terrorista para buscar otros caminos de acción política. Continuidad de directrices trazadas desde los tiempos de Aznar y Mayor Oreja, para instrumentalizar a las víctimas de ETA, con organizaciones que hablan en su nombre para servir sus intereses presentes y de futuro. Mientras se culpabiliza a quienes hablan de diálogo. Al fin, buenos seguidores de Santo Tomás de Aquino:
 
Los mayores gozos de los bienaventurados en el cielo será contemplar los sufrimientos de los condenados en el infierno.
 
Aquí, los bienaventurados son los "vencedores" y los sufrimientos de los "vencidos", los presos y militantes o quienes busquen la pacificación para Euskadi. Imaginemos la diferencia con lo ocurrido en otros países. Uruguay, por ejemplo, donde un "terrorista" llegó tras la paz a ser proclamado Jefe de Gobierno. O lo ocurrido con el IRA en Irlanda. O lo que se vive actualmente en Colombia.
Porque las víctimas, no son quienes pueden reclamar un papel político. Ellas, por desgracia, solo son víctimas y nada ni nadie podrá ya compensarlas. Víctimas reconocidas como tales, a diferencia de las miles que ocasionó el genocida Franco y muchos de sus dirigentes, a las que incluso no sólo no se reconoce, sino que se prohíbe buscar sus "restos".
Euskadi, que también sufrió otro terrorismo, con torturas, represiones e incluso asesinatos, luchó en tiempos del franquismo por su libertad ante la represión no solo política, sino incluso cultural que sufría. Eso llevó a luchas de toda índole, pacíficas, violentas, y al final, desgraciadamente, equivocadas.
 
Segunda cita.
 
A veces da la sensación de que los huecos de la tierra se llenan con nuestros muertos y nuestros sueños.
 
Los corruptos gobernantes del Gobierno español, que someten a gran parte de los ciudadanos a una siniestra explotación y destrozan derechos humanos y hasta pálidas conquistas sociales, no solo desean "honrar" a los muertos, sino victimizar los sueños de justicia y libertad de quienes quieren una paz justa y no el eterno "¡ay de los vencidos!"
Pero el lenguaje es hoy una impostura. Quienes hablan de paz solo piensan en la venganza. Y quienes son condenados al silencio o denominados incluso "cómplices de los terroristas" solo desean buscar unas estructuras socio políticas ajenas a la corrupción y otras formas sutiles de represión. Ya Friedrich Nietzsche decía que no hay razón en el lenguaje, que el lenguaje es una vieja embaucadora y que mientras sigamos creyendo en la gramática no ahuyentaremos la idea de Dios, no superaremos nuestras estrechas limitaciones. Ese lenguaje que en cambio bendice torturas, guerras, bombardeos, Patrias, banderas, y si es preciso envía a la muerte a sus ciudadanos, o destruye ciudades y pueblos en aras de sus intereses económicos. Pero eso no son ni atentados ni actos de terrorismo, aunque causen millares y millares de muertos.
Se habla de paz mientras continúa la represión y se castiga a las familias de los presos, a los que al tiempo se aplican leyes especiales a modo de venganza. Nadie pone en duda lo inexcusable de la paz ni deja de condenar la deriva de ETA como impulsora de atentados sin justificación ni humana ni política, pero tampoco dudamos de que cuando estos gobernantes, que fueron ministros del Interior o aprobaron las torturas a todos los detenidos vascos y propiciaron incluso asesinatos policiales de bandas surgidas a las sombra del Estado hablan de paz, implican en sus condiciones que se acepten las estructuras socio políticas y culturales establecidas de dominación capitalista y sometida al imperialismo multinacional. Y de hecho buscan que se acepten sus monopolios de la violencia.
 
Fernando Aramburu. El compromiso de los escritores.
 
No vamos a referirnos a la obra literaria del escritor. Reflexionamos sobre el escritor y su compromiso social, político, con ocasión de la concesión de uno de los innumerables premios recibidos por su última obra, que siendo literaria, han convertido sobre todo en política. El de Francisco Umbral. Fotos en que aparece, condescendiente, por usar una palabra no lesiva, al lado de personajes como Rajoy, Zoido, Méndez de Vigo, Cristina Cifuentes, Ana Pastor y otros. Habla Rajoy que nos sorprende al decir que había leído con entusiasmo su novela. No nos asombra por lo del entusiasmo, sino porque haya sido capaz de leer un libro, cuando se nos había dicho mil veces que solo leía diarios deportivos.
Y cuando habla Aramburu, que desde nuestro punto de vista, en los momentos que atraviesa España no debía aceptar rodearse de semejante compañía, y ya que lo hizo, no dirá una sola palabra para denunciar el "terrorismo de la corrupción", que empobrece e incluso mata a tantos ciudadanos españoles, ni, aprovechando la presencia del Ministro que se dice de Cultura, denunciar a un Estado en el que los escritores jubilados no pueden cobrar sus derechos de autor, ni las conferencias que den, o artículos que escriban, si esa cantidad sobrepasa los 7.000 euros anuales, porque de ser así, se les quitará o rebajará al mínimo la pensión, no llegará a doscientos euros al mes con lo que tendrán que vivir si carecen de otros bienes.
 
Esas imágenes en las que todos aparecen sonrientes y parecen buenos compañeros y sobre todo esa ausencia de palabras por parte del escritor sobre la realidad que nos acosa, deforman al propio escritor que es incapaz en ocasión semejante, por quienes le acompañan, de realizar una sola crítica, ya que le brindan la ocasión, sin que le impongan la censura, que tantos sufrimos por no poder decirles en su cara lo que pensamos de semejantes gobernantes, sobre quienes destruyen el pensamiento, la literatura, la libertad y la ética.
 
Última cita de Joseba Sarrionaindía.
 
La patria de los vascos es el euskera. El euskera es nuestra patria, pero una patria que nos ha sido usurpada y escamoteada durante generaciones, pues los vascos hemos nacido en un pueblo sometido y humillado al que se le ha impuesto otro idioma y otra cultura. Yo creo que casi todos los vascos añoramos un uso natural,  práctico e inocente de nuestra lengua, como anhelamos un país en que no tengamos que reivindicar y reafirmar nuestra nacionalidad sino que podamos ser vascos sin restricciones y casi inadvertidamente... Vascos en el mundo, sin perder las raíces y la lealtad a lo heredado, lo que podría decirse sentido de la tierra, pero abiertos a la universalidad, a otras tradiciones y a otras sensibilidades que también representan sentido de la tierra. El mundo debe formar parte de nosotros, si queremos formar parte del mundo... Nuestras raíces en la lengua y la cultura vasca no son para cerrarse sino para abrirse a otras tradiciones.
 
 
 
 
 
 
 
 
 


miércoles, 26 de abril de 2017

128

 
 
1. LA CAVERNA DE LA MONARQUÍA, LA ARISTOCRACIA ECONÓMICA
 
    Y EL EJÉRCITO.
 
2. LOS LIBROS : FIESTAS, MERCANCÍA Y DESNATURALIZACIÓN.
 
Con citas de PLATÓN, SCHOPENHAUER, GAO XINGJAN, ROBERT WALSER
 
1- LA CAVERNA DE LA MONARQUÍA, LA ARISTOCRACIA ECONÓMICA Y EL EJÉRCITO.
 
Javier López Madrid, yerno de un connotado franquista, Juan Miguel Villar Mir, que gracias a su poder económico -amparado en el político- en la gran banca, o empresas como OHL, continúa la saga que los acerca, ayer y hoy, con la corrupción económica, aparece como uno de los grandes amigos de los nuevos monarcas. Ya en su anterior enjuiciamiento, Leticia, la reina, le mandó para apoyarle un mensaje tan cursi como deleznable.
A la historia del Rey emérito en otros controvertidos asuntos, se une la del marido de una de las infantas.
 
El poder del dinero une a los aristócratas, refugiados en sus cavernas palacios, en las que los políticos, los banqueros y oligarcas, "reinan" sobre el pueblo tantas veces ciego, que habita en su caverna particular, más inmensa, y bombardeada por los medios de comunicación que les muestran su "grandeza", sus lujosas vidas, sus poderosas herencias que se arrastran de una generación a otra y amplían sus posesiones y fuerza económica que no parece tener fecha de caducidad.
 
En estos días, que el ayer tampoco se ha olvidado, se festeja igualmente a uno de los más connotados fascistas del pasado franquista, Utrera Molina, con el traslado de sus restos mortales a un suntuoso mausoleo en Melilla, a los sones del Cara al Sol y llevando otro connotado personaje -que también alternó con los bebedores de agua madrileña que nos ocupan y ocupó el poder al lado de tan ilustres personajes como los que hoy entran y salen de juzgados y cárceles, Alberto Ruiz Gallardón, yerno suyo- con otros militares, su ataúd a hombros, para mostrarnos que ni el pasado ha muerto ni está el ayer escrito.
 
También se ha honrado a otro "ilustre" general del Ejército por algunos militares, sin duda un "terrorista" -es la acepción que se da a quien se alza en armas contra el poder institucional-. Pero en este caso, el general Sanjurjo nunca fue considerado terrorista, sino general del glorioso ejército que terminaría comandando Franco.
 
En la caverna, los allí encerrados, miran para otro lado, hablan de fútbol, semanas santas, cotilleos sobre los famosos, aceptando que las leyes son intocables y monarquía, aristocracia, poder económico, ejército, iglesia, deben ser respetados y no atacados.
 
Nos conformamos leyendo a Platón, que nos dice:
 
¿Crees que han visto de si mismos, o unos de los otros, otra cosa que las sombras proyectadas por el fuego, en la parte de la caverna que tienen frente a sí? ¿Y que los prisioneros no tendrán por real otra cosa que las sombras de los objetos artificiales transportados?
Examina ahora el caso de una liberación de las cadenas, de una curación de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriera esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando la luz, y al hacer esto, sufriera y a causa del encarcelamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes.
(...)
Y si se forzase a mirar hacia la luz misma no le dolerían los ojos y trataría de eludirlo, volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente más claras que las que se muestran.
 
Sombras proyectadas por el fuego en la caverna: imágenes de la televisión, fotografías, textos de revistas o de nuevos medios de comunicación que guían a los "ciegos" por todas partes.
La luz: la razón.
 
Recuperar la razón, la libertad, la diferencia. Rechazar el espectáculo cotidiano que a través de los medios, los mensajes, y la publicidad, les aliena. Revolverse contra los símbolos y realidades consagrados por la Ley: religiones, monarquías, leyes económicas, justicia. Perder el miedo, que es la sumisión. Pensar, luchar...
 
Prisioneros: el pueblo español víctima de las tradiciones y el capitalismo imperialista que domina el mundo. Ciego a la hora de votar, en buena medida. Recluido en su caverna propiedad del Estado, consumiendo el falso espectáculo de las palabras mendaces y las imágenes engañosas, fuegos artificiales de la sociedad virtual que maneja además el nuevo Dios de la publicidad

¿Curarse de la ignorancia? ¿Dónde encontrarían los pensadores, políticos, que desprecien el lenguaje del que todos parecen provenir y recuperen las justas y precisas palabras, no correctas, que les saquen de las sombras y les guíen a la luz de las transformaciones políticas y sociales?
Porque en ella encontrarían la libertad, el pensamiento crítico, la rebelión contra la sumisión y la esclavitud. Mas el sistema represivo y la alienación inteligentemente manipulada, las leyes y las costumbres, nunca descansan. Y con eso se mantiene la caverna. Y en ella habitan gran parte de los ciudadanos.


2. LOS LIBROS: FIESTAS, MERCANCÍA Y DESNATURALIZACIÓN.

Aniversarios, fiestas, celebraciones. La desnaturalización de la literatura. Multitudes comprando lo que suena, se publicita. Y cientos de escritores sometiéndose a las leyes del mercado. Mas no necesitamos palabras propias. Los ríos auténticos de la literatura carecen de pasado o presente. Su caudal no tiene fecha de prescripción. Se desarrollan y nos alimentan con los que supieron encauzar el pensamiento y la belleza a través de auténticas palabras y rigurosas
creaciones.

Leamos.

Schopenhauer.

Los libros malos son un veneno espiritual que destruye el espíritu. Y porque la mayoría de las personas en lugar de leer lo mejor que se ha producido en las diferentes épocas se reduce a leer las últimas novedades, los escritores se reducen al círculo estrecho de las ideas en circulación, y el público se hunde cada vez más profundamente en su propio fango.

Gao Xingjan.

Si el juicio estético del escritor debiera seguir las tendencias del mercado, ello equivaldría al suicidio de la literatura.

Robert Walser.

Los jóvenes que sin saber nada, desde la ignorancia de la juventud ya son recompensados con premios importantes, nunca llegarán a saber nada, escribirán siempre las mismas historias estúpidas, lo que de ellos se demanda, hasta que un día sean suplantados por otros, olvidados, sin vivir ni un solo minuto de su existencia.
(...)
Y si yo me estrellase y perdiese, ¿qué se rompería y perdería? Un cero. Yo, individuo aislado, no soy más que un cero a la izquierda. Y ahora al traste con la pluma. ¡Al traste con las ideas! Me voy al desierto. Quiero ver si en medio del páramo es también posible vivir, respirar, ser, desear, y hacer sinceramente el bien, y dormir por la noche y soñar.
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La Linterna del S. XXI